Nada en Frankenstein es casual. Aunque la aparición de Irlanda en la trama sigue descolocando al personal, lejos de ser una anécdota, nos habla de los vínculos de Mary Wollstonecraft, la Dama de la Igualdad, con el primer movimiento republicano irlandés; lo cual tuvo su reflejo en la novela de Mary Shelley.


FRANKENSTEIN HISTÓRICO

Decía Voltaire, que para profundizar en cuestiones históricas era más relevante saber lo que la gente piensa, que intentar comprender su conducta. Y esto último es lo que ha pasado con la mayoría de estudios sobre Mary Wollstonecraft [MW], a quien se suele presentar como una radical venida a menos por cuestiones sentimentales y, en el mejor de los casos, como alguien que prefería el trabajo literario a la movilización política.

Error. Por lo que hemos visto en los apartados anteriores y confirmaremos aquí, ésta es una imagen impropia que se ha generado a partir de lo que se dijo de ella, más que de su biografía, de la que aun faltan por conocer datos fundamentales, entre ellos casi todo lo relacionado con su estancia en Francia.

Por ejemplo, sigue faltando todo lo que ella misma accedió a suprimir, por indicación expresa de Gilbert Imlay, es decir, buena parte de sus cartas redactadas durante aquel viaje por los países escandinavos en el verano de 1795, donde se incluía información sensible sobre las actividades comerciales en las que anduvieron metidos en Havre; y que como hemos visto hablaban de su participación en acciones de piratería en aguas del Canal de La Mancha.

Así mismo no queda casi nada de la evolución de su pensamiento político al calor de los sucesos en Francia, de los que evitaba dar detalle de ello en su correspondencia privada, que con toda seguridad fueron destruidos por imperativo de las circunstancias; unas circunstancias que como hemos visto, la situaron a solo un paso de subir al cadalso de la plaza de la Revolución.

Hablando de documentos perdidos, el único ensayo de cierta entidad que nos habla de forma específica de su visión política durante la revolución francesa, fue un tratado titulado An Historical and Moral View of the Origin and Progress of the French Revolution; considerada por algunos historiadores como Tom Furniss, como la mejor obra de MW y la más olvidada, ya que pocos han puesto sus ojos en ella.

..Voltaire lidera el camino, y ridiculizando con esa feliz mezcla de sátira y alegría, calculada para deleitar a los franceses, las incondicionales puerilidades de una religión de marionetas, tuvo el arte de poner campanillas a la gorra del tonto, que tintineaba sin parar, despertando la atención y picando la vanidad de sus lectores”1.

Todo indica que también este libro estuvo a punto de desaparecer, al igual que el resto de sus trabajos generados en los años que pasó en Francia. Concretamente, estuvo a punto de ser pasto de las llamas, ya que le aconsejaron quemarlo para evitarse problemas. Pero afortunadamente, en un gesto de valentía y temeridad, embarazada como estaba, decidió llevárselo consigo hasta la ciudad de Havre, donde pudo concluirlo y enviarlo de seguido a Londres para que fuera publicado.

En este libro, una especie de testamento político en el que empleó buena parte de su tiempo en el país galo, MW lograba explicar la secuencia de hechos que desembocaron en el estallido social de 1789, ayudando a desmontar los bulos que corrían por Inglaterra y acusando al viejo orden de ser el causante de los excesos revolucionarios que se cometían.

..mientras exista el despotismo y la superstición, las convulsiones que se producen con la regeneración del hombre, siempre superarán a los vicios que los han engendrado, para devorar a sus padres.”2

Pero lo realmente extraño de esta obra ambiciosa, bien documentada y hermosa por momentos, es que vio la luz solo un primer tomo, precisamente el que iba hasta 1789, cuando estaba previsto que se editaran al menos tres, los cuales debían incluir la evolución de los acontecimientos hasta 1794. Incluso se dijo en la prensa de la época que la autora tenía casi listos cuando apareció el primero en Londres a finales de 1794. Sin embargo, justo después de la muerte de MW en septiembre de 1797, algunas crónicas se lamentaban de que estos manuscritos hubieran desaparecido.

Pese a la contundencia de esta elipsis en la biografía de MW, todavía son demasiados los análisis sobre Frankenstein que inciden en cuestiones psicológicas, como la influencia que pudo tener el fallecimiento de su madre justo después del parto; o en la perdida de su hijo recién nacido mientras escribía la novela.

Aunque estas circunstancias fueran decisivas, todo indica que se han sobre-valorado y alejan el foco de las peripecias vividas por MW en Francia durante más dos años, que como hemos visto se nos antojan imprescindibles para una adecuada comprensión de la novela.

It is worthy of remarks that the divine right of tithes was never insisted on, says a french writer, even by the clergy, during this debate -abolición del vasallaje feudal-. Yet the year before, when the same question was brought forward in the irish house of parliament, great stress was laid on this gothic idea of their origin…”3.

Demasiada distorsión se ha generado alrededor de la biografía de la que fue una de las protagonistas de la Gran Revolución, cuya influencia en otros movimientos políticos generados a partir de los acontecimientos en Francia, como el republicanismo irlandés, que sin duda era una de las cuestiones políticas que debían haberse tratado en aquel tratado histórico de MW que nunca vio la luz en su integridad.

CODROMACHT

Aunque MW nunca la utilizó en sus escritos, debió oír e incluso usar la palabra codromacht -igualdad en gaélico-, ya que era medio irlandesa. Esta expresión llegó a ser muy popular en aquellos años en los que se fraguaba la lucha por la independencia irlandesa; un conflicto que a todas luces es hijo de la revolución francesa.

