Aunque suene a tabú sostener que la revolución llega de fuera, visto lo visto, opinamos que el apellido nacional que suele darse a las revoluciones sociales de los últimos siglos es engañoso y desprecia la incidencia de los factores externos.

Hablando de tabúes. Muchos historiadores, entre ellos los que se empeñan en resaltar los factores endógenos de las revoluciones, sostienen que esta fue la última revolución liberal del siglo XIX y así lo hemos visto reflejado en las diversas exposiciones o retrospectivas que se han programando con motivo del 150 aniversario de La Gloriosa. Sin embargo, parece evidente que se equivocan, ya que fue a partir de aquel mítico viaje de Fanelli del otoño de 1868 cuando se difundieron y asimilaron las ideas socialistas en la península ibérica y se desarrollaría el movimiento obrero, más allá de Cataluña; tal y como corroboraron testigos directos de los hechos como José Mesa, Lorenzo y otros..

Si algo tenían claro los pocos socialistas que por entonces había en España es que La Gloriosa llegaba tarde, exactamente con un retraso de dos décadas respecto a las convulsiones políticas que cambiaron Francia y Europa en 1848, y que están consideradas como la primera revolución socialista de la historia.

..En la plaza unos hombres montan la guardia frente al Ayuntamiento. Hay obreros que van y vienen, llevando fusil y bayoneta. Circulan muchos jóvenes calzados con alpargatas y ciñendo un sable que asoma por debajo de la chaqueta. Yo había presenciado un espectáculo igual, en 1848 en Lión”1

Tras ubicar sobre el terreno ibérico a los primeros apóstoles de la internacional, a los italianos simpatizantes de Garibaldi, y poniéndonos cosmopolitas, a los federales catalanes de Madrid, en este apartado final abordaremos la influencia del numeroso grupo de republicanos, comuneros o internacionales francófonos que localizamos en España entre 1868 y 1874. En cierto modo seguían la senda marcada por muchos de los vencidos en las insurrecciones populares a lo largo y ancho de Europa, que se refugiaron en la península ibérica en algún momento.

..Entre las numerosas patrullas que anteayer pasearon las calles de esta capital, con motivo de la entrada del general Prim, vimos una formada por la colonia francesa residente en Madrid [..] El entusiasmo llegó á su límite, cuando uno de los jinetes, agitando la bandera de su país, exclamó con estentórea voz: Viva la Francia libre..”2.

Tras ubicar sobre el terreno ibérico a los primeros apóstoles de la internacional, a los italianos simpatizantes de Garibaldi, y poniéndonos un poco cosmopolitas, a los federales catalanes de Madrid, en este apartado final, ampliaremos el inventario de voluntarios, corresponsales de prensa y aventureros de pelaje político diverso, que decidieron trasladarse a la península, con la misión de defender con la palabra o el fusil la I revolución española -o lo contrario-.

Podríamos comenzar, por ejemplo, con los franceses residentes en Madrid que se solían reunir en aquellos años en el café del Comercio de la calle de la Aduana, y aquellos otros presentes en la lista de suscripción abierta tras la asamblea celebrada en el Circo Price el 28 de diciembre de 1868, y a la que asistieron varios socios de La Internacional, entre ellos Fanelli, Reclus y Rey.

..en nuestro viaje de propaganda republicana a través de Cataluña, Valencia y Andalucía hemos visto a las multitudes vibrantes de entusiasmo saludar al republicano extranjero llamándole hermano y acogiéndole con vivas y aclamaciones..”3.

En aquella asamblea estaban personajes de su tiempo como GUSTAVO COUTOULY, joven corresponsal de prensa francesa que permaneció en España durante todo el periodo del Sexenio, aparentemente sin tomar partido a pesar del ardiente republicanismo.

Moderado el tono de sus primeros artículos en la Revue de Belgique o la Revue Moderne, todo apunta a que Coutouly estuvo muy cercano a Castelar y, tras La Común, trabajaría como agente de Napoleón III en España y luego en favor de los borbones. Corresponsal en la guerra contra los carlistas, al final acabaría obteniendo condecoraciones por méritos militares e iniciaría una exitosa y más que sospechosa carrera diplomática al servicio del gobierno francés.

..Gustave de Coutouly had served in the garde mobile in 1870 and also had assisted in suppressing the Commune.”4

Recuperar de pasada a personajes como el anterior nos sirve para plantear que España era entonces el escenario principal de intrigas internacionales de todo tipo, y aquella asamblea un nido de conspiradores de todos los pelajes; donde nos encontramos por ejemplo a Felipe Ricord, famoso doctor especializado en enfermedades venéreas y médico personal de Napoleón III; o al norte-americano Louis Lewis Chamerorzow, diplomático norte-americano, miembro de la Liga Antiesclavista Internacional y corresponsal de la prensa anglo-sajona.

