PANADEROS

00_BANDO DESC.DOMIN_1914La Sociedad de Panaderos de Alcoi se constituyó en octubre de 1903 y en 1904 estaba afiliada a la UGT, habiendo logrado algunas mejoras en relación con la aplicación de la Ley de Descanso Dominical: el trabajo cesaba la víspera de la fiesta a las nueve de la noche y se reanudaba a primera hora del día siguiente y, si había dos fiestas seguidas, se aplicaba el acuerdo sólo a la última. El alcalde quedó facultado para decomisar el pan y entregarlo a establecimientos beneficios en el caso de que se incumpliera este acuerdo1.

Los roces entre los patronos panaderos –Gregorio Coloma, Fernando Botella, Vicente Vilaplana, Matilde Alberola y Santiago Romá, entre otros –y sus obreros comenzaron en 1915. Coincidiendo con la constitución o reorganización del Gremio de Patronos Panaderos2, los obreros presentaron sus peticiones, en el mes de julio: el oficial de pala y el primer oficial tendría que ganar 28 pesetas a la semana; el segundo oficial, 24; el tercero, 20; y los aprendices, 9 reales diarios; se les suministraría el pan gratis para las comidas que hiciesen en la panadería y cuando se pasara de una jornada de diez horas, se abonarían doble esas horas extraordinarias3. Los patronos se negaron a aceptar esas reivindicaciones y se anunció la huelga para el día 25 de julio. En un primer momento, la intervención mediadora del alcalde –que pidió datos sobre jornales de panaderos en Valencia y Alicante- fue rechazada por los patronos4.

Posteriormente, y en presencia del Gobernador Civil –que se encontraba en la ciudad con ocasión de una fuerte huelga del textil- los patronos se avinieron a aceptar la jornada de diez horas y a estudiar el aumento de jornales, pero después se volvieron atrás. La Junta local de Reformas Sociales se decantó a favor de los obreros “al saber las exorbitantes jornadas que éstos tienen”. Ante la huelga, el pan lo elaboraban los soldados del Regimiento de Vizcaya y los hornos estaban custodiados por parejas de Guardias de Seguridad5. Hubo algunos esquiroles, pero en general los obreros se mantuvieron firmes y declararon el boycot al patrono más intransigente, Gregorio Coloma. Pidieron entonces una tregua los patronos y se mostraron dispuestos a aceptar la jornada de diez horas, sin entrar en otras cuestiones, cosa que no aceptaron los trabajadores. Tras diversas negociaciones, intervinieron el alcalde y la Junta local de Reformas Sociales y se acordó establecer la jornada de diez horas como ensayo durante un mes, y si no daba buena resultado, se implantaría de nuevo el trabajo a destajo, de manera similar a lo que sucedía en Madrid, donde se cobraba “con arreglo al peso en kilos de la elaboración diaria6.

La huelga pareció solucionarse a finales de julio, pero rebrotó el negarse los patronos a readmitir a algunos huelguistas: alegaban que, al haber dejado de fabricar algunas clases de pan durante la huelga, había reducido el negocio y tenían que disminuir el personal7. Se trataba, en realidad, de recuperar las antiguas condiciones de trabajo mediante la amenaza del paro forzoso de los panaderos más destacados en la lucha sindical8. Parece que esta maniobra patronal tuvo cierto éxito, pues a finales de año apareció un llamamiento de la Sociedad de Panaderos “La Artesa”, dirigido a sus “compañeros inconscientes” para que ingresaran en la sociedad9. Los patronos habían llegado a emplear a menores de edad para quebrantar la resistencia obrera y así, se denuncia en la prensa que en la Panadería “La Espiga de Oro” tres menores de edad –de nueve, once y catorce años- trabajaban jornadas de doce y catorce horas diarias10.

