La razón por la que nadie había reparado aun en esta conexión desconocida entre Frankenstein y Georges Leclerc de Buffon, debemos atribuirla a la revisión de la novela de 1831, donde los referentes históricos que se incluían en la versión original de 1818 quedaron en gran medida eclipsados, imposibilitando el acceso al corazón y las fuentes del relato.
Como habrás comprobado, en este trabajo nos saltamos alguna que otra norma de estilo y composición, como aquella que aconseja ser cautos a la hora de establecer paralelismos muy estrechos entre ideas científicas, acontecimientos políticos y obras literarias.
Tras comprobar la presencia en Frankenstein de las ideas y la biografía de Georges Leclerc de Buffon, explicaremos aquí el origen de esta influencia a partir del interés que mostraron sus allegados en este naturalista francés. Así mismo, analizaremos cuales pudieron ser las fuentes particulares, orales y escritas, que proporcionaron el corazón histórico y literario de la novela, que como hemos visto, surge a partir de detalles muy precisos de Buffon y de la Revolución.

Al intentar aclarar como surge esta influencia de Buffon en Mary Shelley [MS], nos dimos cuenta de que este autor era como de la familia. De seguro escuchó su nombre en alguna de las tertulias que organizaba su padre -William Godwin- en la trastienda de su librería londinense; cuando no consultar alguna de las traducciones al inglés que se hicieron de Buffon, por ejemplo la que su padre había adquirido en 1798. A pesar de que el campo de investigación de Godwin fue la sociología y la política, y que admitió que carecía de una sólida formación en Filosofía Natural, sabemos que recurrió a Buffon para apuntalar sus reflexiones sobre astronomía y demografía en sus libros; compartiendo aquel gusto por la física Newtoniana, el uso de contrarios y una visión optimista del progreso.

“La literatura, considerada en todas sus aristas, constituye la gran línea divisoria entre los reinos humano y animal.”1.
Su padre, un desastre para todo lo que requiriera habilidades técnicas o manuales, se esforzó sin embargo en que MS tuviera una buena formación en Filosofía Natural, e incluso la acompañaba a presenciar demostraciones de tipo científico -óptica, aeronáutica, química o electricidad-. Pensamos que obedecía al compromiso adquirido con su mujer, Mary Wollstonecraft [MW], fallecida solo unos días después de nacer la pequeña Mary. Ella fue quien remarcó la importancia de seguir en todo momento un modelo racional e igualitario en la educación de sus hijas, Fanny y Mary, donde la ciencia y la naturaleza tuvieran un papel central. Y no lo decía por nada, sino que ella mismo había amado la ciencia y de la naturaleza desde su infancia, lo que le llevó un día a descubrir la obra de Buffon. Autor al que estudio en detalle, y al que integró en su visión sobre la naturaleza humana.
“Siempre hemos considerado la Historia Natural de este elegante escritor, independiente de algunas teorías fantasiosas, como particularmente calculada para interesar a los jóvenes…[M]”2.
Para sondear la relevancia de la Historia Natural y de la ideas de Buffon en MW, debemos remontarnos al momento en que, inmersa en labores pedagógicas, la madre de MS buscó en la propia naturaleza herramientas supletorias para su tarea, como vemos en Original stories from real life, publicada en 1788. Se trataba de una especie de guía para padres e institutrices, donde el grabado natural se convertía en material básico para la educación infantil.
De estas primeras señales del interés por la Historia Natural a través de la botánica, en la que aun se mostraba adscrita a la taxonomía de Linneo, y se servía de distintos tipos de flores para lanzar mensajes con carga política; pasamos a sus colaboraciones en la Analytical Review; donde examinó diversas obras de varios naturalistas británicos. Uno de ellos fue William Smellie, The Philosophy of Natural History, que entre otras cosas había sido uno de los traductores de Buffon al inglés. Siguiendo los pasos de su madre, este libro de Smellie fue leído por MS en 1814.
