Federico Urales, sobrenombre del editor y escritor anarquista Joan Montseny, siempre sostuvo que los viejos federales fueron quienes organizaron las primeras sociedades obreras y quienes trajeron el internacionalismo a la península.

Si bien compartimos la afirmación de Urales, también es cierto que apóstoles de la Federal como Garrido, Pi y Margall, Estevánez, Salmerón, Monturiol, Clave o Suñer y Capdevila nunca fueron miembros activos de la Asociación Internacional de Trabajadores [AIT]. En cualquier caso, no cabe duda de que apoyaron en mayor o menor medida la emergencia del movimiento obrero y, más allá de las primeras figuras, la amplia base popular del federalismo siempre fue receptiva a todas aquellas ideas que profundizaban en la justicia social.

Las asociaciones de los años 1840-1868, velaban por la defensa obrera: sus militantes fueron federales y adheridos a las ideas de justicia social, de la cooperación o del socialismo, y todos hicieron huelgas generales o se batieron cuando la situación lo exigía..”1

Aunque todo el mundo recurre a ello y es indudable la influencia de las ideas de Proudhon en España, habría que matizar que hubo otras aportaciones teóricas al desarrollo del federalismo español dignas de ser mencionadas. Así, antes de que Proudhon editara El Principio Federativo, 1863, dos obras de base federalista -censuradas por el gobierno progresista- habrían sido claves para formar a los primeros socialistas ibéricos.

Se trata de un folleto de Fernando Garrido, La República Democrática, Federal, Universal, editado en 1855; pero sobre todo del primer tomo de La Reacción y la Revolución de Francisco Pi y Margall, aparecido en noviembre de 1854, que -dicen- fue la fuente de inspiración para la constitución de una primera federación obrera nacional, Unión de Clases.

organismo superior económico que sustituirá a la entidad llamada gobierno”2

Pero no sirve de nada quedarnos en el análisis teórico ni perdernos en organigramas. Si queremos entender porqué los federales son reclamados como abuelos del anarquismo, debemos hablar en primera persona del plural y remontarnos a los años previos a la I revolución española [1868-1874], para recuperar a un puñado de sediciosos a medio camino entre el socialismo y el republicanismo que llevaban largos años actuando en la sombra, sobre todo, desde que fueran prohibidas en 1857 todo tipo de sociedades republicanas, obreras o librepensadoras.

Restringidos a la mínima expresión los derechos de asociación, opinión o manifestación, casi todos los historiadores coinciden en que la LEGIÓN IBÉRICA del TRABAJO [LIT] fue una de las organizaciones que reunió en la clandestinidad a los primeros anarquistas; aunque ellos aun preferían llamarse socialistas revolucionarios.

Creada en 1857 por Sixto Cámara para apoyar militarmente a los garibaldinos, quedó descabezada tras la muerte de éste en 1859, siendo refundada en 1861 por Fernando Garrido [1821-1883], militante de las sociedades carbonarias desde años atrás. En concreto, había sido iniciador, en 1848, de la que podemos considerar como el precedente de la LIT, Los Hijos del Pueblo, sociedad secreta de trasfondo fourierista y nombre sugerente, que llegó a contar con miles de afiliados en la mayoría de las provincias; posicionándose cercana a la Joven Italia de José Mazzini.

..estamos organizados como cuerpo activo, desde que empieza á reinar el orden en el seno de las ventas mas alejadas, así como de las mas próximas al centro..”3

Atendiendo a la estructura reticular y centralizada propia de las sociedades carbonarias, podemos deducir que esto determinó un funcionamiento intermitente [1848-50, 1854-56, 1860-61], coincidiendo con los periodos en que Garrido no estaba en la cárcel o exiliado. Censurado y venerado en España a partes iguales, Garrido se veía obligado a firmar sus trabajos bajo seudónimo, y acabó siendo alguien muy respetado en los círculos radicales europeos por haber vivido muchos años en el extranjero -Lisboa, Londres, París, Bruselas..-, donde frecuentó a proscritos de todo signo y dio a conocer a la LIT en los foros oportunos..

Garrido en París era casi popular: los republicanos del 48 le trataban con un cariño fraternal [..] En los clubs de ideas avanzadas, en las redacciones de los periódicos, Garrido era el tipo del eterno emigrado, y en todos los círculos que aquí frecuentaba prestábasele cierta veneración..”4.

