Colonia Obrera de Carolinas [II]: CALLEJERO SIMBÓLICO

La argamasa de republicanos, masones, espiritistas, feministas, anarquistas, colectivistas e indígenas alicantinos sin perfil político que dieron forma a la colonia obrera en sus primeras décadas de vida, dejaron su huella en el barrio, en especial en sus viejas calles situadas en lo que hoy es Carolinas Bajas.

Mucho se apoyaron unos a otros para levantar el barrio e incluso para protestar por la situación de abandono por parte de las autoridades municipales en la que pasaron muchos años, como prueba el que la primera fuente pública no llega hasta 1895, las primeras conducciones de agua no lo hicieron hasta 1899, mediante contrato de abastecimiento firmado directamente por los vecinos y la empresa que tenía la concesión de las aguas del canal de Sax; quedando las calles del barrio sin iluminación hasta 1902 y además el plano urbanístico no quedaría definido hasta bien entrado el siglo.

…Allá en Las Carolinas, que es un barrio de nuestra población, hay vecinos que viven todo el año empadronados como manda Dios, y quejándose están estos vecinos de que no hay en sus calles un farol y se rompen a diario las narices por dar a cada paso un tropezón”1

Fue más o menos a comienzos de siglo XX cuando ya estaban formadas algunas de sus primeras calles, a las que decidieron ponerle el nombre que les dio la gana, y por lo habitual que era encontrar frondosos huertos y eras en el barrio, ganaron por aclamación popular las denominaciones de flores en clara referencia higienista y naturalista, o las marcadas por alusiones librepensadoras o disidentes con el régimen político.

Alla por el barrio llamado de las Carolinas, que llevan nombres puestos caprichosamente por los vecinos, sin que el Ayuntamiento haya tenido en ello arte ni parte” 2.

Según se cuenta todo empezó por la calle del Sol, que hoy día corresponde en parte a la de Carlos Arniches, y cuyo cambio de nombre se produjo ya en los primeros años 30, también por aclamación popular como era costumbre hacerlo en el barrio3.

Su modificación nos habla de un homenaje de los primeros vecinos al conocido dramaturgo, por su probable relación con el barrio -el padre de Arniches fue empleado de la fábrica de Tabacos- y más en concreto, con una sociedad dramática de aficionados que gestionó allí el pequeño teatro Cervantes a finales del siglo XIX, situado justo en el ángulo de ésta con la calle de La República; y por extensión en homenaje a aquellos que fomentaron este tipo espacios culturales como lugares de socialización de las clases populares4.

Una vez ubicada esta calle original, se sabe que cerca de ella se encontraba la calle de La Luna, que correspondió a la que hoy se llama Antonio de Trueba, y además de la clara referencia astronómica, su significado se impregna de alusiones librepensadoras y políticas porque a sus pies fueron naciendo los ejes longitudinales del barrio, las llamadas calle de La República, la de La Libertad y la de Savonarola

La primera, cuya partida de nacimiento civil hemos tratado de explicar en el anterior artículo, pasaría a ser llamada del 30 de Marzo, en referencia a los fascistas italianos de la División Littorio, que entraron por esta calle tal día como ese en 1939, lanzando naranjas y arrancando las placas y los símbolos que se encontraban a su paso5.

Por su parte, la de La Libertad y la de Savonarola, personaje quemado en la hoguera por hereje siglos atrás, habían dado en titularse durante la dictadura de Primo de Rivera, Poeta Zorrilla y Elda respectivamente6.

Si esta actitud crítica en lo político y abiertamente laica no fuera suficientemente explícita en las primeras calles de Carolinas, podemos recordar que fue el único barrio de Alicante que careció de iglesia católica hasta después de la guerra española, aunque sí hubieran culto evangélico o tenidas masónicas; y en vez de ponerles nombres de santos a sus calles, prefirieron los de flores, se dice que por la costumbre que tenían de plantarlas a la puerta de sus casas, adornando aquellos chalets de una sola planta con huerto y corral, bautizados con nombres propios, muchas veces de mujer.

Todas ellas fueron borrándose del mapa con el tiempo, excepto la del Jazmín, quizás porque era uno de los antiguos ejes de la sociabilidad del barrio, ya que en ésta y en sus travesías tenían lugar algunos de los actos centrales de las fiestas vecinales de finales de agosto.