Para establecer los nexos políticos entre MW y el primer republicanismo irlandés, recurriremos a uno de sus viejos amigos, George Blood [1762-1844], quien hizo una visita a los Godwin en el verano de 1816, de la que solo se sabe que habló largo rato con la joven Fanny -Frances-, nacida en Havre en mayo de 1794, y a la que dieron ese nombre en recuerdo de su difunta hermana, Frances Blood.

Aunque desconozcamos los términos de aquella conversación, damos por sentado que estuvo hablándole de su madre, y de su relación con su hermana Frances. Sin embargo, parte de aquella charla debió girar también en torno a las peripecias del propio George, quien había pasado muchos años en Irlanda, 1796-1812, siendo testigo directo de las insurrecciones populares de 1796 y 1798.

George había alcanzado el grado de oficial enrolado en la flota inglesa al mando del almirante Hood en el Mediterráneo y recalaba en Irlanda para colaborar en la consolidación del poder colonial británico. En principio se domicilió en Dublin, donde trabajó desde 1796 como secretario y contable de la Compañía estatal de minas; pasando en 1798 a ocuparse en las minas de Cronebane en el condado de Wicklow, precisamente es que fue uno de los epicentros de la rebelión y el lugar donde los insurgentes irlandeses se abastecían de pólvora.

Sin entrar en el papel que jugara George durante la insurrección de 1798 y su grado de simpatía por la causa de los insurrectos irlandeses, es muy probable que hablara a Fanny de la cercanía entre su madre y algunos irlandeses como Archibald Hamilton Rowan [1751–1834], uno de los iniciadores en 1791 de los United Irishmen, con quien MW había intimado en París y al que llegó a ofrecer su propia casa en Havre en la primavera de 1794.

En este sentido, debió mencionar seguro a su tío Charles, quien había pasado entre 1789 y 1792 en una casa familiar en Cork, Irlanda, donde puede que colaborara en asuntos políticos con Rowan u otros Irishmen. Dos datos apuntan en este sentido, ya que alguien se encargó de editar en Dublin el libro de Gilbert Imlay, The Emigrants, 1793, cuya autoría se atribuye ahora a MW. Por otro lado, Charles colaboraría en diversos negocios con Rowan tras su llegada a Filadelfia en julio de 1795, como probablemente hizo con otros fugitivos irlandeses como Theobald Wolfe Tone.

Era una lección que debía repetirse a toda la humanidad, y llevarnos de vuelta a casa una convicción de hasta dónde podría llegar un gobierno depravado y absoluto, en aras de retener su poder. En resumen, se trata de una deducción de la experiencia, que enseñará a la posteridad que la vida, y todo lo que es querido para el hombre, solo puede asegurarse mediante la preservación de la libertad..”4

Otro de quien seguro habló George a la joven Fanny fue de Edward Fitzgerald [1763–1798], aristócrata y revolucionario irlandés que había tomado parte en la guerra de independencia americana y que moriría de forma trágica en 1798 a manos de las tropas británicas. Resulta que Fitzgerald había viajado por primera vez a París a finales de 1792, con la intención de buscar un primer apoyo a los disidentes irlandeses, siendo ayudado en esta tarea por Paine o por Brissot, ambos amigos de MW.

Quizás le contó también que, al poco de llegar juntos Paine y Fitzgerald a París en noviembre de 1792, un grupo de americanos, escoceses, británicos y sobre todo irlandeses, se habrían reunido para fundar la Société des Amis des Droits de l’Homme. En el llamado Club Británico de París se encontraban varias decenas de irlandeses entre los que destacaban el estudiante del Colegio Irlandés de París Bernard Mac-Sheehy [1774-1807], arrestado en 1793 y que luego comandaría la primera expedición francesa en Irlanda, 1796.

También se cita a Thomas Ward [1748-1794], general del ejercito francés como lo era también Arthur Dillon [1750-1794], a su vez gobernador de la Isla de Tobago y quien unas semanas después sería el encargado de presentar a los miembros de la Convención un plan de invasión de Irlanda. Ninguno de los dos tomarían parte en las expediciones que se desarrollaron en 1796 y 1798, porque fueron guillotinados durante el Terror.

Sin embargo, a aquella reunión o solo asistieron irlandeses entregados a la causa de la escarapela verde, sino también otros que disfrazados de patriotas, en verdad estaban a sueldo del Foreign Office británico.

Nos referimos por ejemplo al ex-cura Nicolás Madgett, profesor de filosofía residente en Francia desde 1770 y que oficialmente hacía de enlace entre los disidentes irlandeses y el Comité de Salud Pública; aunque en verdad estaba bajo la protección del oscuro Barère de Vieuzac, principal encargado de reclutar a los espías sobre el terreno, para neutralizar las iniciativas de los independentistas irlandeses y escoceses.

Blood seguramente le señaló para acabar, que la importancia y el simbolismo de este acto radicó en que fue el primer intento de promover un levantamiento contra la corona británica desde Escocia o Irlanda, con apoyo del gobierno francés. Pero estos planes, que -como leemos- no tardaron en viajar al otro lado del Canal, gracias a la labor del contra-espionaje inglés, que se servía de informadores sobre el terreno como el citado Madgett o un amigo de MW como John Hurford Stone.

Que ese informe ha circulado impreso cuando el barco dejó Havre, no tengo ninguna duda; hubo tiempo también para que las noticias llegaran desde Havre a Londres; pero las atrocidades que se decía se iban a cometer son demasiados grandes para creérselas. Si las noticias fueran ciertas, la bancarrota nacional en Inglaterra sería la consecuencia..”5

No solo MW pudo asistir a aquel acto sino que ella y Edward Fitzgerald ya se conocían previamente, ya que MW había trabajado durante un tiempo en Irlanda, 1786-87, ejerciendo como institutriz de las hijas de Mary Fitzgerald, Caroline y Margaret, hermana de Edward.