“Entre las numerosas ideas, deberíamos colocar la de Buffon sobre la formación de la Tierra como la más extensa y general; pero esta idea, aun suponiéndola tan justa como bella, solo nos explica una de las gradaciones de esta magnífica obra. Veo la Tierra formada por una emanación del Sol; la veo animada y fértil al alcanzar, gradualmente, su temperatura; y veo, además, brotar de ella todas las bellezas de la naturaleza, y lo que aún me sorprende más, todos los seres dotados de instinto o inteligencia..”3.
Este primer contacto de MW con Buffon, tuvo continuidad en Vindicación de los Derechos de la Mujer, 1792, donde manejaba algunas de las ideas del naturalista francés. Sin dejarse intimidar por el aureola del personaje, criticaba algunas de sus posiciones al tiempo que hacía suyas otras sobre la gestación o la lactancia materna. Sin duda debió compartir las críticas de Buffon a los ornamentos artificiales y la coquetería femenina, que restringían el desarrollo de las facultades personales; y de conocer el dato, hubiera apoyado su gesto de ofrecer el puesto de ilustradora científica del Jardín del Rey a Madeleine Françoise Basseporte [1701-1780].
MW pudo simpatizar también con las críticas de Buffon contra los médicos que usaban praxis obscenas con las mujeres, especialmente en el tema de la virginidad, así como compartir su defensa de una sexualidad natural, sin prejuicios de tipo religioso, o sus advertencias sobre los riesgos de la abstinencia sexual.
MW incluso se atrevió a darle la vuelta a algunos de sus argumentos. Si Buffon sostuvo que la pubertad en el hombre se alargaba más tiempo que en la mujer, por tanto, no tenía sentido negar derechos a la mujer por una supuesta incapacidad intelectual o física.
Aunque murió joven, a MW le dio tiempo a traspasar el testigo a sus hijas y de mostrarnos a nosotros, que el estudio de la Naturaleza habría ido ganando terreno en sus investigaciones, frente al análisis político-social. Ahí tenemos su última obra publicada en vida, Letters Written During a Short Residence in Sweden, Norway, and Denmark; donde se postulaba como naturalista, es decir, dispuesta a convertir a la naturaleza en modelo explicativo de la realidad. La influencia de Buffon en esta obra es una constante como iremos viendo a través de las citas de esta obra que incluimos en las diversas secciones de este trabajo.
“..durante mi residencia en diferentes países, mi principal objetivo ha sido adoptar una visión tan desapasionada de los hombres que me permita formarme una idea justa de la naturaleza humana..”4.
Sería precisamente éste, el libro de cabecera que acompañó a MS durante aquel viaje del verano de 1814. Y de alguna manera también lo tuvo presente en History of a Six Weeks’ Tour, compuesta a dos manos con Percy y en paralelo a Frankenstein, donde una de las partes en que se divide se titula Letters Written during a Residence of Three Months in the Environs of Geneva.
Para detallar el origen de la influencia buffoniana en MS, no podemos obviar a su compañero, a quien se atribuye la idea de incorporar las teorías del naturalista francés en la trama del relato. Aunque los ejemplos son numerosos como iremos viendo, se suelen citar que fruto de la sugerencia de Percy Shelley [PS], se definieron en clave Buffon los episodios del encuentro decisivo entre Víctor y su Criatura en las cumbres del valle de Chamounix, así como el primer avistamiento de la Criatura entre los hielos polares.
“Are we then near land, and is this unknown wast inhabited by giants, of which the being we saw is a specimen? Such an idea is contrary to all experience, but if what we saw was an optical delusion, it was the most perfect and wonderful recorded in the history of nature.”5.
Como han sostenido diversos especialistas, la incidencia de PS en la gestación de Frankenstein comenzó poco después de conocerse a comienzos de 1814, despertando en ella aquella vocación literaria latente. Una influencia que se aprecia sobre todo, en las lecturas de MS.
Así, en aquel mismo 1814, leyó Academical Questions del escocés William Drummond [1769 – 1828], un filósofo de la ciencia al que se atribuye un papel crucial en la formación de las ideas de Percy. Se dice que fue decisivo al inspirar su escepticismo o su estoicismo, cuando no avivando su necesidad de cuestionar los dogmas establecidos y de explorar los límites del conocimiento humano. Al parecer la admiración era mutua, y llegaron a conocerse personalmente en Roma en 1819, donde ejercía de delegado consular británico.