Muy concurrida estuvo siempre la de La Rosa, que se llamó de Jacinto Maltés a partir de 1925, pues allí estuvo el único horno de cocer de la zona desde 1905 y fue instalada en 1909 la primera fuente pública que existió en el barrio, haciendo ángulo con la de La República.

Continuando elcinecarolinas paseo por el callejero del viejo Carolinas, se sabe que existían otras como la de La Calera -hoy y desde mediados los años 20 del General Serrano- seguramente porque conducía a una antigua cantera de cal de la que se proveían operarios o vecinos para encalar sus casas, y la existente todavía de Donoso Cortés, que era dónde estuvo el popular Cine Carolinas, y que quizás llevara antes el nombre de la del Clavel, que aun está por localizar.

Pero para finalizar este recorrido por el viejo Carolinas, queremos hacer mención a las Carolinas Altas, es decir, la parte del barrio que quedaba más arriba de Jaime Segarra, antes de La Vereda; donde también encontramos algunas de aquellas primeras calles como la de la Azucena, llamada del General Espartero desde los años de la dictadura de Primo de Rivera7.

En esta parte del barrio en pleno crecimiento en los años 20, fijó su atención el régimen de Primo de Rivera, y rotulando cuantas calles nuevas surgían con consideración militar, como fue la del General Serrano, la de Espartero, Plus Ultra -que sustituye a la de Canalejas-, o la muy curiosa de Chapalangarra, antes Terol y hoy día Maestro Alonso.

La calle Terol fue también una de las primeras que se trazaron en el barrio, pero al fijarnos en el nombre que se le puso durante la dictadura, Chapalangarra, vemos que fue el gobernador militar de Alicante durante el asedio francés de la ciudad en 1823, y conocido en la ciudad por inaugurar la triste costumbre de rapar a las prostitutas, a las que en la ciudad se las conocía de antiguo como Les Pelaes de Chapalangarra8.

00_Anarquía-Carolinas1937

A pesar de su crecimiento y ser el barrio más populoso de Alicante allá por la década de 1920, los dirigentes municipales dieron la espalda a algunos de los problemas más acuciantes como era el de la dotación escolar, que dejaron en manos privadas y confesionales, arraigando iniciativas pedagógicas como las Escuelas del Ave María, fundadas en 1918 en el solar que hoy ocupan las Escuelas Manjón-Cervantes, o el Colegio del Divino Maestro fundado en 1926 por el Canónigo Juan Genaster en la calle Alcalá Galiano9.

Tras la proclamación de la República estos dos edificios serían incendiados por los vecinos el 11 de mayo de 1931, los únicos que fueron quemados dentro del barrio además del llamado Huerto de Montesinos; pasando el primero de ellos a ser propiedad municipal para edificar un nuevo grupo escolar, llamado del Dr. Rico, que con dificultades entraría en funcionamiento a mediados de 1935; y que se sumaría al grupo escolar Gabriel Miró, hoy Colegio 9 d’octubre, que había sido inaugurado en 1932 unas calles más arriba10.

sección plano Carolinas_Punts Memoria1

Como vemos en el mapa adjunto, la falta de espacios de sociabilidad en el barrio siempre fue un problema acuciante, como se aprecia por ejemplo en el desplazamiento de algunas de las actividades festivas y de ocio barrio arriba, por ejemplo a la calle Montero Ríos, en lo que es hoy la plaza del Sol, donde además de lugar de reunión y de juegos infantiles, durante la guerra albergó uno de los refugios más grandes, ya que esta zona de la ciudad fue de las más castigadas por los bombardeos aéreos y marítimos.

Hasta aquí nuestro recorrido por el viejo Carolinas, sin recurrir a claves socio-demográficas o a las estructuras de las organizaciones políticas, bajando a la calle para, de la mano de sus protagonistas, recorrer algunas de las que fueron las primeras calles de Carolinas Bajas, hoy casi borradas de la memoria colectiva.

En la colonia obrera de Las Carolinas se produjo cierta integración industrial y residencial, un desarrollo urbanístico con notas iniciales de espontaneidad y racionalismo social, que permiten hablar de lo que fue, en origen, un proyecto de colonia proletaria, con cierto aire utópico, alejados de los centros de poder urbano y con tendencia a cuestionarlos y asaltarlos.


