La inexistencia de documentación oficial sobre la Fábrica de Tabacos de Alicante antes de 1887 y la infravalorizarón del papel de la mujer en el movimiento obrero han generado algunos errores históricos que deben ser subsanados con el pertinente ejercicio de memoria colectiva.

Partiendo del trabajo que nos brindara Paco Moreno, al que pedimos disculpas por haber alterado sustancialmente su estudio introductorio sobre el ramo de tabaquería alicantino, debemos añadir algunos datos nuevos sobre el primer y agitado periodo de vida de la Fábrica de Cigarros de Alicante, ya que ponen en cuestión aquella idea repetida una y otra vez por los historiadores sobre la escasa combatividad del ramo y el bajo nivel de conciencia de clase de las cigarreras.

Como bien señalaba nuestro compañero Paco Moreno, todos los alicantinos la conocían como La Fábrica por ser uno de los núcleos obreros fundamentales de la ciudad que daba empleo directo a miles de mujeres, y también algunos hombres; pero a su vez por ser uno de los ejes económicos de la vida de los alicantinos desde su apertura a mediados del siglo XVIII; primero ubicada en los talleres de lo que fue luego Teatro Calderón de la Barca y después trasladada a la calle Mayor, en dependencias que ocuparía más tarde el Colegio de San Luis Gonzaga1.

Alicante_Puerta Ferrisa y Palcaio AltamiraPodríamos resumir sus primeros años de vida diciendo que en 1801 el gobierno decidió instalar en Alicante otra fábrica de cigarros, en la que entrarían a trabajar centenares de mujeres de los barrios más pobres de la ciudad -San Antón, Carolinas- y de los pueblos de la huerta alicantina; y para ello se llegó a un acuerdo con el Obispo, quien siempre necesitado de fondos, cedería la parte del edificio que funcionaba desde tiempo atrás como Asilo y Casa de Misericordia.

Entre 1823 y 1828 se hicieron las primeras obras de ampliación y adecuación del inmueble dirigidas por el arquitecto Antonio Jover, pero la titularidad del edificio seguía siendo compartida con la iglesia; vínculo religioso que se extiende también a la vieja Hermandad de Las Cigarreras, agrupación gremial fundada en ese mismo año de 1801, que funcionaría de modo análogo a las de Sevilla o Madrid y que se hallaba en pleno funcionamiento en 1834 cuando..

Alicante. El 22 de julio se fugó de esta el tesorero de la Real fábrica de cigarros, llevándose siete mil y pico de duros que había en arcas, de los cuales pertenecen parte al monte Pío de hermandad de las infelices cigarreras, y parte a la Real hacienda”2

Tras ser habilitadas las viejas dependencias del Asilo de Beneficencia en 1838 para fines productivos, el número de operarias debió aumentar considerablemente, y explicaría que las cigarreras no solo estuvieran organizadas ya a comienzos de la década de 1840, sino que además se mostraran bastante activas protagonizando su primer motín en agosto de 1842; suceso del que la prensa apenas dio noticias pero que probablemente estuviera relacionado con un primer intento de introducir máquinas de picar tabaco, como había sucedido algunos meses antes en Madrid y Sevilla.

..Se nos ha asegurado que el señor director dé la fábrica de cigarros don Agustín Cano, ha pasado de orden del gobierno á la ciudad de Alicante á instruir el oportuno espediente en averiguación de las ocurrencias que en él mes último tuvieron lugar en aquella fábrica..”3

fac-tabacos2

Prueba de que se utilizaba la producción de tabaco como herramienta política, es que después de la insurrección popular de Barcelona de ese mismo año, el gobierno de Espartero no tuvo bastante con bombardear la ciudad el 3 de diciembre de 1842 desde Montjuich y decidió completar la venganza procediendo a la disolución y el desarme de la Milicia, y quitándoles además la fábrica de moneda y la de tabacos, cuyos enseres y producción fueron trasladadas precisamente a Alicante.

La situación política y social era entonces crítica en toda la península, y no tardaría en estallar en el otoño de 1843 en Barcelona un levantamiento armado progresista conocido como Revuelta de la Jamancia que tendría su prolongación en diferentes ciudades españolas con su correspondiente réplica en nuestra provincia desde febrero de 1844, y cuyo epicentro se situó en la portuaria Alicante, que permaneció insubordinada al gobierno central durante 40 días pero que terminó con la ejecución de 25 personas en el malecón la mañana del 8 de marzo; fusilamientos que serían conocidos en las generaciones siguientes como el de los Mártires de la Libertad y de la que se cumplirá el 175 aniversario en breve.

