Siglos de luchas nos contemplan.

A propósito de la conmemoración del 150 aniversario del Congreso de Saint Imier, que vio nacer la Internacional anti-autoritaria, y también de la designación de Alcoy como sede del Consejo de la Federación Regional Española [FRE], en diciembre de 1872, revisaremos los acontecimientos en torno a esta fecha y nos detendremos en algunas de las estrategias de lucha que emplearon los internacionales alcoyanos, quienes contribuyeron a dar comienzo a una nueva etapa del movimiento obrero.

AUGE de la FEDERACIÓN ALCOYANA

Advirtiendo que se ha estudiado más en detalle los sucesos de julio de 1873 en Alcoy, o sus consecuencias penales, que los orígenes mismos de la Federación Local, trataremos de aportar algunas claves documentales sobre los primeros pasos del anarquismo alcoyano.

El punto de partida lo situamos en junio de 1872, cuando se presentaron en Alcoy varios trabajadores valencianos que, en principio, no se diferenciaban de los muchos que venían atraídos por la creciente demanda de mano de obra en el textil, el papel o el metal. Sin embargo, al frente de este grupo de obreros de diferentes oficios estaban el fundidor Vicente Fombuena Roig o el albañil Rafael Puchades, éste último miembro del Consejo Federal, entonces con sede en Valencia.

..El año 72 llegaron unos forasteros de Valencia, y, puestos de acuerdo con elementos obreros de Alcoy, organizaron La Internacional, agrupando a casi todos los obreros de la población, que en su mayoría pertenecían a la industria del papel de fumar..”1.

Es de reseñar, que se utlizó una táctica de incursión que luego sería generalizada en el seno del anarco-sindicalismo español. En un principio ocultaban su condición de Internacionales, ya que su prioridad no era la verborrea política, como hacían los republicanos; sino demostrar que eran trabajadores como ellos y entender las causas de fondo del estancamiento organizativo.

No tardaron en darse cuenta que aun no había prendido la idea de la Internacional entre las obreras y obreros alcoyanos. Como en tantos otros lugares, la mayoría eran republicanos, pero solo unos pocos eran socialistas. Esto sucedía con la Sociedad Mutua de Protección de Tejedores de Lana, cuya asistencia al Congreso fundacional de Barcelona, junio de 1870, había resultado infructuosa. Ni habían cumplido su palabra de reformar sus estatutos para ingresar en la AIT, ni habían asistido al II Congreso de la FRE celebrado en Zaragoza a mediados de abril de ese año 1872. De hecho, ningún delegado de Alcoy asistió a dicho certamen.

Un compañero desde Alcoy manifiesta también que está trabajando para que los obreros alcoyanos comprendan la necesidad de adherirse a la Internacional, y que a pesar de los obstáculos que encontraba, espera obtener magníficos resultados”2

Tras tomar nota del marasmo orgánico en el que se encontraban, Fombuena, Puchades y el resto del grupo se dedicaron en las semanas siguientes a establecer contactos individuales y reunir a los más convencidos, revelando en ese momento su identidad real y planteando la posibilidad de resolver sus problemas más acuciantes. Para ello era preciso organizarse en el seno de la FRE, que había depositado muchas esperanzas en los proletarios alcoyanos.

Haciendo honor a su larga historia de luchas sociales, las alcoyanas respondieron y la Federación Local fue fundada por fin a mediados de julio. Podría decirse que la labor de los comisionados valencianos fue decisiva; y como si hubieran logrado sacar el tapón político que impedía el libre desarrolló de secciones, fueron agrupando sucesivamente a papeleros, tejedores, cerrajeros, carpinteros, tintoreros….

La que estaba llamada a ser una de las Federaciones Locales más importantes de la FRE contaba ya con unos 1.200 federados a comienzos de septiembre, momento en que se abrió un primer local social en la calle Forn del Vidre, nº 6, 3º; de donde salieron las primeras comisiones de papeleros que recorrieron las comarcas cercanas, fundando secciones del ramo en Cocentaina, Benilloba, Muro, Tibi, Ibi, Bañeres, Bocairent….

Coincidiendo con las primeras huelgas planteadas en octubre por fundidores y carpinteros, llegó a Alcoy reclamado por los obreros locales, el destacado propagandista Tomás González Morago, animador del periódico internacionalista El Condenado y factótum del crecimiento de la Federación Alcoyana.

La Internacional acepta en su seno, haciendo completa abstracción de todas las diferencias de credos políticos y religiosos, a todos los trabajadores honrados, con la única condición de que ellos acepten en todas sus consecuencias la solidaridad de la lucha contra el capital burgués explotador del trabajo…”3

Practicamente, Morago era el alma de la Internacional ibérica, sobre todo porque había sido uno de los pocos que trataron directamente con José Fanellí durante su viaje a España. Además, antes de eso, Morago había sido uno de los discípulos políticos de Emilio Castelar, auténtico ídolo entre los alcoyanos, de quien había adquirido buenas dotes oratorias.