Volviendo a la LIT, sociedad clandestina de tintes neo-carbonarios fundada en Barcelona y extendida a otras partes del territorio, sabemos que defendía la emancipación de los trabajadores y la república federativa como forma de organización política. Activa a lo largo de toda la década de 1860, en especial se le atribuye intervención en el levantamiento de Loja, 1861, y en la sublevación de principios de 1864, que debía contar con apoyo de combatientes garibaldinos. Escaramuzas a parte, aquí nos interesa demostrar que, en el marco del socavamiento permanente del régimen de los borbones, fueron Garrido y otros integrantes de la LIT los que establecieron contacto con otras organizaciones europeas similares.

Garrido perteneció al grupo fundador de la Alianza de los Hermanos Internacionales, que funcionó en secreto de 1864 a 1866 y que se reorganizó ese año como Fraternidad Internacional. En estas sociedades secretas Garrido entabló contacto con varios jóvenes colaboradores del revolucionario ruso, entre los que se encuentran Elías Reclus y Arístides Rey..”5.

Centrados en las sociedades fundadas por el ruso Miguel Bakunin entre 1864 y 1868, e independientemente de su denominación concreta o de su organigrama de funcionamiento, que fue cambiado en diversas ocasiones, podemos decir que la Fraternidad Internacional Revolucionaria [FIR] y su sucesora la Alianza de la Democracia Socialista [ADS] sostuvieron una estrategia común. Una fue introducir a sus afiliados en los entornos políticos más radicales, por ejemplo en el Congreso de Estudiantes de Lieja, 1865, o en los de la Liga de la Paz y la Libertad, 1867-68. La otra, propagar sus principios federalistas y revolucionarios entre las organizaciones adscritas a la AIT, asistiendo como delegados a sus congresos en los que, al menos en los de 1868 y 1869, estuvo también la LIT. Aunque algunos lo sitúan unos años atrás.

Així fou com el 28 de Setembre de 1864 a San Martins Hall de Londres fou constituida la I Internacional. De Barcelona i Madrid concorregueren a aquelles reunions Morago, Borrell, Sentiñon, Farga, Gomis i Valentí Almirall, quins foren els primers que portaren la nova idea a Espanya.”6.

A falta de nuevos datos, los primeros contactos confirmados con la AIT datan de 1865, y se suele citar al mutualista barcelonés Antonio Gusart, director de El Obrero, que dio cuenta en este medio de los resultados de la Conferencia de Londres, 1865, donde Fribourg mencionó a los corresponsales en España.

En cualquier caso, la pista de Gusart no resulta pertinente, ya que le situamos cercano a la Asociación Nacional de Trabajadores, organismo societario que nació en diciembre de 1865, tras el primer Congreso Obrero de Barcelona. Esta entidad, sería reactivada años después por los elementos disidentes del primer Congreso de la Federación Regional Española [FRE], ya en la órbita del socialismo autoritario.

Al consumarse la revolución política que emancipó al siervo, aboliendo los derechos feudales y señoriales, empezó una sangrienta lucha que dura todavía, y que tiene por objeto asegurar al pueblo el goce de sus derechos y libertades, emancipándolo del proletariado, última fase de su esclavitud..”7.

Para abordar con garantías la hipótesis de que la LIT fue el resorte inicial del anarquismo ibérico, partimos de una fecha confirmada, 1865, pero haría falta seguir ampliando la lista de sus asociados, entre los cuales había algunos que ya contactaron con la FIR en 1866.

Entre los que concebían a La Internacional como el motor de la historia estaba el mencionado Garrido, que habría conocido a Bakunin en 1864 en Londres o París. No llegó a tanto Emilio Castelar, a pesar de haberse pasado años siendo el abogado defensor de los carbonarios juzgados en España, y de haberse encontrado con el gigante ruso durante su viaje a Italia en 1866; el mismo año en que asistiría al primer Congreso de la Internacional celebrado en Ginebra. Por cierto, en ese certamen se eligió a un español como miembro del Consejo General de la AIT, aunque desconocemos quién fue.