..solo se esperaba la contestación del Excmo. Sr. capitán general Roncali para resolver acerca del vocal que fue de la junta revolucionaria e intendente de la plaza rebelde D. José María Gaona [..] Todos son empeños por salvar la vida de este desgraciado padre de familia, y sÍ se consigue será un milagro portentoso..”4

Si bien estos hechos se convirtieron en un referente simbólico de la historia local por su significación política y social, veremos que también sirvió para enmascarar el grado de participación del pueblo en aquella revuelta y, en especial, el papel jugado por las cigarreras.

No es que los periódicos de la época nos informen con detalle sobre el particular, pero sabemos que fueron muy bien recibidas aquellas primeras medidas que adoptó la Junta Revolucionaria para incautarse de bienes de primera necesidad y su decisión de repartirlos entre la población a precios ínfimos; como por ejemplo sucedió con el stock de tabaco que se acumulaba en la Fábrica que recordemos entonces estaba situada extramuros de la ciudad.

También se dice que conforme pasaban los días se fueron resquebrajando la unanimidad entre los miembros de la Junta y el apoyo de la ciudadanía, sitiados como estaban ya por tierra y a tiro de cañón de la fuerzas gubernamentales desde el mar; y sucedió que el 14 de febrero el director de la Fábrica decidió parar la producción a la 1 del medio día y dejar marchar a sus casas a las trabajadoras, posiblemente a petición propia ya que debían estar muy alteradas tras el fusilamiento de 7 oficiales sublevados en Villafranqueza esa misma mañana; pero sucedió que al llegar a la puertas de la ciudad no se les dejó atravesar las murallas, viviéndose situaciones de pánico provocadas por la cercanía del fuego cruzado de cañonería y desatándose alguna avalancha entre las operarias.

Mas de 500 de estas llegan a la puerta de la Reina; pero no pueden entrar por estar cerrada; las cañonazos de Santa Bárbara y San Fernando asustan a estas desgraciadas, que con lágrimas pedían se las abriese; al propio tiempo en el foso un gran número de toros y bueyes para libertarlos de algún asalto , y dos de estos se van aproximando a las mugeres, estas forman una piña, ponen las manos en el cielo sin poder librarse por ninguna parte y unas caen en el suelo, las otras las pisotean, todo es confusión y desdicha. En este estado dan las tres y abren la puerta por orden de Boné, entrando muchas que estaban desmayadas con la ayuda de varios hombres..”5

Martires de la Libertad 1844

Fusilados el resto de los oficiales sublevados algunos días después, fugados los miembros de la Junta Revolucionaria y represaliado todo aquel que hubiera mostrado simpatía con los insurrectos, o simplemente no hubiera huido de la ciudad durante el sitio, el castigo no se hizo esperar en forma de disposiciones gubernativas que obligaban al comercio local a indemnizar al estado con un millón de reales por los gastos militares ocasionados, además de pagar los productos que fueron decomisados de la aduana durante la sublevación o incluso alterar rutas comerciales para debilitar la actividad portuaria.

Forzados al exilio o a la miseria, los alicantinos, y aun más las alicantinas, sufrirían otro golpe más duro si cabe, como fue el incendio intencionado de la Fábrica de Tabacos de Alicante que se declaró a primera hora de la mañana del 20 de mayo siguiente, que no dejó más víctimas mortales que un hombre que trabajaba en las labores de extinción que duraron varios días, pero sí en la ruina a más de 3.000 mujeres con sus respectivas familias, sin hablar del impacto sobre toda la economía local.

Hablamos de incendio intencionado no solo por los rumores que corrieron y de los que se haría eco entre otros Cerdán Tato, o por las propias características devastadoras del fuego que, según cuentan, se inició al menos en tres puntos distintos de las instalaciones y distantes entre ellos, y solo se salvaron de las llamas las antiguas instalaciones de la Casa de Misericordia; sino sobre todo por la oscura personalidad del director de la fábrica, Timoteo Galán y Alonso, de quien desconfiaban las operarias por su mala gestión y con motivos.