Mezclando la realidad y la ficción, incluso podríamos situar a un joven Drummond, por entonces miembro del parlamento ingles, escribiendo a Víctor y a Clerval para invitarles a pasar unas semanas en su casa señorial en Perth, junto a otros afiliados de la Royal Society de Edimburgo, a la que pertenecía Drummond. Aunque no hemos podido confirmar que hubiera viajado a Suiza a finales de la década de 1780, como sostiene Víctor, el que fuera nombrado posteriormente embajador ante el imperio Otomano, sugiere que había sido un viajero empedernido. Y como no, Drummond también cita a Buffon en sus obras.
“The circumstance on which my story rests was suggested in casual conversation. It was commenced, partly as a source of amusement, and partly as an expedient for exercising any untried resources of mind. Other motives were mingled with these, as the work proceeded”6.
Los paralelismos entre la formación científica de Víctor Frankenstein y PS, se explicarían pues por su común sintonía por Buffon.
Recordemos que Percy tenía una sólida formación científica, algo inusual entre los poetas del momento, y además era un profundo conocedor de Buffon; autor al que incluso traducía –Las Épocas de la Naturaleza– ya en sus años mozos en el Eton College, donde en palabras de su amigo Thomas Medwin ..se contagió del materialismo de la escuela francesa. Incluso reprodujo entonces alguno de los experimentos más famosos de Buffon, como el de los espejos solares, con los que prendió fuego a algunos viejos árboles del recinto para asombro de todos.
Sin entrar ahora en demasiados detalles, diríamos que las ideas de Buffon tienen una presencia constante en la obra de PS, que según reconocen los especialistas en su obra, alcanza como poco desde Queen Mab, 1813, hasta el Prometeo Liberado, 1820. Más adelante seguiremos descifrando el estrecho vínculo entre PS y Buffon, y su trascendencia en la gestación de Frankenstein.
Una vez hemos comprobado que MS conoció el pensamiento de Buffon a través de su propia familia, queda pendiente un asunto. ¿Como pudieron llegar a oídos de MS estos episodios históricos que tienen a la Familia Buffon como nexo de unión, y que formarían la base del relato de Frankenstein?.
Para comenzar, aludiremos a una fuente de información escrita sobre la que se ha especulado bastante, con datos sugerentes pero inconcretos. Nos referimos a Le Miroir des événements actuels, ou La plus belle au plus offrant; obradeFélix Nogaret [1740-1831] publicada en 1790.
“Entre estos hombres nuevos, aun veo algunos inmóviles; que dudan de sus facultades; que temen dar un paso; que se asustan cuando hablaban de libertad: si bien todos conocemos su forma de moverse, la experiencia endurece a los más tímidos; los resortes se han activado y el prodigio tiene lugar..”7.
Hasta ahora solo se había podido establecer una vaga relación entre las dos obras, ya fuera por la aparición de un androide en ambas, o por el uso del nombre Frankenstein para uno de los protagonistas -escrito Frankestein-, al que además se compara con Prometeo.
Así mismo, los paralelismos se fijan en el uso de temáticas como la ciencia frente a la superstición, o en el impacto de la tecnología en la sociedad. Uno de los elementos fundamentales del relato es la introducción, donde Nogaret cita a Solon y Licurgo como ejemplos históricos de grandes legisladores. Estos no solo inspiran su cuento, sino que se le aparecen de un sueño para entablar un dialogo sobre el progreso de los pueblos.
Se especula con que esta obra aun estaba a la venta cuando los Shelley visitaron París en 1814 o 1816, pero incluso podríamos afinar algo más, diciendo que Nogaret habría sido censor de teatros entre 1795 y 1807, y por tanto, es muy probable que tuviera noticia de la adaptación de Frankenstein a los escenarios galos en 1826. Así lo indica que la pieza teatral fuera anunciada su próximo estreno en París con ese nombre, pero estrenada como Le Monstre et le Magiciene.
“Nunca había oído que el hombre, por así decirlo, hubiera creado a su semejante”8.