Aunque sea imposible asegurarlo, ya que toda su documentación personal simplemente desapareció, apostaríamos por el abuelo Pi y Margall, que como Castelar admitió haber pertenecido a La Carbonaria. Resulta difícil pensar que, refugiado en París desde agosto de 1866 hasta febrero de 1869, no aprovechara todo este tiempo para algo más que intimar con Delescluze o Los Reclus, o completar sus traducciones de Proudhon.

Pi y Margall, el íntegro. Ferviente discípulo de Proudhon. Uno de los pocos hombres a a quienes el ejercicio de la autoridad no pudo corromper..”8

A pesar de los indicios, resulta evidente que al rompecabezas del primer internacionalismo ibérico le siguen faltando piezas, y que éstas no son fáciles de localizar a este lado de los Pirineos; y menos buscándolas entre las primeras espadas del federalismo. Mirando a la segunda línea de combate y al otro lado de la frontera, encontramos a ADOLFO ROYANNEZ [1829-1894], socialista marsellés incluido en nuestro decálogo aliancista, quien había estado exiliado en España [1851-¿?, 1859-61] y volvería de nuevo en octubre de 1869, siendo una de las claves de la difusión de la AIT y el librepensamiento.

..os estimo demasiado caballero (Rivero) para suponeros tan viles y ruines sentimientos, y solo pienso que el separaros de los ciudadanos Castelar, Orense, Figueras, Fernando Garrido, Roberto Robert, Pi y Margall, García López y tantos otros demócratas consecuentes, habéis obedecido á imponentes razones políticas..”9.

Como ya indicamos en otro lugar, si bien nada indica que Royannez hubiera sido miembro de La Alianza antes del verano de 1871, le situamos en el radio de acción de las sociedades secretas de la década anterior por su condición de proscrito, su posición a medio camino del socialismo antiautoritario y el librepensamiento, o por su cercanía a algunos conspiradores republicanos como los citados por él mismo en el párrafo anterior.

Entre los que no cita, pero nos aportan información interesante, estaría el aliancista BALDOMERO LOSTAU [1846-1896], uno de los primeros internacionalistas catalanes y exiliado unos meses en Aix-en-Provence tras la insurrección de 1869; que sería el encargado de llevar a las Cortes el asunto de su detención en marzo de 1871, cuando trataba de entrar en España.

Sin embargo, uno de sus mejores amigos en España fue ANTONIO MARSAL, miembro de la LIT y pieza clave del primer internacionalismo ibérico, que asistió bajo el seudónimo de Sarro Magallán al II congreso de la AIT en Bruselas, septiembre de 1868, portando el aval de la LIT y de algunas sociedades obreras de Barcelona. Además, durante el I Congreso de la FRE en junio de 1870, fue quien propuso enviar en nombre de la LIT, una invitación a los operarios portugueses para sumarse a la AIT.

El momento presente no es muy favorable para las Asociaciones; sin embargo, sotto voce, en Cataluña y en Andalucía las Asociaciones obreras se desenvuelven poco a poco..”10

Tan cercano estuvo Royannez de Marsal, que le dedicó un folleto publicado en octubre de 1868 con el título de La Révolution en Espagne, lettre d’un révolutionnaire français à un révolutionnaire espagnol, le citoyen A. Sarro Magallan. Aunque todo el mundo lo asocia con la presencia de Marsal en el Congreso de Bruselas celebrado a mediados de septiembre de ese año, y en una asamblea de sociedades obreras belgas celebrada de seguido en Lieja; sin embargo, Royannez no pudo acudir a estos eventos ya que esos mismos días estaba en Marsella, atento a lo que sucedía en España y atareado en los asuntos editoriales y judiciales de costumbre, como director del l’Amie du Peuple.

Para aquellos que no tienen costumbre de leer los diarios, os diré que la polémica a la que hago alusión ha nacido con ocasión del congreso de Estudiantes, en Lieja..”11

Según los datos que manejamos, Royannez y Marsal se habían conocido mucho antes, durante el CONGRESO de ESTUDIANTES celebrado en Lieja en noviembre de 1865, evento de amplia resonancia política que tomó tintes revolucionarios y proclamó abiertamente la guerra a Dios, provocando un gran escandalo al anunciarse su intención de ..hacer saltar la bóveda celeste como si fuera un techo de papel.