Si bien MW admitió haberse sentido siempre bien acogida entre los dublineses durante aquella etapa como institutriz, decidió finalizar su contrato al no poder soportar el ambiente reaccionario de la casa de los Kingsborough; no sin antes trasmitir muchas de sus ideas a la pequeña Margaret, que llegada su juventud se afiliaría a la Sociedad de Irlandeses Unidos, 1798, para los que escribiría diferentes panfletos políticos. La devoción de Margaret por su mentora se prolongaría más allá de la muerte de MW, ya que pasados los años, seguiría manteniendo el contacto con las hijas de la familia Wollstonecraft-Godwin.

..el viento que me alejaba de la odiada costa de Irlanda, y el mar que me rodeaba, me hizo entender que estaba en lo cierto, que no había sido un mal sueño, y que Clerval, mi amigo y mi querido compañero, había sido víctima del monstruo que yo había creado..”6

Por descontado, la influencia de MW no solo alcanzó a Margaret King, sino que sus escritos inspiraron a algunas de las primeras mujeres que militaron abiertamente en las United Irishwomen, entre las que contamos a Marta McTier o Mary Ann MacCracken.

Todas ellas tuvieron acceso al pensamiento de MW a través de sus libros y en especial a través de una de las revistas irlandesas con mayor recorrido, Walker’s Hibernian Magazine, que daba voz a las consignas de los United Irishmen y que siempre dedicó una parte de sus contenidos a temas de interés para sus lectoras, difundiendo las ideas de MW.

Más allá de nombres propios, queda claro que MW no se dedicó solamente a escribir y traducir textos en Francia, y menos aun los meses que pasó en la ciudad portuaria de Havre, centro de conspiración anti-británica; donde por ejemplo Thomas Muir [1765-1799], uno de los fundadores de los United Scotchmen, se embarcó desde allí rumbo a Irlanda en marzo de 1793, donde se reunió con el citado Rowan.

También Wolfe Tone eligió Havre para entrar en Francia a su regreso de los EEUU en febrero de 1796; a quien localizamos de nuevo en Havre en junio de 1798, donde esperó la noticia del estallido de la insurrección irlandesa.

LITHCONIA

En este punto de nuestro relato, debemos saltar al otro lado del océano, una tierra que MW nunca pisó a pesar de lo mucho que soñó con hacerlo, pero donde sí llegaron sus ideas, verdadero sustrato político que sirvió para dar forma a una utopía igualitaria muy particular de raíces irlandesas.

Nos referimos a la que fue la primera utopía publicada en los EEUU, Equality, or History of Lithconia, que apareció durante el verano de 1802 como una novela por entregas en un periódico de Filadelfia, The Temple Of Reason.

Según se cuenta, el origen de Lithconia surgía de un documento perteneciente a un explorador marino recientemente fallecido, donde se narraba la existencia de esta sociedad idílica situada en una isla desconocida cercana al Polo Norte.

Un capitán de barco nos ha honrado cediéndonos este manuscrito, encontrado entre los papeles de un caballero que murió en el mar, y el cual hemos titulado Equality, novela política..”7

A grandes rasgos, en este documento se describía una sociedad igualitaria donde se había producido la abolición del dinero, y donde todos los bienes y medios de producción comunes. En Lithconia no solo se superaba las divisiones de clase, sino que incluso desaparecía la familia tal y como era conocida, siendo sustituida por una estructura social basada en la gerontocracia.

Otro de sus rasgos característicos era su grado de desarrollo tecnológico, con ciudades lineales que se extendían a lo largo de carreteras que conectaban todo el territorio, que se estructuraba como una ciudad jardín.

A parte de los rasgos más destacados que describen esta utopía, nos interesa señalar aquí su cercanía al republicanismo irlandés y al nutrido grupo de los United Irishmen residentes en el estado de Filadelfia.

En esta línea, la obra estaba dedicada al Dr. James Reynolds, al que se refieren como el único que había visitado Lithconia, y que pertenecía a los United Irishmen. Al parecer habría llegado a los EEUU en 1794, tras ser encarcelado por motivos políticos en las Islas Británicas.

Otro miembro de aquella organización fue Denis Driscol, dueño del periódico donde vio la luz esta novela utópica. Y lo mismo sucedía con los libreros que la publicaron, los hermanos Carey, llegados al nuevo continente a comienzos de la década de 1790 y que fueron de los primeros que distribuyeron en los EEUU las obras de Godwin o MW desde comienzos de 1794.

Más allá de la identidad irlandesa de Lithconia, poco más podemos añadir de la que está considerada la primera utopía norteamericana, salvo que se atribuye en algún caso a un inmigrante británico de ideas radicales que bien pudiera ser el escocés John Lithgow, quien dirigió The Temple of Reason en 1802. Y no deja de tener sentido, ya que poco después sería el iniciador de una sociedad proteccionista para promocionar el tejido industrial en Filadelfia, llamada Asociación de Artistas y Productores; lo cual encajaría con el espíritu de innovación industrial de Lithconia.

Como se ha dicho antes, uno de los rasgos característicos de Lithconia era su carácter igualitario, y curiosamente en octubre de 1797, casi coincidiendo con la muerte de MW, la prensa se hizo eco de que en uno de los pueblos cerca de Nueva York, Elisabethtown, había concedido el derecho a voto a las mujeres. Por si fuera poco mencionaban de forma expresa la influencia que había tenido en esta decisión las ideas de MW; y además, definían a sus habitantes como ..los amigos y patrocinadores de Equality.