Suposiciones a parte, si analizamos en detalle Le Miroir de Nogaret, comprobaremos que se trataba de una fábula erótico-política-patrótica, mezcla de géneros en los que el autor se desenvolvía como pez en el agua. Estamos pues, ante un escritor con la rara habilidad de introducir referencias históricas reconocibles en sus relatos de ficción, aparentemente frívolos y libertinos. Un recurso literario que le permitía salvar en clave metafórica las represas de la censura y los remolinos políticos del momento…
“..Adoptando una fisonomía que guardaba cierta relación con las circunstancias actuales. El lector inteligente habría encontrado en ella analogías más halagadoras para la inteligencia que la verdad desnuda”9.
Una historia de dos caras, como dice el subtítulo, que tiene un anclaje político en la revolución, pero también un trasfondo biográfico asociado al gran Buffon, en esta caso su nuera, Mme de Cepoy. La razón es que Nogaret, inclinado al estudio de la Historia Natural, había sido un buen amigo de Buffon, quien le habría animado a escribir su primer libro en 1771, Apologie de mon Gout, epitre en vers sur l’Histoire Naturelle, que dedicó a su colega Buffon. Con los años, era una de las pocas amistades a las que el viejo naturalista visitaba cuando iba a París.
Así, en Le Miroir, la protagonista Aglaonice tiene 17 años, la misma edad que Mme de Cepoy en 1790, y se la describe dotada de una belleza y una inteligencia superior a lo común, como demostró tener también la primera Mme de Buffon. Se cuenta que, tras el estallido de la revolución, siempre se mostró muy activa en temas políticos, asistiendo sola a reuniones, y en las que su voz era valorada como la de una vestal de la república; el mismo tratamiento que recibe Aglaonice en el relato. La hermana mayor de ésta es Bazilde, cuyo nombre evoca a Bathilde de Orleans, hermana de Philippe, y que compartió sus mismas ideas igualitarias. Pero quien más nos recuerda a Buffon es el personaje de Cornelius, prefecto romano de Siracusa y ..que era un poco naturalista; y al que Nogaret describe como un hombre mayor, siempre rodeado de mujeres, y elegantemente vestido con largos ropajes bordados de púrpura.
“Dentro de la especie humana, que cantidad de autómatas! ¡Cuántas veces la educación y el intercambio de ideas aumentan la frecuencia y la vitalidad del sentimiento! ¡Qué diferencia a este respecto entre el hombre salvaje y el civilizado, la campesina y la mujer de mundo.!10
La obra tiene final feliz acorde con los tiempos en que se publicó, donde se muestra el doble enlace entre Aglaonice y Nicator, y Frankestein y Bazilde, quienes durante una conversación final sueñan con vivir en la comunidad de los Lutecianos, región de donde viene Frankestein, y cuyo emblema era el Pelícano.
Lo de los Lutecianos parece una referencia a cierta sociedad secularizada donde vence el progreso sobre la supersptición, y que remite a un viejo gentilicio de los parisinos. Sin embargo, la alusión al Pelícano es más ambigua, si bien este animal adquirió en aquellos años connotaciones revolucionarias por aquello de que alimentaba con su sangre a sus hijos. A su vez, nos conduce al más alto grado de la masonería del siglo XVIII, Prince of the Rose-Croix of Heredom or Knight of the Pelican and Eagle; un rango que en Francia ostentó el Duque de Orleans desde 1771, luego gran maestro de la masonería francesa. Además, uno de los emblemas más antiguos de la Casa de Orleans era la llamada Cruz del Pelícano. El propio Buffonet, y quizás Víctor Frankenstein tras conocer a Waldman en Ingolstadt, también habría pertenecido a la masonería.
“Eso es bueno, porque me preocupaba que me criticaran por no distinguir entre Philippe y Jean François, ya que es cierto que ambos no son igual de amigos de la nación…”11.
Existieron otras versiones de esta obra de Nogaret publicadas en 1795 y en 1800, que es la que hemos podido consultar, y en la que la fábula política aparece travestida en inocente romance con toques de ciencia; e incluso se le cambia el título, Aglaonice ou la belle au concours. Si en la primera versión, las alegorías patrióticas y revolucionarias estaban omnipresentes, y no escatimó en ataques a la religión; en las siguientes versiones este marco de interpretación se reduce a la mínima expresión, por razones obvias.