Venido directamente de centro-europa, donde había asistido a los Congresos de La Haya y Saint Imier, Morago protagonizó una serie de actos multitudinarios a modo de presentación de la AIT que se celebraron en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, y alguna que otra reunión privada con finalidades más orgánicas. Por así decirlo, Morago fue la lengua de fuego que prendió la llama de la internacional alcoyana, y por ello los federados locales le designarían por aclamación como su delegado para el próximo congreso nacional, previsto para finales de año en Córdoba.

Como indicador de la rápida toma de conciencia de clase por parte de los obreros alcoyanos, recordaremos que a finales de 1872 superaban ampliamente los 2.000 federados, la segunda en España después de Barcelona. Incluso se vieron obligados a declarar un boicot a un fabricante de librillos de papel de fumar, quien había osado aprovechar el tirón mediático que tenía la AIT, patentando una marca que utilizaba un sello muy similar al de la Federación Alcoyana. Como señuelo gráfico imitaba el característico compás y el nivel, y donde antes ponía ..No más deberes sin derechos, ahora se leía la frase …Todo asociado debe fumar este buen papel.

Ni que decir tiene, que después de difundirse el pretendido engaño en los principales periódicos internacionalistas, el patrón papelero dio marcha atrás en su decisión comercial.

El fabricante boycoteado era nada menos que Francisco Ridaura Abad [1840-1901], miembro de una saga de papeleros alcoyanos y alcalde republicano entre febrero y octubre de ese mismo año; momento en el que había dimitido junto a todo el consistorio, aunque como veremos, seguría jugando un papel político importante.

Lo que venía a significar todo esto, es que la clase obrera alcoyana había alcanzado la mayoría de edad, y que una nueva etapa se iniciaría tras la celebración en Córdoba del III Congreso de la FRE, y la designación de la joven Federación Alcoyana como sede de la AIT española. Esto se traducía a efectos prácticos en actuar como centro de estadística y correspondencia, en aplicación de los principios federalistas y anti-autoritarios adoptados en ese certamen.

Situar la capitalidad de la FRE, la federación nacional más grande de toda la AIT, en una población de tamaño medio como era Alcoy, no deja de ser chocante.

Todo indica que la elección obedecía a la necesidad de descentralizar el organigrama de la FRE, hasta entonces muy dependiente de las Federaciones de las grandes capitales, con las complicaciones y los riesgos que ello suponía. Así, Alcoy reunía las condiciones idóneas para solventar alguno de los problemas que sufría la FRE, ya que llevando el Consejo Federal a un enclave obrero de tamaño medio como Alcoy, se evitaban en buena medida las persecuciones policiales, al alza en las grandes capitales desde que se declarara ilegal la AIT en España, enero de 1872.

Además, dado el carácter netamente proletario de la Federación Alcoyana, se dificultaba la reproducción del cisma abierto en urbes como Madrid, Barcelona o Valencia, donde predominaba una composición más heterogénea en el seno de las federaciones -obreros, artesanos y burguesía republicana-.

Los problemas internos no solo se daban en España, ya que justo entonces se dirimía la pugna entre los comunistas partidarios de integrarse en los procesos electorales, y consecuentemente, de concentrar todo el poder en torno al Consejo General de la AIT en Londres; y los anarquistas defensores de un modelo federativo desde abajo, sustentado en la autonomía de las Federaciones locales o regionales, y por supuesto reacios a mistificaciones electorales de ningún tipo.

Controversias a parte, el fulgurante desarrollo de la Federación Alcoyana, no solo se debió a la valiosa labor desempeñada por Fombuena, Morago y otros tantos aun desconocidos, sino a la existencia de un terreno bien abonado por la larga experiencia acumulada por los alcoyanos a lo largo de todo el siglo XIX.

Parece lógico pensar, que si Fombuena y sus camaradas llegaron a Alcoy con un mandato del Consejo Federal con sede en Valencia, y que la ciudad del Serpis fue luego la elegida como sede central de la FRE, todo ello obedeciera a una estrategia ideada para convertir a Alcoy en una especie de laboratorio proletario de la región española; un modelo experimental que sirviera de referente para otros enclaves industriales dispersos de tamaño medio, que a la postre era el caso más frecuente en la península ibérica..

Encargamos al citado compañero -Fombuena-, que os salude fraternalmente en nuestro nombre y podéis estar convencidos, que vuestra Federación Local, hoy puede servir de modelo a muchísimas localidades, ya que por su número como también por las ideas anárquicas y colectivistas que sostiene..”4

Justo tras la clausura del Congreso de Córdoba a comienzos de enero de 1873, llegaban desde Valencia a la capital alcoyana los delegados Severino Albarracín, Francisco Tomás y Miguel Pino, quienes se unieron a Fombuena, tesorero de la Federación Local, al tejedor José Seguí Valls y al papelero Rafael Abad Aura. Todos ellos conformarían el nuevo Consejo Federal.