..Por excitación de la concurrencia, el Sr. Duprat, diputado de la Constituyente francesa de 1848 pronunció un bello y profundo discurso en su idioma [..] Excitó á los españoles para que desconfiaran de los abolicionistas tímidos que predican la emancipación, pero la aplazan por razones de oportunidad..”5.

Centrados en aquellos extranjeros que llegaron a España atraídos por el fogonazo de la revolución y que adquirieron cierto protagonismo político, nos encontramos con un numeroso contingente de franceses, personajes fronterizos entre el republicanismo y el socialismo revolucionario, miembros de alguna sección local de la AIT o al menos con participación directa en las insurrecciones comuneras de 1870-71.

Si nos remitimos de nuevo a la lista de suscripción abierta tras aquella asamblea del Circo Price de finales de 1868, encontramos al francés CARLOS DACOSTA [1846-¿?], estudiante de derecho y periodista cercano al movimiento juvenil blanquista, que al parecer se quedó en la península hasta septiembre de 1869, momento en el que fue reclamado por un juzgado madrileño por tener una causa pendiente en Francia; donde le localizamos desde la primavera de 1870, como gerente del periódico La Rue de Jules Valles, y jugando después un papel relevante tanto en el sitio prusiano de París como en La Común.

Membre les plus actifs des étudiants. A été compromis dans l’affaire des Sociétés Secrètes dite de La Renaissance, et arrêté les 8 et 9 novembre 1866. Le 28 octobre 1867, a proféré cris séditieux sur le passage de l’Empereur: 15 jours de prison. Le sieur Dacosta, intimement lié avec la coterie du journal Le Candide, a collaboré aux feuilles de La Rive gauche qui ont été supprimées..”6.

Sin salir de aquella misma asamblea del viejo Price, localizamos también a otros periodistas franceses curtidos en la agitación revolucionaria como LUCIANO COMBAZ [1835-¿?], personaje al que dedicaremos una mención especial porque pasó muchos meses e incluso años en tierras hispanas y por su extensa hoja de servicios a La Social; como oficial sardo, ex-combatiente garibaldino, comunero a las órdenes del Comité central de la Guardia nacional durante La Común parisina, e internacionalista de los que combatieron en España hasta la insurrección cantonal del verano de 1873.

..Un despacho telegráfico nos anuncia que los Srs. Marc-Fournier y Blanqui han llegado a España”7

Como podemos ver en la fotografía cedida por el Portal Maitron, Luciano José Combaz era el prototipo de aventurero rojo que se enroló en las filas garibaldinas desde 1857 hasta después de la batalla de Castelfidardo, septiembre de 1860; para retomar luego su trabajo como oficial de telégrafos en Francia e iniciar sus primeras colaboraciones en la prensa, haciéndose muy conocido como corresponsal de guerra durante las últimas campañas garibaldinas del 1866-67, en las que primero se batía contra el ejército pontifical y luego escribía sus crónicas bajo el seudónimo Lucienti.

José Luciano Combatz, jadeando y sin aliento, sin sombrero, y con las ropas manchadas de barro. [..] había sido corresponsal en todas las campañas de la independencia italiana y cretense, soldado y periodista al mismo tiempo, y cubierto de heridas honrosas..”8

Combatz, que había decidido añadir una “T” a su apellido, llegó a Barcelona a principios de octubre junto al republicano Julio Valles y en calidad de corresponsal de diversos medios franceses, dando cuenta en sus primeras crónicas del despertar asociativo en Barcelona o de la demolición de la Ciudadela; y sabemos que, justo antes de dejar la ciudad, asistió a una reunión de federales que se celebró el 18 de octubre de 1868 en un café de la calle Nou de la Rambla -llamado de Los Estudiantes-, donde es muy probable que estuviera también José Luis Pellicer, quien fue uno de sus interlocutores durante su breve paso por la ciudad.

Y asegura, quien tiene muy buenos motivos para saberlo, que a la última reunión del Circo de Price asistieron alemanes y me parece que hasta rusos [..] ..los rusos y los alemanes, y ¿Qué más? los anglo-americanos manifestaron sin rebozo la admiración con que contemplaban tan grandioso espectáculo”9

Al día siguiente cogería el tren rumbo a Zaragoza, donde se demoró unos días tomando la temperatura social de la ciudad antes de alcanzar Madrid pocos días más tarde, donde parece que residiría de forma estable en aquellos primeros meses, como deducimos a través de sus artículos o de las declaraciones de Alfred Naquet, quien señaló que fue uno de sus primeros contactos en la capital y juntos integraron la delegación republicana francesa en los actos conmemorativos del 2 de mayo.