“…Similares en sus ejemplos a aquellas pinturas que, desde lejos, presentan un objeto que cambia y se convierte en otra cosa a medida que uno se acerca.”12.
En esa misma edición de 1800, junto a este cuento al que nos referimos, incluye otro inédito hasta la fecha y titulado L’enfant de sa mère, que se basa en la historia de una mujer que engaña a su marido haciéndole cuidar un hijo ilegítimo. El cuento no tiene desperdicio, ya que el marido engañado se llama Hippópodes, un viejo gigantón y achacoso, que mantiene el interés por las mujeres a pesar de sus dolencias físicas; y que es el único que no se entera del engaño hasta el final. Lo que parece ser una referencia velada al viejo Buffon, que mantuvo su fogosidad intacta con los años, y al que algunos recriminaron haber acosado sexualmente a su nuera. El personaje de Rosemunda es un joven de belleza extraordinaria y no poca inteligencia. Aunque tiene muchos pretendientes, el que se lleva la gata al agua es Alopex, al que se describe como un zorro escurridizo, que no duda en poner pies en polvorosa cuando las cosas se ponen feas; porque como dice el texto, no dispone como el rey de Macedonia, de un ejército detrás suyo dispuesto a socorrerle. La treta se consuma gracias a la mediación de una mujer pobre, que será quien abandone el bebé en la puerta de la casa de Hippópodes, quien impulsado por la caridad y los ruegos de Rosamunda, acabará por caer en el engaño y quedarse con el niño.
“I resolved to return to the cottage, seek the old man, and by my representations win him to my party…”13.
El papel de Nogaret como precursor literario de Frankenstein se sustenta pues en las referencias veladas a Buffon que hemos localizado en algunas de sus obras, y las conexiones histórico-políticas con Felipe de Orleans y Agnes de Buffon, que era su nombre de entonces.
Y no fue el único que se recreó en los hechos. Así, podemos constatar que la figura de Felipe de Orleans habría pasado a formar parte del imaginario político de la época, retratado en el papel de villano histórico por literatos y moralistas. Verdadero arquetipo popular de una época convulsa, llena de personajes malditos, perdedores que se entregan a la violencia física y psicológica, como una forma de exteriorizar su desesperación y su miseria moral.


Un ejemplo lo encontramos en el personaje antagonista de Schedoni, que aparece en The Italian, de Ann Radcliffe, alegoría del Duque de Orleans, y que fue una de las obras leyó MS en 1814. Y otro ejemplo lo encontramos en el magistrado ginebrino Samuel Jaquin [1782-1825], a quien los Shelley pudieron conocer en el verano de 1816. Este joven magistrado de ideas liberales publicó pocos años después su traducción comentada del Misogallo de Alfieri, obra en la que podemos encontrar ciertas ideas sobre la revolución que tienen sus paralelismos en Frankenstein. Además, Alfieri señaló a Felipe de Orleans como responsable de la deriva terrorífica de la política en Francia.
“En mayo siguiente, tuve el dolor de presenciar con mis propios ojos, en el jardín público del palacio real de Orléans, cómo un hombre era perseguido como si fuera una bestia salvaje en el bosque…”14
No solo los relatos de Nogaret y otras obras literarias como las citadas, pudieron funcionar como fuente de información, ya que también pudo consultar a otros testigos presenciales cercanos a los protagonistas históricos citados.
El primer testimonio de confianza pudo ser Anne Louise Germaine Necker, conocida como Mme de Stael [1766–1817], que se funda en la amistad entre el viejo Buffon y los Necker, y que hizo que Mme de Stael y Buffonet se criaran juntos. Aun se conserva la estatua de Buffon que su familia tenía en su residencia familiar, cerca de Ginebra. Sin embargo, no consta que los Shelley hicieran visita alguna al Castillo de Coppet, como sí lo hicieron Byron y Polidori en aquel verano de 1816.