Durante aquella primera mitad del año, los obreros alcoyanos se sintieron lo suficientemente fuertes para afrontar sus primeras batallas sindicales. Los papeleros consiguieron coordinar fábricas y molinos de toda la comarca, y las victorias se sucedían: dos huelgas ganadas en Alcoi, una en Benilloba, una en Cocentaina, dos en Enguera…

Fue el tiempo de las manifestaciones grandiosas, donde millares de alcoyanas y alcoyanos recorrían las calles formando una multitud compacta, en la que no se diferenciaban más que los estandartes y las banderas de cada oficio. Y el momento de la celebración de debates públicos, donde los republicanos eran incapaces de contrarrestar los argumentos demoledores de Albarracín o Fombuena…

La implantación del Consejo Federal en Alcoy tuvo además, otra consecuencia inmediata que es necesario señalar, que fue el trasvase masivo de republicanos federales al campo de la Internacional, tan defraudados con la la revolución de 1868 como deslumbrados por los principios socialistas.

De Benilloba -escriben a Ei. Parte Diario de Alcoy- que dias pasados, mientras el Ayuntamiento y el pueblo celebraban una manifestación republicana, se instaló una Junta revolucionaria en la sala consistorial dejando en la calle al Ayuntamiento”5

Este cambio generó, como era de esperar, fuertes tensiones entre los republicanos, divididos entre los llamados intransigentes, que pretendían ser más federales que Pi i Margall, y los benévolos, es decir, partidarios de Emilio Castelar y de una república de ordeno y mando.

Un buen ejemplo de lo que venimos diciendo, desembocó en que los primeros propusieran a la desesperada a Tomás González Morago, que se presentara como diputado por Alcoy en las elecciones constituyentes de mayo de 1873, cosa que rechazó cortésmente por respeto a sus ex-compañeros de partido, aconsejando la completa abstención en la política burgesa.

ALREDEDOR del PETROLIO

Sin ánimo de ser exhaustivos con el tema de la Revolución del Petrolio, y menos con el inventariado de presos y las circunstancias de su procesamiento, donde os remitimos al trabajo del investigador Diego Fernández, sacaremos algunas conclusiones sobre estos hechos, para pasar luego, pisando sobre seguro, a lo que realmente importa.

Cualquiera que revise con un mínimo de espíritu crítico los acontecimientos que desembocaron en el estallido social de julio de 1873, se dará cuenta que las huelgas, especialmente en el ramo de papeleros, fueron declaradas en legítima defensa de sus intereses, circunscritas a mejoras salariales y reducción de tiempo de trabajo. Parece claro a su vez, que la actitud inmovilista de algunos fabricantes, en especial Facundo Vitoria, determinó que no quedara otra salida que declarar la huelga general el 8 de julio.

Los Gobiernos revolucionarios que vuelven las armas contra sus propios adeptos, si son vencidos abren paso a la anarquía; si vencen, lo abren ordinariamente a la reacción y siguen más o menos la suerte de los vencidos..”6

Aunque la prensa manipulara los hechos para presentar a los internacionales alcoyanos como monstruos sanguinarios que amenzaban el derecho sagrado de la propiedad, el paro general de todos los oficios se desplegó en su primera fase sin ningún tipo de incidentes graves, y el comité de huelga utilizó vías pacíficas y conciliadoras para su resolución.

Por ejemplo instando la mediación del alcalde Albors para deponer la negativa de los patronos a negociar; y a quien los delegados de la Federación Local hicieron varias visitas en su domicilio para informarle personalmente de las decisiones adoptadas en solidaridad con los papeleros de Cocentaina, que llevaban en huelga desde abril.

Sin embargo, incumpliendo su deber y la palabra dada de mantener la imparcialidad, Albors se puso del lado de los de su clase, advirtiéndoles de los propositos de los huelguistas y publicando un manifiesto ese mismo día que dinamitó todos los canales de diálogo.

La suerte estaba echada.

Hemos de considerar que los huelguistas no cortaron en ningún momento los cables del telégrafo, con la intención obvia de mantener activa la comunicación con Madrid, donde por mediación de González Morago, se hicieron sucesivas gestiones con quien era entonces presidente de la República, Francisco Pi i Margall, con el objeto de que el ex-republicano Albors retomara la contención y tratara de resolver el conflicto.

Actuando por su cuenta y riesgo, Albors pasó olímpicamente de las recomendaciones de su jefe político, y las de otros alcoyanos de diferente condición social que intentaron mediar en el asunto. Solo frente al peligro, organizó una reunión secreta con los patronos a los que instó a defenderse a tiros y, acto seguido, se parapetó en el ayuntamiento, dispuesto a resistir embutido en sus botines de charol y secundado por un puñado de lacayos.