En 1916 “La Artesa” hizo un nuevo intento de conseguir una reglamentación del trabajo: los obreros pidieron en julio las mismas Bases por las que se regían los panaderos madrileños y estuvieron varios días en huelga, del 27 al 31 de julio11. Con anterioridad, habían celebrado un mitin en la Escuela de Párvulos contra los atropellos sufridos por los panaderos de Barcelona a manos del Gobernador Civil de aquella provincia12.

Una nueva huelga de panaderos tuvo lugar en febrero de 1918, ante la carestía de las subsistencias. Los obreros pidieron aumento de jornal –ganar 4.50 pesetas al día y 9 pesetas los sábados, los cabezas de artesa- y los repartidores el doble del porcentaje que recibían. El coronel jefe del Regimiento de Vizcaya se ofreció a los patronos para proporcionarles soldados para confeccionar el pan, si los obreros persistían en su postura13. La huelga se prolongó durante todo el mes de febrero y se solucionó, tras varias gestiones del alcalde, en forma “satisfactoria”, según la prensa14, lo que podemos interpretar como que los obreros obtuvieron una parte de sus peticiones.

Pero el alza de la vida continuaba y en febrero de 1919 volvieron a parar los panaderos: en un primer momento, los obreros acudieron al alcalde para que presentase sus peticiones a los patronos, que aseguraban que les era imposible acceder a ellas, por lo que se llegó a la huelga. Los trabajadores prometieron no coaccionar a ningún compañero y volver al trabajo con los patronos que fueran aceptando sus reivindicaciones15. Los patronos no actuaron de manera unánime y la huelga se mantuvo parcialmente contra algunos de ellos, sin repercutir mucho en la vida de la ciudad16. Un amago de huelga general no llegó a cuajar y se llegó a un acuerdo el día 20 de marzo, mediante una fórmula de compromiso que propuso el alcalde y que supuso algunas ventajas para los obreros17.

00_CoopProdLaEmancipacAdemás de la lucha por el aumento del salario para compensar la constante subida del precio de la vida –aún tuvieron que ir a la huelga en mayo para conseguir algún aumento18-, los panaderos lucharon en 1919 por la supresión del trabajo nocturno y la jornada de ocho horas. En la primera mitad del año, organizaron varios mítines para demostrar los estragos que la jornada nocturna causaba en el organismo de los obreros, y declararon una huelga en marzo: los cuarenta afiliados a “La Artesa” habían presentado sus demandas a los patronos a través del alcalde, pero en la mayoría de los hornos siguieron trabajando los patronos y, además, contaron con la ayuda de los militares, con lo que la ciudad estaba abastecida19. En agosto acordaron, en una reunión con los patronos y el alcalde, la supresión del trabajo nocturno de acuerdo con el reciente Real decreto aprobado en tal sentido20.

En cuanto a la jornada de ocho horas, a finales de septiembre presentaron su petición de que se llevase a la práctica la legislación: “empezar la jornada a las cinco de la mañana en todo tiempo; que sigan las horas tal como indica el real decretito, clasificando la semana en seis días, y las horas extraordinarias se pagarán con un aumento del 40%; que no se podrá trabajar más de ocho horas en ninguna tahona siempre que haya operarios sin trabajo21.

Ehuelga 2stos avances legislativos se convirtieron en realidad tras largas luchas, pues constantemente trataban los patronos de aumentar la jornada de trabajo; a su vez, los obreros panaderos ingresaron en el Sindicato Único alcoyano y lucharon para evitarlo. Así, en noviembre de 1920 lanzaron un manifiesto que demostraba las ganancias de los patronos22 y declararon la huelga parcial a Ángel Molina:

AL PUEBLO. Trabajadores todos: la Sección de Panaderos de esta localidad pertenecientes al Sindicato Único de Alcoy os pide por primera vez vuestra cooperación en boicotear la panadería de Ángel Molina, (a) El Calderer, calle Pintor Casanova, número 32 (esquina Santa Teresa).