Sin embargo, esto no pasa de opiniones cuyo fundamento ignoro, así como que los incendiarios, caso de haberlos habido, se hayan propuesto castigar los pasados sucesos, privando á este pueblo de los recursos de la fabricación, en qué por de pronto han quedado a pedir limosna 3.000 mujeres..”6

Nada se quiso investigar entonces y las acusaciones vertidas desde la prensa fueron contestadas por Galán con amenazas de querellas que frenaron toda especulación al respecto, como igualmente se frenaron en 1852, tras ser destituido como teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrilejos implicado como estuvo en un turbio tejemaneje alrededor del proyecto de conducción de aguas potables hasta la capital del reino; y quizás por ello algunos años después se presentaba como ..secretario honorario de Su Majestad y propietario, y además cuando llegó el periodo del Sexenio Revolucionario se mostraría como carlista militante.

Hónreme con haber sido director de la fábrica de Tabacos de Alicante por más que me haya tocado la desgracia de serlo en la época en que tuvo lugar una catástrofe tan inesperada como inevitable [..] pero tengo la satisfacción de asegurar que mientras la he dirijido, no solo se han cumplido religiosamente las instrucciones, sino que he dictado decretos de buen gobierno [..] ..pero ei director no es como Dios que está en todas partes y lo ve todo. Corrigió los abusos, restableció la subordinación y el orden trastornado impunemente y con escándalo diferentes veces, y mejoró visiblemente y en muy poco tiempo las labores..”7

Si todo indica que aquel incendio fue un acto premeditado para ocultar una mala gestión empresarial que duraba décadas, no está suficientemente demostrado que fuera otra de las medidas tomadas desde el gobierno para castigar a los alicantinos por sus ocurrencias políticas o para someter a las levantiscas cigarreras alicantinas; pero suponiendo que así fuera no les salió nada bien ya que la fábrica fue rehabilitada en cuestión de meses, corriendo la dirección de las obras a cargo del arquitecto Emilio Jover, aumentando pronto su productividad y el número de operarias; a las que de nuevo localizamos en pie de guerra por la mala calidad de la materia prima en mayo de 1851, mostrando por cierto un alto grado de organización y cohesión interna como ponen en evidencia las siguientes frases.

..Aunque todas prestaron su conformidad a esta resolución, las caudillas del motín embozado, acompañadas de las individuas de mas confianza, repartieron sus avanzadas por todos los caminos para impedir la entrada en la fábrica de las que á ella fueran, faltando de este modo á la palabra que habían empeñado. Según noticias, no acudieron, de 800 y pico de individuas que forman la sección de habanos, mas que cinco..”8

fac-tabacos1

Prueba de que las cigarreras alicantinas fueron conscientes de la importancia de cerrar heridas sociales abiertas, uno de los miembros destacados de la Junta Revolucionaria de 1844 y antiguo Jefe de la Milicia Popular, Manuel Carreras y Amerigó sería nombrado director de la Fábrica de Cigarros con el beneplácito de las operarias tras el pronunciamiento progresista del verano de 1854 en el que de nuevo las crónicas sitúan a las cigarreras en el centro de los acontecimientos con un resultado trágico.

Alicante 17 de Julio. Muy señores míos: en la mañana de hoy ha secundado Alicante el movimiento de O’Donell. [..] Tenemos que lamentar las desgracias ocurridas en la fábrica de tabacos, cuyas operarías al recibir la noticia (falsa) de que en Alicante se estaban matando, se precipitaron a las puertas de salida, y á pesar de hallarse abiertas, se atropellaron de tal modo por las escaleras aue fueron cayendo unas encima de otras, resultando doce muertas y veintítantas contusas..”9

Como apunta Teresa Lanceta en su estudio sobre las cigarreras alicantinas, la Hermandad que sostenían con su sueldo les permitía disponer ya en el año 1855 de servicios sanitarios, afrontar los gastos ocasionados por fallecimiento e incluso prever un fondo para la jubilación; dinámica asociativa que se mantendría en los años siguientes mostrándose comprometidas incluso en cuestiones políticas normalmente reservadas a los hombres, como cuando iniciaron una suscripción popular para solidarizarse con los soldados enviados a la guerra de Marruecos en noviembre de 1859.