..los Derechos del Hombre han sido difundidos por Thomas Paine y otros demócratas, pero les hemos superado en la ciencia del gobierno, y no solo predicamos los Derechos de la Mujer, sino que valientemente los hemos puesto en práctica.. – La señora Wollstonecraft posee sin duda el mérito de haber sido la primera en plantear este problema, y como las mujeres están llamadas a tomar parte en la administración de nuestro estado, se espera que pronto las veamos tomar el timón del gobierno-…”8

Pese al tirón que llegó a tener esta utopía colonizadora y a falta de nuevos datos que corroboren la influencia de las ideas de MW en Lithconia, la atmósfera social en los EEUU pronto se tornó adversa para cualquier tipo de proyecto comunitario de ideas demasiado avanzadas para la época. Y más aun, si como pasaba, su mensaje calaba sobre todo entre colonos, esclavos e indios.

La campaña en contra de las actividades de los United Irishmen en territorio americano fue contundente, y se acompañó de medidas legales para cortar la que era la principal fuente de financiación y el mejor altavoz de los rebeldes irlandeses fuera de Irlanda. De hecho se hablaba de unos 40 mil irlandeses exiliados por motivos políticos en los EEUU, muchos de ellos radicados en el estado de Filadelfia.

Convenceros de estas evidencias, ciudadanos de Filadelfia, y vigilar de cerca a los Irlandeses Unidos -persuadiros de que son vuestros enemigos-, hablan en voz alta de su apego a este país, pero no les crean; es sólo una máscara para encubrir planes contra vuestros derechos y libertades, de la cual se desprenderán en el momento en que estén seguros que pueden llevar a cabo sus planes -como lo han hecho los Irlandeses Unidos en Irlanda-. Un irlandés leal.”9

Pese a la falta de concreción de régimen de vida en Lithconia más allá de lo dicho de la población de Elisabethtown, no deberíamos descartar tampoco, que su influencia alcanzara a algunos de los proyectos utópicos que sí llegarían a materializarse en los EEUU en las décadas siguientes.

Por ejemplo, la descripción de Lithconia con la apariencia de una inmensa fábrica, flanqueada por una naturaleza ordenada y domesticada, nos conduciría a la primera utopía 100% yanqui, es decir, escrita por un nativo estadounidense. Se llamó The Paradise within the Reach of all Men, without Labor, by Powers of Nature and Machinery: An Address to all intelligent men, y fue publicada por John Adolphus Etzler en 1833, describiendo una sociedad futura en la que problemas sociales como la esclavitud o el trabajo penoso, se solucionaban con ingenios mecánicos.

En un tono menos naif encontramos al geólogo escocés William Maclure [1763-1840], que según dijo había cruzado el océano más de veinte veces en su vida, siendo testigo de la revolución americana y luego de la francesa.

Este precursor de la utopía yanqui, no solo fue un contemporáneo de MW y en cierta manera continuador de Gilbert Imlay en su exploración del interior de los EEUU, sino que vivió en París entre 1792-93, haciendo negocios con Barlow y viajando a Irlanda entre 1794-95. Retirado hacia 1803, y tras un primer proyecto fallido de montar varias granjas-escuelas en España, 1820-1824, regresaría a los EEUU, uniéndose al cooperativista Robert Owen en su comuna de New Harmony, donde aportó dinero para adquirir tierras y una base pedagógica sólida a la iniciativa.

El que desea una revolución por la revolución misma, merece ser considerado como demente. El que la propugna por hallarse convencido de su necesidad y utilidad, es acreedor de nuestra más alta estimación y de nuestro mayor respeto”10

Finalizando nuestro repaso al rastro de las ideas de MW al otro lado del océano, debemos citar también a Charles Brockden Brown [1771-1810], que está considerado uno de los precursores de la novela americana. Lo relevante de este autor, cuyos trabajos literarios oscilan entre lo político y lo fantástico, es que compartía en buena medida las ideas de MW y Godwin, en especial lo referido al tono instructivo de sus relatos o la carga feminista de sus personajes principales. Así mismo, algunos estudios han señalado sus conexiones con Lithconia, en concreto en Ormond y Arthur Mervyn, novelas que MS leyó en 1815 y 1817 respectivamente.

Por acabar con un caso más familiar de hasta donde llegó la influencia de MW en los EEUU, podemos citar a la segunda esposa de Charles, casado en 1813 con la estadounidense de posible origen irlandés Anne Kingsbury [1791-1828], quien después de morir éste en Louissiana, septiembre de 1817, marchó a Cuba, destacando como naturalista, ilustradora botánica y defensora de los derechos de la mujer.

Es una evidencia, extraída de la historia de todas las naciones, que las mujeres no pueden ser confinadas solo a tareas domésticas. No pueden ser excluidas de ejercer influencia sobre las más grandes empresas, aunque la estrechez de sus mentes a menudo los hace estropear lo que no pueden comprender. Considerarlas iguales y ellas rápidamente se convertirán en tan sabias y virtuosas como los hombres..”11

IRISH FRANKENSTEIN

Tras haber analizado la cercanía de MW a la causa irlandesa y sondeado su influencia en algunas iniciativas coloniales en el continente americano protagonizadas por exiliados políticos británicos, mayoritariamente irlandeses, en esta parte final de nuestra trabajo nos detendremos unos párrafos en la sorprendente presencia de Irlanda en Frankenstein, que aun hoy sigue descolocando a los estudiosos y tiende a atribuirse a una cuestión anecdótica, si no residual de la trama.

Sin embargo, como iremos señalando, resultan ser elementos muy significativos en la novela de MS.

Para empezar, lo decimos no tanto porque Clerval muera en Irlanda a manos del monstruo; sino sobre todo porque el punto donde Víctor pisó tierra después de su larga travesía desde las Orkney, se identifica con las inmediaciones de Donegal, muy cerca de donde había nacido la madre de MW, Elisabeth Dixon.

No menos importante, es que este punto de la costa oeste irlandesa fue además, uno de los escenarios de las batallas navales de la frustrada invasión francesa de irlanda en 1798.