Sin embargo, más allá de las declaraciones provocadoras, resulta importante destacar que este evento se engarza en la primera estructuración de la AIT, y además, allí encontramos a algunos de los que serían protagonistas del desarrollo del internacionalismo en la península como Arístides Rey, Víctor Dave, Pablo Lafargue, el propio Royannez e incluso el citado Antonio Marsal.

Así lo indicaba el orden del subtítulo de la obra de Royannez: (Sarro Magallan) ..delegado en los congresos de Lieja y Bruselas; ya que aquel certamen estudiantil en Lieja fue seguido de una asamblea socialista en Bruselas. Y para confirmarlo, contamos con algunas de las crónicas que remitiera Marsal.

estamos en número de unos 1.500 jóvenes, todos ardientemente decididos, todos entusiastas, -todos hermanos-”12

A pesar de que solo acudieron a aquel congreso unos 30 españoles y desconocemos el nombre de casi todos, no descartamos que asistieran otros aliancistas que también pasarían por España. Nos referimos a Alfredo Naquet -profesor de la Sorbona-, a León Mechnikoff -catedrático de Geografía en Lausana-, a alguno de los Reclus, o incluso algún español residente en Alemania como GASPAR SENTIÑÓN [1835-1902], catedrático de la Universidad de Kazan.

Ya en Lieja, el miembro de la delegación española, el señor Sarro de Magallone, había exclamado que los días del congreso habían sido los más felices de su vida, y explicando cómo, a causa del cólera, los de España habían fallado..”13

Desconociéndolo prácticamente todo de la biografía de Sentiñón antes de 1869, sorprenden sus contactos con internacionalistas como Liebeneck o Becker, y sobre todo, su participación tan destacada en el Congreso de Basilea de ese año. Allí, intervino con Farga Pellicer en las sesiones preparatorias del certamen, ostentando una doble delegación a pesar de llevar largos años residiendo fuera de España; la del Centro de Sociedades Obreras de Barcelona y la de la Sección de La Alianza de Ginebra. Y tal vez fuera él mismo, quién se encargó de leer el saludo de la LIT, enviado desde Barcelona.

Admitido en el círculo íntimo de Bakunin en fecha indeterminada, aunque éste dijo que lo había conocido en Basilea, formó en el jurado de honor que dirimió las graves acusaciones de Liebeneck contra Bakunin tras clausurarse el congreso. Es más, su papel sería fundamental para que varios federales ligados a la Sección Madrileña como José Paul y Angulo o Celso Gomis, exiliados en Francia a consecuencia de su participación en la insurrección del otoño 1869, viajaran a Ginebra, conocieran a Bakunin e ingresaran en la ADS.

Queremos ver la justicia establecida lo antes posible, en cinco o diez años, y para ello marchamos directamente al fin sin desviarnos al ocuparnos de otra cosa que de la organización de las sociedades obreras..”14.

El médico Sentiñón, PRIMER ALIANCISTA español y exponente del nutrido grupo de galenos que impulsaron el desarrollo de La Internacional, recalaría en Barcelona en diciembre de 1869 para convertirse -junto a Marsal- en uno de los animadores del movimiento librepensador y en el alma de la sección local; siendo -con Marsal y Farga Pellicer- el artífice del paso de los obreros federales catalanes al anarquismo federativo de la Internacional.

Sin embargo, tras la debacle comunera en la que tuvo cierta intervención, desplazándose a Lion y Marsella para tratar de apoyar a Bakunin, o las denuncias que recayeran sobre él por ser aliancista, acabó por distanciarse de la AIT y se acercó al federalismo catalán, colaborando en El Estado Catalán.

M. Naquet, quien con su ejemplo de la presión del pueblo de París, su justificación de la muerte de los Girondinos, y su Convención, no encontrará, de fijo, la misma acogida en La Razón, diario republicano a cuyo lado estan los diputados de la minoría, que en El Estado Catalán..”15

Como leemos, para el arraigo veloz de la AIT en España, resultaron fundamentales las redes de colaboración y apoyo mutuo creadas en los años anteriores, de un lado a otro de los Pirineos. Así pasó con el soldado de la revolución Desiderio Massard [1826-1884], socialista exiliado en Londres y luego en España a partir de 1851, que no regresaría a su país hasta septiembre de 1870.