Este imbécil santón burgués, creyendo ser el virrey de la patronal panificadora de Alcoy, quiso provocar y atropellar la dignidad de nuestros camaradas. Y éstos, cumpliendo con su deber de proletarios conscientes, declaráronse en huelga y al mismo tiempo el boicot, si dicho burgués no rectifica su conducta.

Pueblo: cumple con tu obligación. La comisión23.

En 1921 denunciaba la prensa anarquista otros intentos de los patronos de aumentar la jornada de trabajo, así como sus abusos en el peso y en las condiciones del pan24: concretamente se acusa al patrono Blas Jordá, que pretendió que los obreros comenzasen a trabajar a las cuatro de la mañana, en lugar de a las cinco25. Poco a poco los patronos fueron consiguiendo sus pretensiones, a pesar de la resistencia obrera, y en octubre de 1921 los trabajadores lanzaron una hoja amenazando con la huelga si continuaban los patronos haciéndoles trabajar más horas de las acordadas: “Coméntase entre el público que los obreros demandan con razón, por querer obligárseles a trabajar más horas de las convenidas26. Ante esta ofensiva patronal, los panaderos trataron de constituir un Sindicato de la Alimentación –a semejanza del modo en que estaba organizada la patronal- que englobaría a panaderos, molineros, confiteros, camareros y cocineros27. En los últimos meses del año continuaban los intentos de los patronos del ramo para arrebatar a los obreros la jornada de ocho horas y volver al trabajo nocturno28.

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NOTAS:

1El Mundo Obrero, 1-XI-1903 y 31-I-1904.

2Según el Censo Electoral Social de 1920, se fundó el 26-VI-1915 y tenía 41 socios en 1920.

3Alicante Obrero, 16-VII-1915.

4El Día, 22-VII-1915

5Periódico para todos, 26-VII-1915, La Lealtad (Alicante), 23, 24, 26 y 27-VI-1915, El Día, 25, 26 y 27-VII-1915, La Unión Democrática, 28-VII-1915.

6Alicante Obrero, 26, 29 y 31-VII-1915; El Correo, 28-VII-1915; Diario de Alicante, 26, 27 y 31-VII-1915; El Batallador, 27-VII-1915; Heraldo de Alicante, 3-VIII-1951; El Popular y El Noticiero, 31-VII-1915; La Lealtad, 22 y 29-VII y 5-VIII-1915; El Día, 29, 30 y 31-VII-1915. Véase también “Triunfo de los panaderos de Alcoy”, en El Socialista, 4-VIII-1915.

7El Batallador, 3-VIII-1915; El Noticiero, 3 y 4-VIII-1915.

8Alicante Obrero, 2-VIII-1915.

9Alicante Obrero, 11-XII-1915.

10Alicante Obrero, 24-VIII-1915.

11Aracil – Bernabé – García Bonafé, “Moviments socials d’Alcoi: un intent de cronología”.

12Fraternidad, 5-II-1916.

13La Lealtad, 7-II-1918; La Correspondencia Alicantina y Diario de Alicante, 8-II-1918; Aracil – Bernabé- García Bonafé, artículo citado.

14El Liberal, 16-II y 2-III-1918.

15El Liberal, 22-II y 1-III-1919.

16El Liberal, 8 y 15-III-1919.

17El Luchador, 21-III-1919; La Lealtad, 22-III-1919.

18Según Aracil – Bernabé – García Bonafé, el 26 de mayo se produjo una huelga de panaderos y otras en agosto y septiembre de 1919.

19El Liberal, 8-III-1919, y El Día, 28-II y 1 y 7-III-1919.

20El Liberal, 9-VIII-1919.

21La Verdad, 27-IX-1919.

22Labor que debe cundir”, en El Comunista Libertario, 6-XI-1920.

23El Comunista Libertario, 25-XII-1920.

24Hazañas de la burguesía panaderil”, en Redención, 25-II-1921.

25Redención, 16-IV-1921.

26Periódico para todos y El Luchador, 28-X-1921.

27Redención, 25-VI-1921.

28Redención, 18-XI-1921.

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