Yo ______ seré fiel hasta la muerte en la promoción de la Causa de la Libertad con Equidad, mientras quede cualquier probabilidad de promover su progreso.”12

No cabe duda que la aparición de Irlanda en Frankenstein esconde un trasfondo político, el cual debemos atribuir a que MW, como hemos visto, participó desde Francia en los planes para promover una movilización popular en Irlanda y estableció una estrecha relación con algunas de las figuras destacadas del primer republicanismo irlandés.

Este mismo background anticolonialista lo compartía con su compañero Godwin, que ya en su primera novela, Las Aventuras de Caleb Williams, había incluido referencias a la condición marginal de los irlandeses, considerados poco menos que unos parias en Inglaterra.

Posteriormente, Godwin sería invitado expresamente por destacados patriotas irlandeses a visitar la isla verde en el verano de 1800, en las semanas previas a la aprobación del Act of Union, disposición legal que suponía un castigo por las revueltas de los años anteriores, clausurando el parlamento irlandés y decretando su anexión incondicional al Reino Unido. Con estas medidas unilaterales, Irlanda se convertía de facto en la primera colonia británica,

Durante este viaje, el padre de MS visitó algunos de los lugares en los que se había desarrollado la rebelión de 1798, y precisamente, sus principales anfitriones fueron John Philpot Curran, que había sido uno de los abogados de los United Irishmen acusados de traición, y la citada Margaret King, por entonces aun Lady Mountcashell.

..Irlanda tiene el inconveniente de depender del gobierno británico, y por tanto de ser un lugar menos seguro que la mayoría de los países separados de éste por el océano. [..] Al menos se adaptaba lo suficiente a mi manera de pensar, como para sentirme un poco más lejos del peligro que tanto inquietaba mi imaginación..”13

Lo mismo podríamos decir de otros miembros de la familia como Percy Shelley, con quien el personaje de Clerval comparte muchas cosas. Incluso se apunta a que Daniel Nugent, pescador que aparece en la novela tras llegar Víctor a las costas irlandesas, se identificaría con Catherine Nugent, militante de los United Irishmen y gran amiga de Percy.

Ferviente admirador de MW y Godwin, Percy había tenido que ocultarse tras publicar su Discurso al pueblo irlandés, 1812, donde criticaba la política colonial británica. Y no fue la única vez, ya que igualmente defendería los derechos de los galeses en su primer poema importante, Queen Mab, 1813, que hubo de ser distribuido clandestinamente en el Reino Unido.

..Adieu, mis amigos! Que cada Sol que brille sobre vuestra verde Isla vea la aniquilación de un abuso, y el nacimiento de un Embrión de regeneración! Vuestros propios corazones se convertirán en santuarios de pureza y libertad..”14

Sin duda, las ideas emancipadoras surgidas con la ilustración y materializadas en las revoluciones americana y francesa, habían alentado las aspiraciones independentistas de escoceses, galeses e irlandeses; pero fueron estos últimos los que daban más miedo al establishment inglés. Podría afirmarse, parafraseando a Eliseo Reclús, que tras el estallido de la Revolución Francesa, Irlanda se convirtió en el águila que roía las entrañas del Prometeo británico.

El miedo al carácter ingobernable de los irlandeses, había generado en la sociedad inglesa una imagen racializada y criminalizada del colectivo nacional, pintándolos como una estirpe violenta e incivilizada que suponía una amenaza directa al orden social. Era como tener al enemigo en casa, puesto que muchos de ellos eran emigrantes forzosos que se empleaban como mano de obra barata en las principales ciudades inglesas.

Por ello, no solo se invocaba periódicamente al monstruo irlandés a modo de advertencia, sino que se señalaba a aquellos que, como los miembros de la familia Wollstonecrat-Godwin-Shelley, se atrevían a solidarizarse con él.

Es en este sentido como deberíamos interpretar las caricaturas que proliferaron en la prensa conservadora inglesa a lo largo del siglo XIX, las cuales asociaban de forma recurrente a Frankenstein con el movimiento irlandés.

Parnell estaba convencido que un movimiento de gran magnitud y potencia se había puesto en marcha y que era imposible prever sus efectos en el futuro. El comité central destilaba Jacobinismo. Todo parecía conducir a la revolución. Quizás fuera un Frankenstein. Pero estaba convencido de que nada podría detenerlo y que inevitablemente se convertiría en un generador de dolor o de bondad..”15

Parece claro que Irlanda fue uno de los temas de interés de MS, e incluso llegaron en algún momento a pensar en mudarse a residir allí Percy, Claire y ella.

Si acudimos al listado de sus lecturas antes y durante la redacción de Frankenstein, comprobaremos por ejemplo que MS leyó a María Edgeworth, anglo-irlandesa como MW, de quien heredó su carácter crítico y una actitud feminista. También influida por Godwin, esta autora se especializó en novelas costumbristas irlandesas que no evitaban entrar en temas controvertidos –Castle Rackrent, an Hibernian tale-, ni de situar la trama en el marco de las insurrecciones irlandesas de la década de 1790 –Ormond-.

A su vez se interesó MS por otra escritora que se declaró seguidora de su madre, Caroline Lamb, ex-amante de Lord Byron y cuya primera novela de 1816, Glenarvon, estaba ambientada en la rebelión irlandesa de 1798. La clave del éxito de su libro estuvo sin duda en el tono satírico que usó para criticar al gobierno inglés y en cuestionar la actitud mostrada por la izquierda inglesa ante el conflicto.

..Pero con los nativos del lugar, los pobres siervos irlandeses, era condescendiente y amable; pues los consideraba descendientes de aquellos valientes campesinos que tantas veces tuvieron que recuperar las batallas de sus antepasados..”16

Parece ser que muchos de los seguidores de Thomas Paine, como lo era la propia MW, mostraron interés en desarrollar el potencial cooperativo de la agricultura irlandesa puesta al servicio de los pequeños campesinos, pero buscaron incorporar a su proyecto comunitario un trasfondo identitario, para lo cual idearon una especie de comunismo céltico.