De vuelta en París, pasaría a ocupar el puesto de sargento-mayor de un batallón de la guardia nacional durante el sitio prusiano, participando luego en el nacimiento de La Común, cuya proclamación le pilló en la cárcel esperando un consejo de guerra. Liberado el 19 de marzo de 1871, defendió la insurrección popular pero rechazó cargos políticos, siendo detenido en París el 13 de julio.

Mientras Desiderio permanecía deportado en Nueva Caledonia hasta 1879, sería su hijo Emilio [1857-1922], que probablemente nació en España y había mamado la revolución desde pequeño, quien recibió en París una carta de un tal Quiñones en agosto de 1878, para que representara a los obreros españoles en el Congreso socialista que se iba a celebrar allí el mes siguiente. Esta carta fue interceptada por la policía, provocando numerosas detenciones y la suspensión del acto.

..No obstante, los largos años de exilio en Bruselas, dónde él -Quiñones- encontró muchos espíritus nobles, entre otros a Benito Malon, sus peregrinaciones a través de Europa entre un golpe de estado y otro, sus estudios perseverantes no podían tardar en dar fruto..”16.

Algunos señalan a José López Montenegro, ex-militar federal pasado a la AIT en 1870 y exiliado en París desde agosto de 1875, como delegado de los españoles en aquel certamen; sin embargo, todo indica que la carta había sido remitida por otro aliancista de perfil muy similar, UBALDO ROMERO QUIÑONES [1843-1914], que había vivido exiliado en Bélgica hasta 1868, tras participar en el pronunciamiento de julio de 1866. En paralelo, deducimos que Quiñones debió asistir a alguno de los Congresos de la Liga de la Paz y la Libertad celebrados en estos años, ya que fue presidente de la sección española de la Liga tras su regreso en octubre de 1868.

De La Federal a La Social en pocos meses, desde el verano de 1869 había sido miembro del Centro de Acción Revolucionaria, asociación militar clandestina que funcionaba en paralelo al partido republicano-federal. Tras pasar varias veces por prisión, habría sido uno de los fundadores del Club de la Emancipación Social de Madrid, enero de 1872; y también él, como Sentiñon, fue sido denunciado públicamente como aliancista por Pablo Lafargue.

..si, en fin, no se hubieran agrupado los inteligentes, los activos, los buenos en la sección de la Alianza de la Democracia Socialista, y hubiera debido esperarse que las corporaciones obreras por sí mismas, por evolución efectuada por sus propios medios hubieran entrado en la Internacional, los obreros catalanes no hubieran sido jamás internacionales..”17

Inasequible al desaliento, Quiñones combatió a los carlistas en las montañas catalanas durante el verano de 1873, donde también localizamos otra vez a Baldomero Lostau, miembro del Consejo Federal de la FRE desde 1872 y diputado federal, que había sido uno de los protagonistas de la proclamación del Estado Catalán en marzo de 1873. Lostau comandaba entonces un batallón de voluntarios en Caldes de Montbuy, y a sus órdenes se batió otro aliancista barcelonés, Josep Llunas. 

Creemos suficientes las evidencias aportadas para sostener que la LIT fue el resorte inicial de La Internacional en España, confirmado en base a la continuidad entre la LIT y la rama ibérica de la AIT, que se retrotrae cuanto menos al Congreso de Estudiantes de Lieja, 1865. En el mismo plano de hechos contrastados, si el internacionalismo obrero echó raíces gracias a algunos federales radicalizados, miembros de la LIT con un largo currículo de exilios; no es menos cierto que, en este contexto de intercambio y debate abierto entre el federalismo social y el anarquismo federativo, fueron éstos los que llevaron el gato al agua a partir de 1870.

Aunque unidas por un lazo fraternal de solidaridad y de cooperación, no por ello dejarán las sociedades obreras de existir sobre las bases particulares propias..”18

Habiendo cumplido el objetivo de ampliar las correspondencias entre la LIT y la FRE, podemos extraer algunas CONCLUSIÓNES, partiendo de la evidencia de que el federalismo estatutario característico del anarquismo forma parte del legado republicano-federal. Tal es así, que la mayoría de organizaciones anarco-sindicalistas españolas, desde la FRE a la Confederación Nacional del Trabajo y más allá, adoptaron y desarrollaron hasta sus últimas consecuencias un esquema descentralizado de funcionamiento, de abajo a arriba, que debía ser el embrión mismo de la sociedad futura.