“The storm, as is often the case in Switzerland, appeared at once in various parts of the heavens. The most violent storm hung exactly north of the town, over that part of the lake which lies betweeen the promontory of Belrive and the village of Copet…”15.
La segunda testigo de excepción es Mary Wollstonecraft. Además de declararse enamorada de la Historia Natural, la madre de MS pudo tener acceso a información de primera mano sobre la familia Buffon. Podemos dar por seguro, que tuvo noticia de la llegada de Agnes de Buffon y Felipe de Orleans a Londres en el otoño de 1789, que levantó tanto revuelo por mostrarse abiertamente como pareja, como por la forma de vestir andrógina de Agnès.
Por su trabajo en la Analitical Review, incluso tuvo oportunidad de leer alguno de los panfletos que circularon caricaturizando su relación, y a la monarquía francesa. Por ejemplo la titulada Memoirs and Gallantries of a Prince of the Blood of Abo. Containing anecdotes of a tender import, relating to persons of fashion and consequence, and an affecting account of the seduction of the unfortunate wife of the son of the Great Buffon; que suscitó el siguiente comentario en esa revista y que bien pudo ser escrito por ella misma.
“Este pequeño folleto, en el que los amoríos de cierto distinguido francés, muy conocido en Inglaterra, se detallan de una manera sumamente ofensiva para la modestia y, esperamos, para la verdad, constituye un complemento idóneo para las Memorias de Antonina, reina de Abo…”16
MW pudo comprobar la realidad a su llegada a París a finales de 1792, ya que por su cercanía al irlandés Edward Fitzgerald, pudo asistir a su boda con Pamela Genlis. Pamela había sido el fruto de la relación que habían mantenido tiempo atrás Felipe de Orleans y Mme de Genlis, cuando ésta era la institutriz de los hijos del duque. En esa boda celebrada en esas mismas fechas en Tounai pudo haber conocido a Agnès, y quizás al propio Buffonet.
MW también nos dejó su propia opinión en Historical View sobre Felipe de Orleans, alias Philippe Egalité, poniéndolo de ejemplo de aquellos monstruos-humanos que frustraron la revolución desde dentro. Y no solo eso, acusándolo de tomar parte en los sucesos de septiembre de 1792, y de tener por objetivo imponer la rama de los Orleans en el trono francés.
“…Madame Genlis también residió en Altona durante un tiempo, bajo un nombre falso, junto con muchos otros sufridores de menor renombre, aunque de mayor rango. De hecho, es casi imposible salir a la calle sin toparse con rostros interesantes, cuyos rasgos revelan que han conocido tiempos mejores.”17.
Existe una tercera vía, por la cual, la historia de los Buffon pudo llegar a manos de MS. Y no es otra que su compañero PS, por su cercanía a la nobleza. No por nada, la fecha de nacimiento de la Criatura de Frankenstein, la del falso hijo de Buffonet y la del propio Percy es la misma, 1792.
Como hemos dicho en el apartado anterior, hacia 1807, Víctor de Buffon habría llegado a Inglaterra, tomando contacto por primera vez con la familia de Orleans, y conociendo quienes eran sus hermanos y sus primos. Y lo que es más importante, según algunas fuentes, pasó un breve periodo de escolarización en la capital londinense, donde fue pasto del rumor público.
De hecho, se llegó a especular en los corrillos aristocráticos con la situación de otro hijo naturalizado de los Orleans llegado poco antes a Londres, Jean-Antoine-Philippe Dentend (1797-1858), al que confundieron con el llamado Chevalier de Orleans, es decir, Víctor, hijo del fallecido Felipe de Orleans.
Sin embargo, pensamos que la fuente original estuvo en Francis Burdett, nacido en una familia de la aristocracia inglesa y quien había tenido como institutriz en sus años mozos a Anne-Marie-Madeleine Bernarde Boucheron [1746-1793], autora de Zelie dans le desert, cuñada del naturalista Daubenton y madre de Betzi Daubenton. Algo que sucedió tras la muerte de Buffon padre en 1788 y antes de su muerte en Neully en 1793.