..Ya se ha establecido en la fábrica de Tabacos de Alicante la máquina que debe sustituir los brazos en el taller de picado [..] por el mismo contratista que ha tomado a su cargo el picado de tabaco en todas las fábricas de la Península..”10

la-real-fabrica-de-tabacos-en-accionNo volvemos a saber de ellas hasta 1867, cuando -como señalaba Paco Moreno- sería reformado el viejo reglamento de la Hermandad para convertirse en Asociación de Nuestra Señora del Remedio, entidad gremial de Socorros Mutuos que tenía “el doble objeto de la instrucción y el socorro de niños y niñas hijos de lavanderas y operarias de la Fábrica de Tabacos”, y que en los meses siguientes establecerían su sede en el barrio de San Antón dónde sostenían varias amas de lactancia, dos escuelas de instrucción primaria de ambos sexos con unos 100 niños, y donde también se ocupaban de los hijos e hijas de las cigarreras de 4 a 10 años en horas de trabajo.

Ayer tarde, al hacerla entrega de su data las operarías de la fábrica de tabacos de esta capital, se alborotaron algunas de ellas, prorumpiendo en gritos y en quejas a consecuencia de habérseles desechado parte de sus labores [..] El alboroto se propagó á tos demás talleres, reclamando todas a grito contra las maestras, á quienes suponían causa de su disgusto. [..] Las maestras, que por precaución habían sido encerradas por orden del jefe del establecimiento, se trasladaron después a sus casas sin accidente alguno.”11

Como podemos leer y completa Paco Moreno, toda esta vitalidad orgánica de las tabaqueras alicantinas detectada en los meses previos a Revolución de septiembre de 1868, conocida como La Gloriosa, les llevaría a modificar nuevamente el reglamento de la Hermandad en ese mismo año para acordar que existiese facultativo y sangrador no sólo en Alicante, sino también en Sant Joan, San Vicent y Mutxamel; y además, su Junta de Gobierno estaba formada por los cargos directivos de la fábrica, tenía previstas ayudas en caso de enfermedad y muerte –200 reales para entierro y funerales- y disponía de préstamos al interés de 3 céntimos de real por quincena.

..Ayer hubo un pequeño alboroto en la fábrica de cigarros (de Alicante), pero sin consecuencias desagradables [..] El alboroto no hubiera salido de los límites de la petición si algunas de las operarías más decididas no hubieran propuesto la huelga, oponiéndose a que entraran a ocupar los talleres las compañeras que no deseaban holgar..”12

Fca tabacos_Serv ambulatorio_Hermandad Cigarreras 1872_AHPA.png

En los primeros meses del Sexenio Revolucionario algunas medidas políticas como el desestanco del Tabaco levantarían leves protestas entre las trabajadoras del ramo, pero se desvanecieron pronto con el aumento del número de cigarreras ocupadas en La Fábrica que en 1869 eran unas 4000 mil, y tras sumar a la plantilla unas 500 más tras el cierre de la fábrica de Alcoy en 1872.

Si por algo se caracterizarían las tabaqueras en este periodo fue por multiplicar su actividad sindical y por la aparición en escena de algunas operarias ligadas al republicanismo federal que se mostraron muy activas en cuestiones políticas, y entre ellas encontramos a unas de las primeras cigarreras alicantinas con nombre propio, la ciudadana Rita Bataller, presidenta del Club Republicano Femenino inaugurado en julio de 1869 como uno de los primeros centros femeninos de los que se crearon en España e integrado por un grupo de operarías y amas de rancho de la fábrica de tabacos.

..Ayer se amotinaron las operarias de esta fábrica de tabacos, a consecuencia, según de público se dice, de palabras injuriosas e inconvenientes vertidas por el inspector, cuando aquellas unánimemente le reconvenían por el mal estado del tabaco que se les había dado para las labores del día..”13

No hay duda que tras la Restauración empeoraron severamente las condiciones laborales del personal femenino que trabajaba en la fábrica, a destajo, en unas condiciones higiénicas tan malas que derivaban habitualmente en dispepsia, irritaciones pulmonares y alteraciones visuales; pero que también alcanzaba a su descendencia afectada de altos niveles de mortalidad en los primeros años de vida y con un alto índice de abortos entre las empleadas. Y por si faltaba algo también se reimplantaron en estos años las directrices de buen gobierno y un severo régimen disciplinario como nos describe el siguiente párrafo.