..en política anarquista: anarquista en el sentido de que no considera el poder sino como una necesidad muy pasajera..”19

Sin embargo, es un hecho que esa idea de la federación de federaciones que aprendieron los y las primeras anarquistas de sus abuelos federales, cuando se pusieron manos a la obra resultó más eficiente en tiempos de clandestinidad que cuando existía permisividad legal.

Es decir, si en tiempos de persecución y de cuadros mínimos, el germen federativo impedía que las asambleas fueran manipuladas o manejadas por las mismas personas, ya que obligaba a la rotación de cargos para evitar que la organización fuera descabezada de un solo golpe. Sin embargo, cuando escampaba la tormenta y se actuaba a plena luz, produciéndose la consecuente ramificación orgánica y siendo posible marcarse objetivos más ambiciosos -léase andarse por las ramas-, resulta que el modelo no encajaba fácilmente con la necesaria disciplina administrativa, y paradójicamente entorpecía la toma de decisiones, generando un aumento de la burocracia o la centralización.

El movimiento libertario español estuvo muy preocupado por edificar la infraestructura del socialismo libertario, por abajo, pero se olvidó de consolidar y edificar el auto poder como superestructura ácrata, por arriba..”20

No se trata de analizar aquí en los vicios comunes del federalismo y el anarquismo español, nuestra intención era sondear el sustrato del primer periodo de la Internacional para identificar con claridad sus raíces federales, poniendo de evidencia que anarquistas y federales compartieron hábitat político en aquellos años y, entre otras cosas, aprendieron de los artesanos de la barricada federal, las primeras lecciones de disidencia política.

Otro ejemplo de ello serían las relaciones de compagnonnage establecidas en estos años entre militantes de diferentes países;  lazos de solidaridad y apoyo mutuo que, como hemos leído, resultaron muy beneficiosos para el desarrollo del internacionalismo en la península ibérica.

Aunque la literatura sobre el asunto es abundante en Francia, podemos resumir que el compagnonnage, formato asociativo propio del artesanado pre-industrial centro-europeo, adquirió carácter revolucionario desde estos años entre ..los que predicaban, los que trabajaban y los que conspiraban. En otro orden de cosas, también influiría en la idea de federalismo desarrollada por Eliseo Reclus.

..asociaciones voluntarias de obreros de un oficio, de carpinteros por ejemplo, que van de ciudad en ciudad y, también, a los campos y aldeas donde hay trabajo para ellos, y que concebía así la circulación libre de los obreros asociados a través del globo..”21

De la etnografía a la antropología del anarquismo, una de las consecuencias de este defecto de fábrica, o mejor dicho de venta carbonaria, predispuso al socialismo antiautoritario a idear en un principio entidades sociales pequeñas, de tamaño humano y alejadas lo más posible del monstruo urbano; claramente, en un intento de asegurar procesos de toma de decisiones democráticos y horizontales. Así se pone de manifiesto en las que fueron las primeras colonias anarquistas de finales del siglo XIX y principios del XX -Santa Cecilia, Aigulemont-.

Nos proponemos demostrar que ya La Internacional ofrece bien exactamente el tipo de sociedad del porvenir y que sus diversas instituciones, mediante las modificaciones que convenga, formarán el orden social futuro..”22

A pesar de ello, más republicanos que Danton y más federales que Pi y Margall, teóricos del anarquismo como Proudhon, Bakunin, Kropotkin, Malatesta, Cafiero y otros, argumentaron de forma sólida la necesidad de estructurar la economía a gran escala. Y vaya si lo entendieron las decenas de miles de obreras y obreros españoles que se sumaron a las colectividades de la zona republicana desde el verano de 1936, demostrando una vez más, lo propicio que resultaba el territorio peninsular para el arraigo y fructificación de planteamientos federalistas, autonomistas y colectivistas.