Es precisamente a Burdett a quien PS dedica uno de sus primeros poemas largos, The Wandering Jew, publicado en Edimburgo en el verano de 1810. Por entonces Burdett era un verso libre en el parlamento inglés, y acababa de ser detenido por encabezar una revuelta urbana. Ese mismo año, también aparecería citado en otra obra suya, publicada en octubre, que suscitó nuestro interés.
Se trataba de Original Poems by Victor and Cazire, una compilación de poemas juveniles al parecer escritos por PS y su hermana Elisabeth, cuyo mayor interés parece residir en que utiliza el nombre de Víctor por primera vez, y en uno de los poemas titulado Revenge. Además de abordar aquí con crudezala temática de la venganza, en términos similares a Frankenstein, el poema gira en torno al motivo de la mujer caída y de la descendencia ilegítima. Por si faltaba algo, la protagonista femenina se llame Agnès, el nombre que recibía Mme de Cepoy en su época; y en la última parte del poema hace su aparición el hijo de Agnes, descrito como una sombra gigante de mirada terrorífica, decidido a vengar a su madre.
“Still they gazed on the tombstone where Conrad reclined,
Yet they shrank at the cold chilling blast of the wind,
When a strange silver brilliance pervaded the scene,
And a figure advanced -tall in form- fierce in mien.
A mantle encircled his shadowy form,
As light as a gossamer borne on the storm,
Celestial terror sat throned in his gaze,
Like the midnight pestiferous meteors blaze.
Thy father, Adolphus! was false, false as hell,
And Conrad has cause to remember it well,
He ruined my Mother, despised me his son,
I quitted the world ere my vengeance was done.”18
Además, un halo de misterio y secretismo envolvió la publicación de esta obra en septiembre de 1810, ya que tras ser los autores acusados de plagio, Percy ordenó que fueran destruido todo el stock. Solo quedaron vivas un puñado de copias, ya puestas a la venta o enviadas a particulares, y durante décadas fue imposible localizar un ejemplar superviviente.

Relacionada con ésta última obra, debemos fijar nuestra atención en otro de los libros de PS, Posthumous Fragments of Margaret Nicholson, compuesto junto a Thomas Jefferson Hogg, y publicado en noviembre de ese mismo año. La obra se decía editada por JohnFitz Víctor, literalmente Juan el hijo de Víctor, lo que parece una alusión al libro anterior, como si fuera una secuela. Sin embargo, en este caso Fitz Víctor se identifica a sí mismo como el sobrino de Margaret Nicholson; descrita en el poema como una viuda que había tratado de apuñalar al rey inglés en 1786, por creerse la legítima heredera al trono de Inglaterra. Sin embargo, la verdadera aspirante a regicida Peg Nicholson ni era viuda ni había muerto, puesto que seguía internada en un sanatorio mental desde aquella fecha.
Años después, Hogg le quitaba hierro diciendo que todo había sido una broma de estudiantes, sin premeditación y sin mensaje de fondo alguno. Sin embargo, este libro marca el inicio de la implicación política de PS, mostrando el rechazo frontal a la violencia y su marcado republicanismo; y según Thomas Medwin, fue una de las razones de su expulsión de Oxford.
“Kings are but dust—the last eventful day
Will level all and make them lose their sway;
Will dash the sceptre from the Monarch’s hand,
And from the warrior’s grasp wrest the ensanguin’d brand”19.
Somos conscientes que nuestro planteamiento sobre los orígenes de la novela, no solo apuntan a la participación directa de PS en la gestación, redacción y edición de Frankenstein; sino que también desmonta el cuento construido a posteriori por MS sobre el espontáneo nacimiento del relato en aquella villa ginebrina a los pies del lago Leman.
No cuela porque una novela así no se puede escribir en solo un año, en unos meses que se sucedieron las tragedias personales y familiares, y en el que además le dio tiempo a redactar otra novela epistolar, History of Six Weeks Tour.

Los datos parecen apoyar la tesis de la existencia de un manuscrito previo, a partir del cual se redactó la novela, y todo habría comenzado allá por 1814, tras conocer a su amado Percy. Así parece corroborarlo la sucesión de nombres alternativos de los personajes, que fueron siendo modificados a partir de un borrador inicial.