A fin de evitar la aglomeración de mujeres en ciertas cuadras, se propuso establecer dos talleres de cigarrillos en habitaciones separadas; pero [..] las operarias [..] presentaron alguna resistencia a que se realizara esta innovación, y protestaron de la única manera que saben hacerlo, esto es, pidiendo la palabra y dando voces que se les atendiera. El Sr. Zapata dando pruebas de entereza y de carácter, las hizo entrar en orden instantáneamente, y sin descender a explicaciones de ningún género, dejó la calma completamente restablecida..”14

Fca tabacos_Motin Cigarreras Madrid 1885.png

En esta punto llegamos a comienzos de la década de 1880, momento en que se viviría de nuevo una ampliación de las instalaciones y el consiguiente incremento en el número de operarias, cercanas ya a las 6000, además de producirse una reactivación orgánica y sindical evidente; como lo demuestra el hecho que secundaran junto a portuarios y toneleros los paros laborales y las protestas ciudadanas surgidas a consecuencia de la visita de una delegación de los jesuitas a Alicante en febrero de 1883; o que comenzaran a publicar desde febrero de 1886 el periódico bilingüe La Cigarrera, que dirigió el republicano Nicolás Almiñana y estaba escrito en tono irónico y con trasfondo político.

Y como no podía ser de otra manera, volvieran a promover un motín en agosto de 1888 tras negarse las operarias de la nueva sección mecanizada de picado a aceptar género de mala calidad; y tratando de arremeter contra las maestras por rebajar a discreción el precio de las tareas.

..Operaria llecha com un pecat, se dona tono de marquesa y no aprofita pa maldita la cosa. La sort que te ella es que la mestra mira per ella un poc, que si no fora axina ya li farien comprendre lo que es pà de dolor..”15

Aquel motín puso punto y final de esta primera etapa en el ramo de tabaquería en Alicante que va desde su apertura en 1801 hasta su paso a manos de la Compañía Arrendataria del Tabaco en 1887, ya que a parte de las habituales amenazas de cerrar la Fábrica, desde entonces comenzaría a introducirse paulatinamente nueva maquinaria al tiempo que se hacía disminuir el personal empleado y, así, en 1903 eran ya menos de 4.000 operarias.

La Coorrespondencia ALicantina 25-06-1904

Estas actitudes contrarias a la mecanización apreciables a lo largo de esta primera etapa y ancladas en la tradición ludita pre-industrial, tendrían su colofón en febrero de 1908 con el que sería el último motín de las cigarreras alicantinas, llegando a incendiar las cajas que contenían las máquinas y la empresa, en represalia, amortizó las vacantes que se iban produciendo; y echando cuentas Paco Moreno nos recuerda que en 1914 quedaban sólo 2.952 -aunque aún era la mayor fábrica de España-.

El plan trazado por la empresa siguió de forma inexorable y en 1920 se estableció el primer elemento mecánico, un generador de vapor para activar los aparatos dedicados a picar el tabaco; y más tarde, en los primeros años de la década de 1930 funcionaban ya más de 500 máquinas y sólo una parte muy insignificante de la fabricación era manual.

A pesar de que en 1920 comenzó la mecanización y entraron nuevas operarias -hijas de las “fabricantas”-, en los años treinta sólo quedaban 2.426 trabajadores y trabajadoras, una minoría de las cuales todavía trabajaba manualmente.

Continuando en el plano cenital para tratar de extraer conclusiones de nuestro relato, podemos decir que el motín de 1887 supuso un punto de inflexión en la evolución sindical de las cigarreras alicantinas, ya que en la década siguiente se mostraron predispuestas a abandonar sus viejas prácticas gremiales; por ejemplo secundando con un paro obrero en la fábrica la jornada del primer 1º de mayo de 1890, y -como apunta Paco Moreno- disolviendo en 1893 la Hermandad de las Cigarreras alicantinas a la que hemos aludido antes, ya que en un suelto publicado por el diario católico El Alicantino se aludía a la satisfacción que reinaría por ello en el periódico socialista El Grito del Pueblo, que había desarrollado ..una constante campaña denunciando los abusos que en ella se cometían.