Sabido es que Agustín Albors era un tipo característico de político hipertiroideo y primario, como dice Mario Brotons. Pero lo que no dice es que si en tiempos pasados había contado con el respeto de los alcoyanos por haberse jugado la vida para echar a los Borbones; a esas alturas de la película se había transformado en un caciquillo montaraz, que no caía bien ni a sus propios compañeros de partido, que criticaban sus componendas con monárquicos y reaccionarias.

Según contó el historiador Vicente Ramos, esta división en el seno del republicanismo local, ..intervino como factor decisivo en el hecho de su muerte. Y tiene todo el sentido, ya que Albors no había dudado un minuto en facilitar el crecimiento de la Federación Alcoyana -cediendo locales o eximiendo de pagar contribución por ellos-, no porque simpatizara con las ideas socialistas, sino porque sabía que así restaba cuadros al federalismo local más radicalizado.

Ha sido comprobado de la forma más positiva a través de todos los vecinos de Alcoy, fueran o no testigos de los acontecimientos, que la responsabilidad del enfrentamiento de Alcoy recae exclusivamente sobre el infortunado alcalde Albors..”7.

Éstos, llegados el momento clave, cuanto menos le dieron la espalda. Eso sin contar con que no pocos federales alcoyanos mantenían una doble militancia, y otros tantos jugaron un extraño papel durante los sucesos de julio y/o acabaron procesados por ello.

Entre los descamisados que se pasaron con armas y bagajes a la Internacional estaba Antonio Sala Clotet, un comerciante catalán llegado a la ciudad tras La Gloriosa, dirigente del Club El Radical y concejal de beneficencia.

Las noticias sobre Sala son ambigüas, ya que primero le situamos junto a Albors dentro del ayuntamiento en los momentos decisivos de los enfrentamientos; y luego, una vez se retiraron las tropas del gobierno, presididiría aquella particular comisión de orden público de la que hablaremos más adelante. Al final, Sala sería cesado como concejal tras ausentarse de Alcoy a finales de septiembre, acabando preso en Cadiz por su participación en La Cantonal y procesado por los sucesos de Julio.

Otro caso fue el de Juan Chinchilla Montava, quien secundaba a Sala en el Comité Republicano local o en El Radical, y participó luego de la Junta Revolucionaria del Petrolio. Además citaremos a Francisco Gisbert Pérez, administrador de uno de los locales donde se reunía la Federación Local, quien asistía a esas reuniones animando, sin éxito, a que se expropiara a los ricos, y si se negaban ..a fusilarlos.

Finalmente, señalar otra vez a Francisco Ridaura Abad, quien había sido alcalde justo en los meses que se desarrolló de facto la Federación Alcoyana, y que en cierta manera, acabó convertido en el alter ego de Albors.

El domingo último celebró la Internacional una reunión en la Plaza de toros, y entre otras cosas dirigieron amenazas a uno de los jefes republicanos Sr. Ridaura, que se presentó en la reunión con objeto de aconsejarles que abandonasen el camino que habían emprendido [..] Los internacionales le contestaron llamándole traidor, y añadiendo, que ya le llegaría el día como al alcalde Albors.”7bis.

Volviendo al asunto de la huelga, casi nadie se atreve a negar ya, que lo que hizo saltar por los aires todo resquicio de acuerdo fueron los disparos que salieron desde los balcones del ayuntamiento hacia el mediodía del 9 de julio. Incluso los mayores contribuyentes de la ciudad, nada sospechosos de incendiarios o sí, llegaron a publicar una nota de prensa protestando por el comportamiento de Albors ..por haber mandado hacer fuego sobre el pueblo trabajador que pedía pacíficamente su destitución.

Así lo sugieren testimonios directos, grabados de la época o crónicas periodísticas de países tan alejados como Australia; pero hemos preferido destacar algunos folletos localizados durante esta investigación en los archivos de la CNT alcoyana y en el archivo municipal, en los que se convocaba una manifestación para la noche del 9 de julio, los cuales debieron fijarse en las esquinas de la ciudad aquella misma mañana. Una manifestación que nunca llegó a realizarse por estallar la violencia antes de hora.

Que dichas hojas lleven impreso el sello del Consejo Federal, y no el del Consejo Local de la Federación Alcoyana como cabría esperar, lleva a pensar que la FRE quiso hacer un tour de force con la huelga de Alcoy, demostrando el alcance y la madurez de las propuestas internacionalistas. Así parecía confirmarse en el Boletín de la FRE del 15 de junio, en el que se llamaba a una acción conjunta y revolucionaria del proletariado como respuesta al cierre de locales en Saniucar y otros puntos de Andalucía; incluso los rumores sobre la próxima llegada de Bakunin a España. Sin embargo la evidencia más clara nos la facilita el propio Morago el día 6 de julio, en una carta remitida a la Federación Belga en los siguientes términos.