Prueba de ello es que también Godwin, al dejar el sacerdocio disidente en 1783 y mucho antes de publicar su Political Justice, se sintió atraído por cierto primitivismo cultural, sacó a la venta un libro que durante mucho tiempo se creyó desparecido, Imogen, a Pastoral Romance. Las influencias de esta obra no solo se hallan, como cabría esperar, en el noble salvaje de Rousseau, sino también en la lectura de la saga de leyendas celtas de Joseph Macpherson –Ossianic poems– y en su interés por la poesía galesa tradicional.

MS trasladó estas ideas de sus progenitores a Frankenstein, básicamente a través del personaje de Henry Clerval al que se presenta como un enamorado de la cultura céltica.

El modelo que pudo servirle de inspiración a MS encajaría con el folclorista escocés John Pinkerton [1758-1826], quien parece que frecuentaba la casa de los Wollstonecraft-Godwin desde 1797. De hecho, en 1816 MS leyó una de sus obras titulada A General Collection of the best and most interesting Voyages and Travels in all parts of the world, 1807-14.

Así mismo, MS leyó en 1817 la edición original de Northern Antiquities, traducida del francés por el clérigo y folclorista irlandés Thomas Percy, donde incluía referencias a la mitología y la poesía de los pueblos celtas.

Los Druidas enseñaron, y las naciones Celtas creyeron, en la Metempsicosis o la transmigración del alma de unos cuerpos a otros. Eso lo contó el propio Cesar, que trató mucho con ellos y los conocía bien..”17

Entre las claves celtas de Frankenstein, podríamos citar aquellos pasajes que se desenvuelven en las Islas Orkney, que pudieron corresponder históricamente al reino de los Pictos, origen de los celtas escoceses. Así mismo, se cita en otro momento a los hiperbóreos, un mito que al parecer tiene paralelismos con una leyenda de los celtas irlandeses, los Tuatha Dé Danann, que llegaron a Irlanda tras el naufragio de su civilización situada en alguna isla situada más al norte.

En la misma línea, y en tanto que la propia autora admitió en 1819 que su Frankenstein era en verdad una defensa de Polifemo, podríamos remitirnos a las interpretaciones del mito que mostraron a Polifemo casado finalmente con Galatea, y uno de cuyos hijos fue llamado Celto, epónimo de los Celtas.

I felt as if I was relieved from a heavy weight, when the packet sailed with a fair wind from Ireland, and I had quitted for ever the country which had been to me the scene of so much misery..”18

Uno de aquellos viejos poemas ingleses, con claras reminiscencias célticas e incluso irlandesas, que se podría emparentar con Frankenstein sería Beowulf.

Aunque las diferencias sean abismales, por ejemplo en el lenguaje, MS partió en cierta manera de la literatura caballeresca medieval, pero actualizando el tema de la dualidad humana a la realidad social de principios del siglo XIX. En este caso, los protagonistas principales se ven forzados a enfrentarse con una sociedad que les rechaza, y se invierten los papeles, ya que ahora el monstruoso humanoide es quien saldría moralmente victorioso.

Por un lado tendríamos a Víctor, que en ciertos aspectos se asemeja al héroe Beowulf, ya a ambos les puede el orgullo; y acaban convertidos en seres irracionales y egoístas dominados por sus propias contradicciones.

Y por otro están los paralelismos entre el monstruo de Frankenstein y Grendel, ya que ambos eran miembros de la misma progenie monstruosa de Caín, y hasta llegan a utilizarse las mismas expresiones para referirse a ellos –Lulling, Demon o Making Mock-. Así mismo, Grendel suele ser descrito como un monstruo o un gigante del que no se acaba de concretar su aspecto físico, más allá de su supuesta deformidad, como le sucede al monstruo de Frankenstein.

Grendel, el monstruo espantoso, se detuvo ante la escalera del castillo de piedra, andando hacia la puerta, la cual hundió con sus puños de fuego, quemando, en su cólera, la entrada de la casa; se precipitó en seguida a través de la sala multicolor; un relámpago malvado despedían sus ojos, semejantes a dos llamas..”19

CONCLUSIONES

Volvemos al final de este trabajo a aquella decisiva charla que mantuvo Georges Blood con Fanny Imlay en el verano de 1816, que de alguna manera que aun se nos escapa, precipitó los acontecimientos en la familia Godwin.

Impresionada por lo que había descubierto sobre las circunstancias que rodearon su nacimiento en Havre en mayo de 1794, una de las primeras cosas que hizo Fanny cuando los Shelley volvieron de su viaje a principios de septiembre, fue visitar un par de veces a su hermanastra Mary en Bath, donde se habían instalado.

Allí la puso al corriente de sus planes para viajar a Dublin con sus tías maternas, donde tenían previsto abrir una escuela; y por supuesto, todo lo que le había contado el amigo de su madre. Pero sorprendentemente, Fanny se suicidaría en Bristol un mes después por motivos no aclarados, dejando una nota..

Durante mucho tiempo me he convencido de que lo mejor que podía hacer era poner fin a la existencia de un ser cuyo nacimiento fue desafortunado y cuya vida solo ha sido un dolor permanente para aquellas personas que han dañado su salud al tratar de promover su bienestar. Tal vez escuchar de mi muerte te causará dolor, pero pronto tendrás la bendición de olvidarte de que tal criatura alguna vez existió..”20.

Resulta desconcertante el silencio que se impuso en la familia sobre el asunto, siendo enterrada anónimamente su cuerpo mientras que a familia y amigos se les decía que Fanny había muerto de una enfermedad sobrevenida de camino a Irlanda.