..Pues viva la Pepa, y la Luisa Michel, que es toda una ciudadana cigarrera de nuestra fábrica de Tabacos, muy barbiana, leída y “destruida” como la que más…”16

Aunque se afirma alegremente que la ausencia de toda documentación sobre la Fábrica de Tabacos de Alicante anterior al año 1887, se debe al milagroso incendio de 1844, ahora sabemos que no es cierto y la verdad es que todos aquellos datos sobre la gestión de la empresa fueron destruidos o desaparecieron después de esta fecha, ya que el que fuera director en 1844 afirmó tras el incendio disponer de toda la información necesaria para defenderse de cualquier acusación.

Esta falta total de papeles escondería además de las serias irregularidades contables cometidas en este primer periodo de actividad productiva, las prácticas laborales esclavistas que por momentos desplegaba el monopolio estatal y la resistencia que mostraran las cigarreras a todo ello; lo que en cierta medida ha quedado reconstruido hasta aquí aprovechando la información de las hemerotecas digitales.

Fábrica de Tabacos. Taller de Picao. Pues señores, se poía fer novela de una operaria que el seu nom de pila es Asunción, pero no se perque cuestió vol que li diguen la señoreta ¡Ja! ¡Ja! Vamos sera menester que li deixen els anteocos, perque ella aspira a ser merescala dic chinerala. El atre día armá el gran escándalo en el taller ya mensionat, armanse la de San Quintín..”17

Fca tabacos_Operarias veteranas

Con este escrito introductorio queríamos enmendar el grave error cometido de forma colectiva con las viejas cigarreras alicantinas, que como hemos visto aquí no solo demostraron tener más conciencia de clase de la que se le atribuye generalmente; sino además tenerla ya cuando aun no se había inventado ese concepto; y que por tanto nos aparece en su caso asociado a parámetros de reivindicación pre-industrial, marcados por antimaquinismo, el higienismo industrial y como auténticas precursoras del feminismo de clase al plantear algunas de las primeras reivindicaciones de genero en el ámbito laboral de las que tenemos constancia.

Cigarreras eran las que llevaron a cabo un motín ludita y las que hicieron numerosas huelgas y plantes para mejorar sus condiciones laborales y económicas por el bien de su familia. Son las que iniciaron un asociacionismo reivindicativo y asistencial pionero en España..”18

Aprovecho para admitir también el mío propio cuando en una conversación mantenida con  Teresa Lanceta, que ha realizado un hermoso estudio antropológico sobre las cigarreras en base a entrevistas personales, me empeñaba en cuestionar su combatividad y su particular manera de entender la lucha obrera.

Teresa, cuanta razón tenías.

No solo fueron la fuerza de choque necesaria, junto a los portuarios, para detener toda una ciudad… Las cigarreras son las verdaderas madres del movimiento obrero y de ellas heredaron los alicantinos su espíritu luchador, social y obrero.

NOTAS:

  • 1Ver, La Lealtad 24-09-1914. También, VALDÉS CHAPULÍ: La Fábrica de Tabacos de Alicante. Caja de Ahorros del Mediterráneo. Alicante, 1989.

  • 2El ECO del Comercio 09-06-1834. Uno de sus funciones debió ser hacer frente a las habituales paradas en la producción, derivadas de la irregularidad en el suministro de materia prima. Ver, VALDÉS CHAPULÍ: La Fábrica de Alicante: La producción del tabaco, el trabajo de la Cigarrera, La Gestión empresarial. Nuevo Lunes, Madrid, 2017, pp. 27-36. También, Mensajero de las Cortes 18-02-1835; Diario de Alicante 25-06-1925.

  • 3El ECO del Comercio 17-08-1842. También se encuentran en aquellas semanas noticias de una grave crisis económica por la que atravesaba la provincia de Alicante que llevaba a muchos a la emigración a Argelia. También, El Correo Nacional 28-04-1842; La Correspondencia Alicantina 10-12-1899.

  • 4El HERALDO-Madrid 27-03-1844. A José Mª Gaona sí le fue conmutada la pena, y cuando el Ayuntamiento de 1869 decidió hacer una declaración pública recordando aquellos hechos, su hijo Juan Bautista Gaona, que vivió junto a su padre aquellos sucesos y por entonces era regidor en Cádiz, envió una carta mostrando su gratitud.