..Todo el mundo está preparado; la mayor parte de los federados están convenientemente armados y es probable que la defección de los soldados del gobierno sea un hecho si nos lanzamos a la arena. Os sorprenderéis.”8

Si existió un plan revolucionario trazado a partir de la Huelga de Alcoy, éste debía incluir no solo la adhesión de todos los obreros alcoyanos, lo cual que no se logró inicialmente, sino también la extensión del movimiento a otras regiones; pero paradójicamente, los hechos se precipitaron de forma inesperada por la actitud suicida del alcalde Albors.

Tampoco sabemos si el guión de la huelga incluía la derivada insurreccional, y el consiguiente recurso a la violencia. Aunque no lo parece a la luz de las discrepancias que traslucieron entre los miembros del Consejo Federal; a un lado Albarracín que optaba por ello sin reticencias, y al otro Fombuena o Tomás, que al parecer mostraron alguna objeción al curso que tomaban las cosas.

Tal es así que, según contó el internacionalista Manuel Botella Canet en 1890, la misma noche que los miembros de la Junta Revolucionaria -Tomás, Seguí, Fombuena, Abad, Montava, Chinchilla y Albarracín- discutían estos asuntos reunidos en asamblea permanente, un grupo de desconocidos se presentó en el local del nº 9 de la calle Santo Tomás para intentar asesinarlos.

Como podemos entrever, en momentos históricos decisivos como fue aquel, el grado de incertidumbre era máximo y cualquier detalle en principio insignificante, podía alterar definitivamente el curso de los acontecimientos. Prueba de ello fue el giro final que tomaron los acontecimientos, ya que no resulta cierto que todo acabara el 13 de julio, con la entrada de las tropas del gobierno y la huída de los más significados en la huelga.

La CIUDAD del BUEN ACUERDO

En este último tramo del recorrido por el Alcoy de la Primera Internacional, pondremos el foco en el periodo inmediatamente posterior a la huelga de julio, poco estudiado por la ausencia de información, la censura o la tergiversación que se impuso sobre los hechos.

En esta línea es de destacar la labor que está realizando el Col·lectiu Revolta-1873 de Alcoy con objetivo de aclarar los equívocos que se vienen arrastrando durante generaciones y de difundir una versión más ajustada a la realidad histórica y social alcoyana, ahora que se va a cumplir el 150 aniversario.

En nuestra opinión, y teniendo en cuenta el grado de evolución en que se encontraba el movimiento obrero en 1873, se queda corto hablar de Revuelta, entendida como explosión de rencor de pobres contra ricos, y menos de Batalla Callejera, que es como la definió Federico Engels buscando minimizar su alcance; como tampoco se ajusta lo de Comuna Alcoyana, en tanto que se usó en comparación con la de París, donde el golpe de mano republicano acabó predominando, al contrario de lo que pasó en Alcoy.

Nos encontramos pues, ante un movimiento netamente proletario y socialista, un ejercicio de Propaganda por el Hecho de manual, que acabó convirtiéndose en la Primera Huelga General Revolucionaria de la historia. Porque huelgas y generales las había habido dentro y fuera de la península, pero que tomaran un carácter insurreccional y derivaran en una revolución socialista local, que es como la definió el Boletín de la Federación del Jura, no nos consta con anterioridad a Alcoy – y a la de Sanlucar en esos mismos días-.

El levantamiento obrero alcoyano lo que venía a probar por primera vez en la historia, era que la acción revolucionaria de proletariado, tal y como preconizaba Bakunin, tenía más visos de ser historicamente útil, que la acción política y parlamentaria que defendían los seguidores de Marx.

Así, reforzados por el apoyo casi unánime remitido desde Federaciones de toda la AIT respaldando su comportamiento en las jornadas de julio, la organización no decayó y, tras la salida de las tropas el día 14 hacia Cartagena donde se había proclamado el Cantón, los obreros alcoyanos se dejaron llevar por la atmósfera revolucionaria del momento y se lanzaron a poner en práctica La Social, de la que venían hablando en los últimos meses con tanta pasión.

El congreso ha votado por unanimidad, y por aclamación, que la Internacional se declara solidaria con las acciones de los obreros españoles en su última lucha contra la burguesía, y particularmente con las llevadas a cabo por los obreros de Alcoy”9

Separando las realidades probadas de de las ficciones exageradas, advertimos que a lo largo de aquel verano rojo del 73, entre julio y octubre para ser más concretos, funcionaron en Alcoy varios organismos sindicales ciertamente revolucionarios para su tiempo, y que soslaya la historiografía oficialista.