Más allá de las reazones de este siucidio, queda claro que esta sucesión de acontecimientos inesperados tuvo una indudable influencia en la gestación de Frankenstein, que con frecuencia se pasa por alto. Si la pesadilla que tuviera la autora de Frankenstein en Villa Diodati en junio de 1816 se considera el detonante de la novela, las impactantes revelaciones de Blood sobre la vida de MW durante su conversación con Fanny Imlay a finales de agosto de ese mismo año, se convirtieron en el hilo del que tiró la autora para tejer su obra maestra, que comenzaría a escribir de forma compulsiva justo entonces.

De hecho, fue después de esta conversación con su hermanastra, cuando la autora introdujo en la estructura de la novela al personaje de Walton, que no aparecía incluido en el primer esbozo de la obra redactado durante su viaje por Europa.

Da que pensar, que si la novela se basa en las cartas que Walton envía a su hermana, Margaret Walton Saville cuyas iniciales coinciden con las de Mary Wollstonecraft Shelley, el explorador Walton representaría a Fanny Imlay, como testigos y mensajeros del relato.

Subo a un barco con la misma indiferencia con que cambio de caballos; y en cuanto al peligro, venga cuando pueda, no lo temo lo suficiente como para tener miedos anticipados..”21

Llegados al final de nuestro trabajo sobre la Ciudadana Frankenstein, esperamos que cuando se vuelva a hablar de Frankenstein como novela autobiográfica y se recurra a la madre de la autora, cuanto menos el tema no se despache aludiendo a la ausencia de una figura materna.

Si, como hemos visto, la presencia de MW a lo largo de la novela va más allá de lo umbilical, léase carencias afectivas derivadas de su orfandad y su fría relación paterna, podría sostenerse que su influencia llega incluso hasta la propia gestación de la obra.

A través de las vivencias menos conocidas de MW, rodeada como estuvo de revolucionarios, filósofos, conspiradores, aventureros, exploradores, oportunistas o piratas, y tras analizar la influencia que alcanzaron sus ideas, al otro lado del océano, podemos confirmar que la falta de datos sobre el recorrido de MW en Francia, nos había dejado una imagen de ella que no se correspondía con la realidad.

Pensamos que la información recopilada aquí puede ayudarnos a definir mejor el papel jugado por MW en los acontecimientos políticos de Francia y más allá del océano Atlántico, que en ningún caso debe seguir circunscrito al plano literario, ni siquiera a la versión de víctima de Gilbert Imlay.

..Yo era un huevo tirado en la arena; un pobre de naturaleza perseguido de familia en familia, que no pertenecía a nadie [..] y nadie me cuidaba. Fui despreciado desde mi nacimiento y se me negó la posibilidad de poner un pie en la sociedad. Sí, ni siquiera tuve la oportunidad de ser considerado como un compañero…”22

Traspasando el sombrío umbral al que la historiografía relega a las mujeres rebeldes, la trayectoria de MW es el testimonio vital de una revolucionaria y una pionera del movimiento republicano irlandés.