  • 5El HERALDO-Madrid 06-04-1844. Se afirma que, ante la falta de alimentos, los alicantinos llegaron a comerse los caballos caídos en las refriegas armadas de los alrededores de Alicante; ..“Día 4 [..] Se entrega á los vecinos una papeleta para percibir cuatro onzas de mal pan por persona y no todos lo alcanzan. Anochece, y Boné se pone una gran guardia de 40 hombres a la puerta de su casa..”, El Heraldo-Madrid 06-04-1844.

  • 6El ECO del Comercio 28-05-1844. El consistorio de Alicante interpuso recurso contra Galán por adeudo de rentas en enero de 1845, pero se hallaba en paradero desconocido. Hay que considerar así mismo que algunos meses antes del incendio, que afectó sobre todo a la zona ampliada en 1827, se había establecido en Orán un depósito de tabaco que nutría de materia prima de contrabando a la industria local y se convertiría desde entonces en un reclamo para la emigración de las cigarreras, ..“La ciudad presenta el cuadro de la más seria conmoción. Centenares de operarías, procedentes de dicho establecimiento, recorren las calles dando espantosos gritos de acusación contra el director.. La consternación es general”, Heraldo-Madrid 24-05-1844. También, El Corresponsal 13-05-1844; Diario de Avisos 03-01-1845; El Clamor Público 29-05-1844.

  • 7HERALDO-Madrid 31-05-1844. Los presos del Castillo de Santa Bárbara seguían encerrados con forma preventiva año y medio después, y la ciudad, declarada en estado de excepción, quedó tomada por el ejército durante meses al mando del capitán Garcés de Marcilla que además sería condecorado con la Cruz de San Fernando por su intervención en la extinción del fuego y ayuda a las familias de las cigarreras; ..“Dícese que la empresa se niega á participar de las pérdidas del incendio, y no quiere hacer gasto alguno para restablecer los trabajos, importándola poco que perezcan ó no familias: otros atribuyen la demora al intendente..”, El Clamor Público 05-06-1844. También, El Español 06-10-1845.

  • 8El CATÓLICO 07-05-1851. Las alicantinas se avanzaron en algunas semanas a las madrileñas, que protagonizarían unos sucesos similares. Hasta 1847 no finalizarían las obras de ampliación del puerto que aumentaría el comercio de tabaco; y la fábrica había tardado algo más de un año en volver a funcionar a buen ritmo tras el desastre, ..“La fábrica de cigarros continúa del mismo estado: esciten vds. el restablecimiento de las labores; y también que la empresa salga de la nociva nulidad con que hasta ahora se la conoce aquí y que no complique mas la situación de este pueblo..”, El Clamor Público 13-06-1844. También, Diario de Alicante 07-03-1908.

  • 9El CLAMOR Público 23-07-1854. Pocas semanas después de estos hechos, la epidemia de cólera diezmaría Alicante, siendo enterrados los cuerpos en unos terrenos cercanos a la Fábrica, que luego serían anexionados. Manuel Carreras se vio forzado en 1844 al exilio, pero volvería en 1847, y al año siguiente encabezaría otra intentona en Alicante. Arrestado y condenado a muerte, su esposa Juana Bellón logró que la reina cambiara la sentencia por el destierro a Filipinas, de donde no regresó hasta 1852, enfermo de malaria. Manuel ocuparía el cargo de director de La Fábrica hasta su muerte en julio de 1855.

  • 10La CORRESPONDENCIA de España 23-01-1863. En 1857, las cigarreras de Coruña quemaron las primeras máquinas, y poco después las introducidas en la Fábrica de Sevilla habían dejado a un buen número de operarias en paro. La medida suponía que una sola máquina sustituía el característico sonido que producían las centenares de operarias de esa sección al picar las venas con sus cuchillas. Ver, VALDÉS CHAPULÍ: La Fábrica de Alicante. Ob. Cit, pp. 76, 145-146.