Por un lado se activó el 31 de julio una Comisión de Trabajo integrada por obreros, propietarios y fabricantes, que dio carpetazo el asunto de la huelga. Para ello, se estipuló un nuevo convenio de trabajo en el que los patronos no solo accedieron a pagar los salarios de tramitación devengados durante la huelga, sino que se readmitieron a todos los despedidos, se dictaminó una especie de afiliación obligatoria y se estableció la jornada de trabajo de 8 horas en la mayoría de los oficios. Ésto, 17 años antes del 1º de Mayo de 1890, y 46 antes de la Huelga de la Canadiense.

El Alcalde de Alcoy, en telegrama de ayer, dice lo siguiente: Verificose ayer reunión propietarios, fabricantes y obreros; reinó la mayor armonía conviniendo unánimes mantenimiento orden a toda costa. -Nombrose comisión establezca bases, la cual acordó un reparto de 12.500 pts. -La población satisfecha por este estado de cosas que la consituyen en su estado normal. Relaciones cordiales entre capital y trabajo.”10

Se respiraba una extraña sensación de armonía en las calles de Alcoy.

Facundo Vitoria, presidente del Círculo Industrial, y al que se consideró uno de los mayores responsables, pagó religiosamente los 6 mil reales exigidos en concepto de gastos ocasionados por la huelga; y desde el ayuntamiento, el nuevo alcalde hacía diversos llamamientos a la concordia social.

Podría decirse que el mismo estado de cosas continuaba igual a principios de septiembre, cuando se instó formalmente al gobernador de la provincia a que promoviera obras públicas para paliar el paro generado por aquellas fábricas abandonadas por sus patronos, y cuando el juez municial multó a un maestro de obras por aumentar en 1 hora la jornada de trabajo, señalando su comportamiento como causante de conflictos sociales como los del pasado julio (sic).

Los cambios en Alcoy fueron palpables también en otros ámbitos, ya que siguió funcionando durante estas semanas una Comisión de Orden Público, llamada en los medios Junta de Salud Publica, que básicamente se encargaba de las tareas de seguridad y vigilancia, al tiempo que interpelaba cuando era necesario al ayuntamiento o a los patronos, no solo con fines recaudatorios. Por ejemplo a mediados de agosto, cuando impidieron por la fuerza y con apoyo vecinal la entrada en Alcoy de una columna de federales valencianos comandada por Nicolás Plaza, quienes pretendían proclamar el Cantón en la capital de l’Alcoià.

..los obreros de Alcoy han rechazado a los insurgentes de Valencia porque éstos son los enemigos de la Internacional, y que los obreros de Alcoy, bien lejos de haberse puesto del lado del orden, siguen fieles a nuestra enseña..”11.

Evidentemente, aun nos faltan piezas para completar el cuadro de aquel verano de 1873, pero todo indica que los internacionales alcoyanos llevaron a la práctica el principio de Igualación de Clases, que en oposición al de Lucha de Clases, había sido uno de los principales puntos de confrontación entre los seguidores de Marx y los de Bakunin.

Quien quiera seguir la polémica puede recurrir al acto fundacional de la Alianza de la Democracia Socialista, octubre de 1868, o a las dificultades que interpuso en diciembre el Consejo General de Londres para que ésta fuera admitida como sección dentro de la AIT.

Por lo que respecta a Alcoy, y a tenor de lo que hemos averiguado sobre los hechos posteriores a la Huelga General Revolucionaria, consideramos probable que se hubiera iniciado un proceso de supresión de las diferencias de clases en el seno de las asociaciones profesionales y en la comunidad cultural de referencia -escuela, barrio, sitios de ocio…-.

A su vez, debieron afianzarse experiencias de instrucción popular que se habían iniciado con anterioridad como la Escuela de Enseñanza Socialista Revolucionaria, inaugurada en marzo y dirigida por Severino Albarracín. Además, podemos dar por seguro que el clima de libertades políticas que se respiró en Alcoy durante aquellos meses, favoreció el desarrollo personal de todos los individuos, de los dos sexos como se decía entonces.

Finalmente, tampoco hemos de descartar que se tomaran medidas encaminadas a la redistribución de la riqueza, más allá de las tasas extraordinarias que se impusieron a los mayores contribuyentes de la ciudad, e incluso en la reapropiación de tierras, por ejemplo en el caso de las veredas, pastos y montes comunales.

Como conclusión, y en base a la información que se ha podido recopilar hasta el momento, parece claro que los obreros alcoyanos no se achantaron ante los descalificativos de la prensa reaccionaria, o frente a las declaraciones de los republicanos en sede parlamentaria, amenazando con bañar en sangre todo levantamiento popular que pusiera en riesgo su preciado régimen. Y por así decirlo, durante unos meses convirtieron a Alcoy en la Ciudad del Buen Acuerdo, que es como Eliseo Reclus llamó a la Anarquía en 1895.

..En esa ciudad todo un microcosmos, resumen y al mismo tiempo esperanza del género humano, que funcionará sin esfuerzo, ocupándose de las tareas necesarias a la vida.