..su solera española se fué hacia la tendencia pimargalliana, que fatalmente conducen al anarquismo. La semilla federal creó en Cataluña y en Andalucia la muchedumbre anarquica, que sigue dominando buena parte del proletariado español…23

Para acabar, y aunque les chirríe a algunos, solo nos queda proponer la adopción del término ANARCO-FEDERALISMO usado en la historiografía italiana para referirse a Saverio Friscia, José Mazzoni y otros autonomistas latinos próximos a Bakunin, referido aquí a la semilla federalista de la que brotó el primer internacionalismo español, aquel que cantaba en catalán..

..Ni trono, ni trona. Ni patria ni patró. Ni matrimoni, ni patrimoni.

Porque, como dicen los compañeros de Negres Tempestes parafraseando a Reclus, la anarquía es la máxima expresión de la autodeterminación.

Salut i Federació.

————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————–

NOTAS:

1NETTLAU: El Luchador 05-06-1931.

2ESPAÑA Republicana 01-10-1968. También, La Revista Blanca 15-07-1931; Trias: Pi y Margall. Pensamiento social. Madrid, Ciencia Nueva, 1968, pp. 108-109.

3La ESPAÑA 20-05-1863. También, La Libertad-Madrid 07-07-1920.

4GARCÍA Ledevese: La Opinión 31-07-1883.

5LIDA: Conspiradores e internacionalistas en vísperas de la revolución, en VVAA: La Revolución de 1868: Historia, pensamiento, literatura. Las Américas, Nueva York, 1970, p. 56.

6AVANÇADA 13-05-1933. Los citados por el docente racionalista José Vives [1870-1940], pudieron pertenecer al grupo de los Amigos del Progreso, organización clandestina con la que Otto Breidtschwerdt -miembro del Consejo General- fue autorizado a mantener correspondencia en noviembre de 1864.

7GARRIDO: La República Democrática, Federal, Universal. Folleto, 1855, p. 33. Los disidentes del I congreso de la FRE editaron el periódico El Nivel entre septiembre de 1871 y enero de 1872, y años después, 1882, sería rescatada esta misma organización para dar cobertura al primer congreso de los marxistas españoles. Ver, La Revista Blanca 15-06-1929.

8ELISEO Reclus: Libertad 06-12-1930. Por otro lado, s0n evidentes los paralelismos entre la LIT y la Liga Social-republicana de Barcelona, que envió un saludo al II Congreso de la AIT, 1867.

9ROYANNEZ: Crónica Mataronesa 16-05-1869. Durante su exilio en Madrid entre 1859 y 1861, Royannez había sido redactor de La Discusión o El Pueblo, entablando amistad con Rivero o Castelar.

10DECLARACIONES de Sarro Magallán en el III Congreso de la AIT de 1868, en La Libertad 03-02-1929. Marsal tenía un taller de máquinas de coser en la calle Trafalgar en 1866; y en 1871 vivía del nº2 de la calle de Sant Oleguer. Además hablaba idiomas, ya que fue delegado de correspondencia de La Humanidad, boletín de los librepensadores locales; y en algún momento debió perder su trabajo, ya que aparece empleado desde entonces como maquinista y escenógrafo teatral. Ver, La Paz-Murcia 06-07-1866.

11ROYANNEZ: A propos du Congrès de Liège. L’Athéisme et la Révolution. Lyon, enero de 1866, p. 7. En septiembre de 1867, Royannez había sistido al Congreso de la Liga de la Paz de Génova. Atentos a lo que pasaba en España, los socialistas de Marsella remitieron una carta de apoyo el 7 de octubre de 1868, firmada entre otros por Royannez. Ver, La Federación 05-09-1869. También, Royannez: La Révolution en Espagne, lettre d’un révolutionnaire français à un révolutionnaire espagnol, le citoyen A. Sarro Magallan. Paris, 1868.

12SARRO Magallán: Carta a Emilio Castelar, en La Corona 06-11-1865. Marsal se entrevistó con Fanelli, pero habría conectado mejor con Rey, al que conoció en este Congreso -encabezaba la delegación francesa-. Afiliado a la FIR desde 1864, Rey había sido iniciador de la Asociación Fraternal de Estudiantes de Medicina ese mismo año, y luego fue expulsado de la universidad.

13DESCHAMPS: Les Societes Secretes et la société, ou Philosophie de l’histoire contemporaine. Avignon, 1876, pp. 296. También, Turin: Le problème universitaire et la révolution de 1868 en Espagne. M. 1971, II.