  • 1WOLLSTONECRAFT, Mary: An historical and moral view of the origin and progress of the French Revolution and the effect it has produced in Europe. Londres, 1794, p. 9. De hecho no aparecería una segunda edición de esta obra hasta 1975.
  • 2WOLLSTONECRAFT, Mary: An historical and moral view. Ob. Cit, p. 259. MW se inspiró claramente en Catharine Macaulay [1731–1791], considerada la primera y la única historiadora inglesa de su tiempo; y de quien MS leería en 1820 su obra The History of England from the accession of James I, to that of the Brunswick Line.
  • 3WOLLSTONECRAFT, Mary: An historical and moral view. Ob. Cit, p. 322. Todo indica a que fue el propio Godwin, de mutuo acuerdo con MW, quien destruyó u ocultó definitivamente el 2º y 3er volumen de esa obra.
  • 4WOLLSTONECRAFT, Mary: An historical and moral view.. Ob. Cit, p. 249. Al llegar a los EEUU, Charles viajó durante meses por el estado de Ohio, comprando tierras. Tras llegar Rowan se mudaron a Wilmington, Delaware, montando juntos una compañía textily una imprenta.
  • 5NATIONAL Gazette 09-02-1793. MS leyó en 1817 varias obras del irlandés Thomas Moore, simpatizante de los United Irishmen, que perdió a algunos de sus amigos en la rebelión de 1798, y que luego fue biógrafo de Edward Fitzgerald. Sobre todo fue conocido por sus Irish Melodies, serie de canciones y poemas patrióticos irlandeses publicada desde 1808, que algunos situaban a la altura del l’Allegro de Milton y que era venerada por Percy Shelley o Byron, que además era amigo suyo, como también lo fue de MS.
  • 6SHELLEY, Mary: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 3. Imp. Corréard, París, 1821, pp. 120-121. Margaret era hermana de George King, destacado unionista británico; y como era de esperar, su decisión de dejar a su marido en 1803 tras enamorarse de nuevo le generó muchas criticas, que le obligarían a marchar a Italia donde vivió con el nombre de Mrs. Mason. Ver, Wollstonecraft, Mary: Original Stories of Real Life, 1788.
  • 7TEMPLE of Reason 15-05-1802, en Equality; a history of Lithconia. Liberal Union, Filadelfia, 1837, p. 7. Este detalle conectaría esta utopía con Spensonia, la república marítima ideada por Thomas Spence, en la cual parece que se inspiró Lithgow no solo para el título –Lithconia-, ya que además, la historia nacía de las noticias traídas por un personaje llamado Captain Swallow, que es el mismo leif motiv que en Spensonia.
  • 8GAZETTE of the United States & Philadelphia daily advertiser 19-10-1797. No descartamos la influencia en Lithconia del Manifiesto de los Plebeyos, 1795, donde Babeuf decía que el objetivo de la sociedad era el Bien Común, y establecer la Comunidad de Bienes y Trabajos; verdadero programa político que dio pie en Francia a la Conjura de Los Iguales. También, Gazette of the United States & evening advertiser 01-01 y 29-11-1794; The National Intelligencer and Washington Advertiser 27-04-1803.
  • 9GAZETTE of the United States & Philadelphia daily advertiser 22-11-1798. Como se ha dicho dicho en la nota 4, Charles Wollstonecraft y Rowan montaron en Wilmington, Delaware, una empresa textil y una imprenta; pero tras un comienzo prometedor, en el otoño de 1797 comenzaron los problemas y Charles ya no pudo hacer frente a los gastos. En 1798, Charles se alistaría en el ejército.
  • 11MARY Wollstonecraft’s A Vindication of the Rights of Woman. Pearson Longman, 2007, pp. 209. El perfil de Nancy nos recuerda mucho a Fanny Blood, y podría indicar que parte de la documentación de MW fuera trasladada a los EEUU. También, Gilbert: Charles and Nancy Wollstonecraft.
  • 12REPORT from The Secret Committee of the House of Commons of Ireland, junio 1797, en Hurst: Influence of the United Irishmen on the Mutinies at Spithead and Nore. Masters Theses, Eastern Illinois University, 1961. La cita se refiere a la nota encontrada a uno de los cabecillas en el motín del Spithead, Robert Johnson, vinculado a los United Irishmen.
  • 13GODWIN, William: Adventures of Caleb Willimas. London, 1794, p. 105. Según la cronología de lecturas disponible, MS se documentó sobre Irlanda antes y durante la redacción de Frankenstein, los cuales iremos anotando. Para empezar MS leyó en 1816 a Edward Hyde, The History of the Rebellion and Civil Wars in Ireland, 1702-4; 1719-20. En 1817 leyó las memorias de Anthony Hamilton, un católico de ascendencia irlandesa que hubo de exiliarse en Francia varias veces a mediados del s. XVII.
  • 14SHELLEY, Percy: An address to the Irish people. Londres, 1812. p. 20. MS pudo hacerse una composión de lugar de la Irlanda devastada por la guerra, leyendo en 1816 a Charlotte Smith, Letters of a Solitary Wanderer, uno de cuyos relatos se desarrola en este escenario post-bélico.
  • 15BOWERS: The Irish orators, a history of Ireland’s fight for freedom. Dublin, 1916, p. 450. La imagen distorsionada de los irlandeses como traidores y criminales, pudo verla MS en Poetry of the Anti-Jacobin, que leyó en 1817.
  • 16OWENSON, Sydney: O’Donnel, a national tale. Londres, 1815, Vol. II, p.92. Entre 1816 y 1817, MS leyó diversas obras de Sydney Owenson, autora irlandesa admirada por Percy Shelley, entre las que estaba la citada y Wild Irish Girl. Así mismo, en 1817 leyó a la irlandesa Alicia Lefanu, Strathallan, cuya acción se desarrolla entre Inglaterra e Irlanda.
  • 17MALLET: Northern Antiquities. Or, An Historical Account of the Manners, Customs, Religion and Laws of the ancients Scandinavians. Londres, 1847, p.13. Esta temática de la metempsicosis sería retomada por MS en su obra The Transformation, 1831, donde presenta un extraño caso de identidades mezcladas.
  • 18SHELLEY, Mary: Frankenstein, or, The modern Prometheus. Tomo 3. Ob. Cit, pp. 87. Un años antes, 1815, MS había leído la novela de Robert Paltock, The Life and Adventures of Peter Wilkins, a Cornish Man, editada en 1751; donde el protagonista, como el autor, pertenecía al grupo étnico celta radicado en la región de Cornwall antes de la conquista romana. Esta novela fue alabada entre otros por Walter Scott, Robert Southey, Samuel Taylor Coleridge, Leigh Hunt o Charles Lamb.
  • 19BEOWULF: Poema aprox. siglo X. Algunos de los temas predominantes en la poesía de Shelley, como la desolación del exilio, las descripciones de la naturaleza, o la nostalgia por una gloria pasada a la vista de unas ruinas, también son recurrentes en las elegías celtas.
  • 20NOTA de Fanny Imlay, 10 de octubre de 1816. Aunque se dice que Fanny Imlay nada sabía de las andanzas de su padre, entre 1808 y 1812 los Godwin recibieron varias visitas de Aaron Burr, ex-vicepresidente de los EEUU ligado a Jefferson e interesado en la expansión al oeste como Gilbert Imlay. También pudo informar a Fanny y Mary sobre las aventuras de su tío Charles, que entonces era militar y frecuentaba los mismo entornos políticos que Burr.
  • 21WOLLSTONECRAFT, Mary: Letters written during a short residence in Sweden, Norway and Denmark. Frankfurt, 2018, p. 106. Curiosamente, la correspondencia de MS que ha sobrevivido de 1816, puede leerse como un ensayo del libro de viajes que compilaría en breve, y donde se incluían, palabra por palabra, las cartas que envió a Fanny.
  • 22WOLLSTONECRAFT, Mary: Maria or the Wrongs of Woman. W. W. Norton & Co, New York, 1975, p. 56. No existen apenas datos sobre la relación entre las dos hijas de MW. Godwin se desentendió de las labores de crianza, recurriendo primero a Lady Mountcashell, a la que pidió consejo, y luego a una de las hermanas de MW, que tuteló a Fanny hasta los 13 años siguiendo sus principios pedagógicos, momento en que fue enviada a Gales, al igual que su hermanastra lo fue a Escocia.


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