NOTAS:

  • 1ENTREVISTA a Teresa Mira, La Voz 27-02-1928. Para concretar la fecha se ha tenido en cuenta que fueron enviados a Alcoy por el Consejo Federal, con sede en Valencia, con un mandato salido del Congreso de Zaragoza, celebrado en abril; o que las primeras noticias de sus actividades en Alcoy datan de junio. Ese mes, desde Valencia se citaba a Rafael Badía, Manuel Romero y Vicente Sarrió, miembros de la Federación Local procesados como agentes de la Internacional; ..“Hace pocos meses que estuvieron en aquella industriosa ciudad varios comisionados de la Internacional”, El Constitucional 24-10-1872. También, La Correspondencia de España 30-06-1872.
  • 2La FEDERACIÓN 07-07-1872. En mayo de 1870 se había fundado en Alcoy una Asociación General de Obreros, que encabezaba José Seguí, pero aun no habían conseguido formar secciones. Además, en la Sociedad de Tejedores aun predominaba el elemento republicano, como pone de manifiesto su adhesión en febrero de 1872, al nuevo consistorio dirigido por el federal Francisco Ridaura, según contatamos en el extracto de las actas municipales que adjuntamos.Ver, Nettlau: La Premiére Internationale en Espagne [1868-1888]. Dordrecht, 1969, p. 200. También, La Federación 29-05-1870, 15-05-1871.
  • 3BAKUNIN: Carta a Tomás González Morago, del 21 de mayo de 1872, en Nettlau: Cartas de Miguel Bakunin, nº 72, pp.9-11. La biografía de Morago, uno de los pocos íntimos de Bakunin en España, corre en paralelo al auge y decadencia de la Primera Internacional. Dirigió El Condenado [1872-73], el mismo nombre que dieron los alcoyanos a un periódico aparecido en mayo de 1890. Ver, VVAA: La primera Internacional y la Alianza en España. Colección de documentos inéditos o raros. Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, 2017, p. 341. También, La Federación 29-07, 07-09 y 09-11-1872.
  • 4TOMÁS, Francisco: Circular nº 1620 de la Sección internacional de Valencia del 22-11-1872. En febrero de 1873, miembros de la sección de Valencia como Pelegrín Montoro, Feliciano Sellés, Fermín Roselló o el citado Puchades, constituirían un Consejo Federal marxista, que trató de disputarle la hegemonía a Alcoy, ..“en caso que las circunstancias hicieran lanzar a la Revolución a alguno de los partidos burgueses y pidiera nuestra cooperación, solo admitiríamos con la condición de que respetarían la revolución hasta donde esta pudiera ir, y llegado ese momento nosotros proclamaríamos La Común anárquica..”, Montoro: Circular de la Sección de la Internacional de Valencia del 30-01-1872, en La primera Internacional y la Alianza en España. Ob. Cit, p. 135. También, La Federación 15-02 y 01-03-1873.
  • 5La ÉPOCA 23-03-1873. El republicanismo alcoyano era un campo de nabos: sucesivas dimisiones en bloque de concejales, pugnas personales enconadas y amenazas de juntas revolucionarias, y por si faltaba algo, partidas republicanas cruzando la sierra de Mariola. La dirigida por Pallóc hizo una incursión en Alcoy a finales de noviembre para proclamar la República. Como sucedería en julio siguiente, el consistorio se atrincheró en el ayuntamiento y repelió a tiros la tentativa. En este caso, los insurgentes no encontraron apoyo en la población, lo que les obligó a retirarse. También, La Nación 24-11-1872; El Municipio 28-11-1872; Diario de Barcelona 28-11-1872; La Federación 08-02-1873; La Ciudad-Alcoy 09-11-1954.
  • 6PI I MARGALL: El reinado da Amadeo de Saboya y la República de 1873. Editorial Dossat, 1980, p. 146. Hemos de considerar que la palabra huelga solo llegó a España partir de 1868, tras la introducción de las ideas socialistas. Antes, se hablaba de sucesos, ocurrencias, conmociones, confabulaciones, etc.. La primera huelga general en la península ibérica se produjo en Málaga, agosto de 1872, protagonizada por la Federación Local y totalmente pacífica.
  • 7ARGUS-Australia 22-09-1873. Según lo escuchó de José Seguí Valls, el anarquista José Claramunt le contó a Max Nettlau en 1931, que Agustín Albors había sido de la AIT. Rebuscando en el Archivo Municipal, hallamos una carta remitida al alcalde Albors por el Consejo Local el 22 de marzo de 1873, confirmando que le fueron enviados dos ejemplares de los estatutos de la Federación Alcoyana. En las actas del ayuntamiento no consta ninguna solicitud al respecto. Ver, Grupo Los Invencibles: El 73 en Alcoy, manifiesto del11 de abril de 1914. Alcoy Collection, ISSH; Nettlau: La Premiére Internationale en Espagne. Ob. cit, p. 201; Informe del Juez Primera Instancia Audiencia de Valencia, del 3 de marzo de 1882. Archivo Municiapl de Alcoy. También, La Correspondencia de España 12, 13 y 16-07-1873; Ciudad de Alcoi 21 y 28-02-1993.