“Lo conté una noche en Diodati, cuando Monk Lewis, Shelley y su esposa estaban presentes. Esta última esbozó en aquella ocasión el resumen de su historia de Pigmalión, El Prometeo Moderno, la creación de un ser humano..”20
Sin embargo, en ningún caso hablamos de tutelado editorial, ni que éste orientara los escritos y las lecturas de Mary, ni siquiera de un mayor o menor porcentaje de participación en la redacción de la obra. Nos referimos de que estos dos genios enamorados concebían la creación artística como una acto colectivo, y por eso, el manuscrito también fue revisado, antes de su publicación, por Byron, Godwin, Hunt o Claire.
Conjurados en una especie de comunión artística, para que el debut de la hija de dos grandes literatos, a los que todos ellos debían tanto, fuera un pelotazo. Y vaya que lo fue.
NOTAS:
- 1GODWIN, William: Of an Early Taste for Reading, en The Enquirer: Reflections on Education, Manners, and Literature in a series of essays. London: G. G. and J. Robinson, 1797, p. 31.
- 2ANALITICAL Review, 01-01-1791
- 3WOLLSTONECRAFT, Mary: Of the Importance of Religious Opinions. Londres, 1788.
- 4WOLLSTONECRAFT, Mary: Letters written during a short residence in Sweden, Norway and Denmark. Londres, 1796, p. 215. También, Jacqueline M. Labbé: A Family Romance: Mary Wollstonecraft, Mary Godwin, and Travel. Genre 25, 1992, p. 211-228.
- 5SHELLEY, Mary: Mary Shelley’s Annotated Frankenstein. Londres, 1823, Tomo I, p. 23.
- 6SHELLEY, Mary: Frankenstein, or, The modern Prometheus. Londres, 1818, Prefacio, p. IX. También, Drummond, William: Academical Questions. Londres, 1805, Tomo I, p. 97.
- 7NOGARET, Félix: Harange a la Liberté, Versalles, 1 de marzo de 1790. Ver, Douthwaite & Richter: The Frankenstein of the French Revolution: Nogaret’s automaton tale of 1790, European Romantic Review. 2009, pp. 381-411. También, Douthwaite: The Frankenstein of 1790 and other lost chapters from revolutionary France, Annales historiques de la révolution française, 2014, pp. 224-225.
- 8NOGARET, Félix: Le Miroir des événements actuels ou le plus belle au plus offrant, histoire à deux visages. Paris, Palais Royal et chez les marchands de nouveautés, 1790, p. 42.
- 9NOGARET, Félix: Le Miroir des événements actuels. Ob. Cit, p. XI.
- 10BUFFON: Obras Completas. París, 1884-1886, Tomo IX, p. 55. También, Revue de l’histoire de Versailles et de Seine-et-Oise. Versalles, 1904, p. 4.
- 11NOGARET, Félix: Le Miroir des événements actuels. Ob. Cit, p. VIII.
- 12NOGARET, Félix: Le Miroir des événements actuels. Ob. Cit, p. 62.
- 13SHELLEY, Mary: Frankenstein. Ob. Cit, Tomo II, p. 123.
- 14ALFIERI, Vittorio: Le Misogallo. Geneve, 1823, p, 235.
- 15SHELLEY, Mary: Frankenstein. Ob. Cit, Tomo I, p. 146.
- 16ANALITICAL Review, vol. 10, May – Aug. 1791, pp. 527-528. También, Morning Herald 23-10-1789.
- 17WOLLSTONECRAFT, Mary: Letters written during a short residence. Ob. Cit, p. 253.
- 18SHELLEY, Percy y Elisabeth: Original poetry by Victor & Cazire. Oxford, 1810, pp. 47-48.
- 19SHELLEY, Percy: Posthumous Fragments of Margaret Nicholson. Oxford, 1810, p. 9. También, Medwin, Thomas: The Shelley papers. Londres, 1833, p. 11.
- 20MEDWIN, Thomas: Conversations of Lord Byron, noted during a residence with his lordship at Pisa, in the years 1821 and 1822. Londres, 1824, p. 120.