NOTAS:

  • 1La CORRESPONDENCIA Alicantina 19-09-1902. El Agua del barrio dependía de la mina de Santa Rosa, o de Los Remedios que era una de las que abastecía Alicante, y allí se instaló una fuente en 1895. Ver, El Alicantino 29-10-1889, 28-06-1890; El Nuevo Alicantino 02-08-1895; La Correspondencia Alicantina 01-12-1899, 06 y 08-08-1901, 06-09 y 27-11-1902; La Correspondencia de Alicante 31-07-1901, 04-11-1902; La Voz de Alicante 10-12-1906.

  • 2La LEALTAD 21-08-1914. Contrastaban los huertos frondosos como el de Carrua, de Pritz -con sus norias-, el de Roselló o el de Los Toros, junto a enclaves fabriles como la llamada Fábrica del Ocre, situada en la parte alta de la calle de Garbinet, lugar maloliente que era conocida -sin rotulación oficial- como la Plaza del Ocre, tras ser clausurada en 1932, construyéndose allí uno de los refugios del barrio en 1937. Ver, El Alicantino 17-09-1890; La Correspondencia de Alicante 03-10-1900, 26-07-1904; El Luchador 17-06-1929.

  • 3Se ha afirmado erróneamente que tenía su entrada en la calle Garbinet y su salida por la parte superior, en dirección hacia Villafranqueza, por lo que hoy está la Vía Parque, pero ello se debe a una confusión con la calle de Sol y Ortega, y que crea un periodista local, que probablemente nunca había estado allí, “..proyecto de la nueva alineación sur de la calle del (de) Sol y Ortega, que partiendo del Garbinete, termina en la carretera de Villafranqueza”, El Luchador 18-10-1921. Ver, El Luchador 03-08-1932.

  • 4Se mantuvo en funcionamiento al menos hasta 1918, y ese espacio fue remodelado a mediados de los años 20, convertido en la sede de la Federación regional de boxeo. Antes la calle era mucho más larga, unos 100 números, es decir, uno de los ejes transversales del barrio. Ver, La Correspondencia de Alicante 13-04, 18-05-1898, 08-08-1900, 15-05-1901, 30-06 y 03-11-1906; La Correspondencia Alicantina 11-04-1901.

  • 5En el nº 22 de la calle de La República se abrió un viejo casinete republicano a finales del siglo XIX.

  • 6Savonarola fue emblema de grupos y organizaciones que defendían la modernización de las mentes y la separación de las relaciones sociales del influjo de la iglesia. La de La Libertad fue una de las últimas en dotarse de servicios de alcantarillado, debido a la existencia de un montículo en uno de sus extremos, y el lugar que se provecho para instalar las hogueras de junio, rodeada de industrias, almacenes y talleres que eran el paisaje predominante en esa calle.

  • 7En esta calle estuvo domiciliado el panadero anarquista Juan Gomis Sierra, conocido entre los obreros de la ciudad como el Abuelo, miembro de la sociedad de panaderos La Luz del Día. En esta misma calle fue inaugurado en agosto de 1910 un nuevo Círculo Republicano; y aquel espacio actuó, a lo largo del tiempo, punto de confluencia entre el republicanismo y el anarquismo y, allí se ubicó el Ateneo Popular de Carolinas en 1910 o la sede de la comisión pro-presos en 1915. Ver, El Pueblo-Alicante 02-11-1908; Heraldo de Alicante 27-05-1910; La Correspondencia de Alicante 09-08-1910; Tierra y Libertad 14-07-1911.

  • 8Además, fue en esta calle dónde se situó el círculo Tradicionalista desde 1915,

  • 9A finales del siglo XIX se creó una escuela mixta en el nº 22 de la calle de La República, convertida en escuela elemental de niñas poco después; pero antes de 1931 solo existía una escuela nacional, situada en el nº 123 de la calle Sevilla.

  • 10El edificio de los jesuitas fue expropiado por el ayuntamiento en agosto de 1932, pero, a pesar de ser inaugurado como centro escolar en junio de 1935, aunque nunca funcionó a pleno rendimiento, y con la llegada del periodo revolucionario todo indica que se habilitó como la Escuela Racionalista nº1. La Escuela racionalista nº2, llamada Modelación Humana, sabemos que estuvo en el huerto de Montesinos o Casa Balbina, propiedad de Gabriel Montesinos Donday.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

w

S'està connectant a %s