14CARTA de Sentiñon a Eugenio Varlin, del 10 de abril de 1870, en Nettlau: Miguel Bakunin, la Internacional y la Alianza en España [1868-1873]. Ediciones de la Piqueta, Madrid, 1977, p. 29. Otros federales de la LIT y cercanos a la AIT como Francisco Suñer, Valentín Almirall, Adolfo Joarizti o Pablo Alsina, primer diputado obrero, pasaron al sur de Francia tras el fracaso de la insurrección federal de 1869, pero que no viajaron a Suiza ni ingresaron en la ADS.

15La CRÓNICA de Cataluña 25-09-1869. En junio de 1869, Sentiñón había enviado desde Alemania, una carta al Consejo General en la que pedía datos sobre la sección de la AIT creada en Barcelona, manifestando su intención de volver. Ver, VVAA: La primera Internacional y la Alianza en España. Colección de documentos inéditos o raros. Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, 2017, pp. 39-43. También, Martí: Medicina y sociedad en la vida y obra de Garpar Sentiñón Cerdaña [1835-1902]. Universitat de València, Servei de Publicacions, 1997.

16La REVUE Socialiste 01-01-1897. Aunque aquella carta estaba fechada el 21 de agosto en Madrid, quizás fuera remitida desde Lisboa donde un grupo de españoles exiliados entre los que estaban Quiñones, Marsal y Abella, se habían sumado a la conmemoración del centenario de Voltaire. Ver, Le Rappel 02-06-1878; La Época 28-10-1878.

17LORENZO: El proletariado militante. Alianza, Madrid, 1974, p. 54.

18ESTATUTOS fundacionales de la AIT, 1864. A los partidarios de Bakunin se les llamó federalistas, por contraposición a los que defendían las posiciones centralistas de Carlos Marx, que dirigía el Consejo General de Londres.

19PI i MARGALL: La reacción y la revolución. Anthropos, Barcelona, 1982, p. 244. Donde el abuelo dice Poder debemos leer estructuras jerárquicas. En esta línea, el primer anarquismo federativo, garantía de éxito de la revolución social, incidiría sobre todo en la necesidad de fragmentar el poder, más que en suprimirlo.

20GUILLÉN: Economía libertaria. Alternativa para un mundo en crisis, Bilbao, 1988, pp. 121-122. Tras la Restauración monárquica, la FRE-AIT entró en la clandestinidad total, estableciéndose un organigrama de funcionamiento en base a grupos de 10 militantes, decurias, formato original de las sociedades secretas ibéricas que fue muy útil para mantener vivo el movimiento obrero, que renacería con fuerza renovada desde 1881. También, Lida: Los discursos de la clandestinidad en el anarquismo del siglo XIX. Historia Social, nº 17, otoño 1993, pp. 63-74.

21NETTLAU: Eliseo Reclus y Bakunin, La Revista Blanca 01-09-1927. Eliseo había trabajado en Le Tour du Monde, 1860, revista con referencias al compagnonnage en su título y dirigida por el republicano Thomas-Edouard Charton. También había sido autor de Le Guide pour le Choix d’un État, 1842, para aconsejar a los jóvenes en la vida profesional, reeditada en 1851, y luego en 1880.

22 INSTITUCIONES actuales de la Internacional, bajo el punto de vista del porvenir, 1870. rales contó, rememorando la visita de un desconocido en las mazmorras de Montjuich, que para comprobar si era compañero o chivato le pedía que pronunciara su apellido, ya que todos los polizontes venían de fuera y desconocían su pronunciación correcta en catalán. Ver, Lorenzo: El proletariado militante. Ob. Cit, pp. 298-299. También, Solidaridad Obrera 14-12-1953.

23  El SOL 01-11-1931. Nicolás Estevánez, ex-militar federal afín al anarquismo que pasó media vida en París, le contestó a un joven sudamericano a finales del XIX, ..“¿Y este Francisco Pi y Margall es un escritor del siglo pasado? No señor, -respondió rápido Estevánez- es un escritor del siglo que viene”, Castrovido: El Pueblo-Valencia 28-08-1928.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir els comentaris brossa. Apreneu com es processen les dades dels comentaris.