  • 11La ESPAÑA 18-05-1868. La Asociación de Nuestra Señora del Remedio estuvo presidida por mujeres de la alta burguesía alicantina y apoyada tanto por el Obispo como por la Diputación, desplegando una intensa labor de socorro a la infancia pobre en los años del Sexenio, organizando rifas y funciones teatrales para sostener sus escuelas y servicios asistenciales gratuitos; aunque la cosa cambió bastante tras la Restauración, … Cada día va siendo más necesario ampliar el número de niños acogidos por esta Asociación. El local donde fue establecido llenaba completamente las condiciones precisas en aquella época: hoy es insuficiente para albergar a los 150 niños que concurren, e imposible por lo tanto atender a las justas reclamaciones hechas por las operarias que, pobres, con criaturas pequeñas y sin familia, se ven en la alternativa o de dejar sus niños abandonados, o perder el jornal..”, El Constitucional 29-07-1874. Ver, LANCETA: De Mi Madre He Heredado. Mujeres e industria tabaquera en Alicante. También, ROCA: Guía de Alicante. Manual del alicantino y del forastero. Alicante, 1883.

  • 12La DISCUSIÓN 24-04-1870. El escalafón laboral en esta primera época lo encabezaban las maestras, seguidas de las porteras, continuaba con las capataces, las amas de rancho también llamadas cuadrilleras, y finalizaba con las operarias y aprendizas. También, Reglamento para el mejor servicio de la Hermandad de Socorros Mutuos de la Fábrica de Tabacos de Alicante. Imprenta de la Viuda de Ibarra. Alicante, 1868.

  • 13El CONSTITUCIONAL 14-05-1873. Quizás estuviera situado al principio en el Club Republicano Federal de la calle San Francisco, aunque es más verosímil ubicarlo en el Club Republicano de San Antón, en la calle de La Parroquia. Ver, ESPIGADO: Las primeras republicanas en España: prácticas y discursos identitarios [1868-1874]. Historia Social, 67, 2010, pp. 75-91. También, El Pensamiento español 14-07-1869.

  • 14El CONSTITUCIONAL 01-08-1874. El 22 de julio de 1876 tuvo lugar un conato de incendio en la fábrica, que provocó una avalancha en la que murieron 2 mujeres; y tras lo cual el ayuntamiento exigió a la dirección de la fábrica el establecimiento de una enfermería atendida por profesional cualificado.

  • 15El CULLEROT-Alicante 05-12-1897. Como apunta Teresa Lanceta, desde que se hiciera cargo de la fábrica la Compañía Arrendataria del Tabaco en 1887, cuando fallecía una empleada y como protección a la familia, se admitía el ingreso de las huérfanas de 7 a 10 años, una edad inferior al mínimo admitido por la compañía que era de 14 años, ..“En la fábrica de tabacos las maestras de diversos talleres [..] tenían al “meche” como un padre [..] Es rara la familia de cualquier cigarrera que no haya tenido relación con el médico Rico..”, Diario de Alicante 30-05-1927. También, El Alicantino 06-09-1888.

  • 16El ALICANTINO 20-04-1892. El 16 de agosto de 1896 fueron detenidas las cigarreras Asunción Lledó y Mariana Cortés por encabezar una comisión de mujeres que protestaba ante el gobernador por el embarque de soldados hacia la guerra de Cuba. También, El Alicantino 24-10-1893.

  • 17El CULLEROT-Alicante 07-03-1897. Se refiere a la citada Asunción Lledó Alarcón [¿? / Alicante, 27-07-1927]. librepensadora y espiritista del barrio de Carolinas conocida con el apodo de La Santera, que sería una de las iniciadoras de La Feminista en 1910 y llegaría a ser maestra del taller de cigarros fuertes. Enfundada siempre en su delantal blanco, todos la conocían en la cárcel o en el hospicio, siempre llevando donativos, ropa o comida; y no se perdía una sola manifestación, a las que asistía siempre con una vieja bandera republicana de la época del Sexenio, la misma que cubrió su ataúd al fallecer ya anciana; enseña que pasaría a la Juventud Republicana de Las Carolinas que luchó con ella durante la guerra.

  • 18LANCETA: De mi madre he heredado. Mujeres e industria tabaquera en Alicante. Gracias a su intermediación o presión social, lograron que se realizaran ciertas mejoras urbanísticas como la llegada de la luz eléctrica a la zona o que se extendiera la red de alcantarillado; y cerca de las instalaciones de la fábrica, en el cercano paseo de Campoamor, sería trasladada en 1878 la casa cuna y escuela para hijos de las cigarreras que habían abierto en 1867, recayendo su administración entre 1884 y 2013 en diferentes órdenes religiosas. Ver, VALDÉS CHAPULÍ: La Fábrica de Alicante. Ob. Cit, p. 46.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.