  • 7bis La PAZ-Murcia 21-09-1873. Ya que las cien carabinas y los 3 mil cartuchos cedidos al ayuntamiento para armar a los Voluntarios de la República, acabaron repartidos entre los ¿3? centros republicanos locales, resulta pertinente averiguar el papel jugado por sus dirigentes. Por ejemplo, uno de los procesados citado ...Manuel, de oficio papelero y presidente de un club. Nos constan el Club El Radical, inaugurado en agosto de 1869, el de Juventud Republicana, abierto en abril de ese mismo año, y La Fraternidad. Ver, Episodios Internacionales y Cantonales en 1873. Imp. Rafael Jordá, Alicante, 1878, p. 13. También, La Igualdad 12-08-1869 y 11-09-1870; La Discusión 15-04-1869 y 30-11-1871; El Combate 27-08-1872; El Imparcial 19-10-1869, 14-02, 27-07-1873; El Gobierno 04-01-1873; La Correspondencia de España 27-04-1874, 15-08-1875.
  • 8TERMES: Federalismo, anarcosindicalismo y catalanismo. Anagrama, 1976, p. 37. En verdad todos los sectores conspìraban; por ejemplo entre las tropas gubernamentales llegadas para someter la insurrección alcoyana, donde había una partida republicana de unos 200 milicianos mandada por Nicolás Plaza, que circulaba por las serranías del interior de la provincia desde hacía semanas. Fueron los primeros que entraron en la ciudad. Les situamos de regreso en Valencia el 17 de julio, tomando parte en la proclamación del Cantón. Ver, Ramos: Día de la Provincia, Alcoy. Diputación de Alicante, 1977, p. 55-63. También, La Discusión 29-05-1873; Boletín de la FRE-AIT 15-06-1873; El Gobierno 15-07-1873.
  • 9BOLETÍN de la Federación del Jura 28-09-1873. Entre las bases firmadas con el general Velarde al entrar en Alcoy, figuraba indemnizar solidariamente a los afectados en función de la tasa de contribución; y el compromiso de perseguir sólo a los forasteros instigadores de la huelga. Los patronos airearon sus argumentos en El Parte Diario, cuyo fondo custudiado en el Círculo Industrial de Alcoy, sigue vetado a investigadores, ..“Alcoy! [..] con tus cenizas vas a satisfacer la ambición de los llamados internacionalistas, de aquellos franceses e ingleses que no quieren que España compita con ellos en el ramo fabril ni que progrese por medio del comercio”, Extracto de El Parte Diarío, en El Guadalete 20-07-1873. También, El Guadalete 20-07-1873; La Correspondencia de España 01-08-1873; La Verdad 04-04-1902.
  • 10El CONSTITUCIONAL 02-08-1873. Tomás Maestre Ferriz, nombrado alcalde provisional, solicitó formalmente a los fabricantes que se reunieran con los obreros y llegaran a un acuerdo. Sin embargo, a partir de octubre él mismo encabezaría la represión, avalada primero por el gobierno de Castelar, y por el del general Serrano en enero. Ver, Manifiesto del Alcalde de Alcoy,, 23 de julio de 1873. Alcoy Collection, ISSH. También, El Constitucional 21, 24, 26 y 27-08-1873; La Federación 02 y 16-08-1873, 04-10-1873; La Correspondencia de España 31-08-1873.
  • 11BOLETÍN de la Federación del Jura 31-08-1873. Según Nettlau, el tal Puchades se desplazó a Alcoy en ¿julio? ..para convenir un plan insurreccional con la Comisión federal; por lo que algunos le sitúan en Alcoy. Quizás viniera en esta columna, ya que Puchades fue nombrado delegado de la Junta del Cantón Valenciano a finales de julio, tras salir de prisión, donde había estado unas semanas, ..“si bien nuestra aspiración es la completa y radical emancipación de la clase obrera, reconocemos hoy la necesidad de apoyar este movimiento porque él nos conducirá a la Federación española en donde podemos desarrollar libremente nuestras ideas de emancipación..”, Manifiesto de los Internacionalistas valencianos, del 30 de julio de 1873, en Las Provincias 18-08-1929. También, La Federación 02 y 09-08-1873; El Constitucional 14-08-1873; El Gobierno 28-08-1873; La Igualdad 16-08-1873.
  • 12 Agradecer para finalizar, las aportaciones a este texto que a hecho Diego Fernández Vilaplana, quien sigue dándonos sorpresas sobre la historia de Alcoy en este periodo.

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