..Se habla de la formación de un campamento francés sobre la frontera española, que deberá permanecer en tanto no adquiera estabilidad el nuevo orden de cosas [..] Así lo dice La Emancipación de Tolosa..”10

No sabemos si Naquet y Combatz prolongaron su colaboración, pero los dos se implicaron en las insurrecciones republicanas de septiembre y octubre de 1869; y mientras el primero hacía de correo de la revolución e incluso le ofrecieron el cargo de gobernador provisional de Sevilla como hemos explicado en otro lugar, en el caso de Combatz mandó primero una compañía de voluntarios aragoneses por la Serranía de Ronda y, a continuación, formó parte de la junta revolucionaria de Madrid junto al federal Guisasola y otro francés, el radical-socialista EUGENIO FAILLET [1840-1912], joven contable, profesor y periodista que utilizaba el seudónimo de Dumon(t) y que ese mismo año se había afiliado con su verdadero nombre a la AIT en Francia.

..A Madrid, la junta secreta revolucionaria ha organizado el levantamiento en la capital. Guisasola, Faillet y Combatz son los jefes del movimiento..”11

Haciendo un paréntesis en la trayectoria de Combatz, debemos añadir algunos datos de este militante de izquierdas que iniciaba entonces su andadura en Madrid, donde apenas llevaba unos días como corresponsal de La Marsellaise, ya que el 3 de octubre había tomado la palabra en una reunión política en París.

A falta de más datos sobre el paso fugaz de Faillet por la península, que no recogen sus biógrafos, quizás fuera el mismo Dumont que acompañaba a Castelar y otros republicanos a finales de noviembre de ese año para pedir al gobierno el indulto del alcalde de Valls, condenado a muerte; pero en cualquier caso regresaría al poco a París, donde intervino con su nombre real en un acto en los últimos días de diciembre, dando un violento discurso contra el gobierno francés que motivó que la reunión fuera disuelta por la policía.

..nosotros vimos a Faillet, primer organizador de la Guardia Nacional del distrito 15 en 1870, luego militante mezclado en los trágicos eventos que siguieron a la guerra, administrando las contribuciones con total integridad, y luego proscrito…”12

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Tras su intachable aportación a la Común parisina, para la que Faillet escribió algún poema y ocupó el cargo de director de Contribuciones, mientras que su alter ego Dumont aparece como jefe de batallón -101- y luego comandante de la posición de Issy, cuentan que se exilió en Bélgica desde septiembre de 1871 donde fundó una sociedad de socorros para los comuneros, por lo que era fuertemente vigilado por la policía en el verano de 1872.

Con el nombre de Dumont representaría a la delegación francesa en el congreso internacional de la Haya de septiembre de 1872, concretamente en nombre de la Federación Local de Rouen y de alguna sección parisina, pero que en contra del mandato de la primera votaría a favor de las atribuciones sancionadoras del Consejo General y por extensión, en favor de la expulsión de Bakunín y de los demás aliancistas.

A tenor de las críticas generadas por su actuación en el congreso, cobra sentido que, con el nombre de Dumont, regresará poco después a Madrid para asociarse con el director de un Colegio francés, Nicolás Oustalet; sin embargo, aparece citado así en la prensa solo durante un par de meses y no es posible confirmar que contactara con miembros de la Nueva Federación Madrileña.

Eugenio Faillet, que había tomado parte en la Comuna, hubo de refugiarse en Bélgica después de la guerra. A su regreso a Francia, en el marco de la amnistía general, ingresó en las filas del partido obrero..”13

Faillet se vio obligado a abandonar España tras participar en la insurrección republicana del otoño de 1869, pero todo indica que Combatz permaneció algunas semanas más en Madrid, volviendo a localizarle en París solo desde junio de 1870 dispuesto a iniciar una serie de conferencias sobre la revolución española; aunque pocas semanas después sufriría un grave accidente al ser atropellado por un Omnibus en plena calle, que le fracturó la pierna derecha por tres sitios y le dejaría un pronunciada cojera.

Las elecciones han tenido lugar. El partido Republicano, dividido por la presión oficial, no ha podido conseguir la grandiosa victoria con la que todos contábamos. En algunas zonas y en algunas ciudades importantes como Cádiz la republicana, el pueblo se ha abstenido..”14.

Casi sin tiempo para recuperarse del accidente, Combatz se vio de nuevo inmerso en el curso de los acontecimientos, y al comienzo de la guerra franco-prusiana se encontraba en París tomando parte en la importante manifestación del 31 de octubre, tras la cual fue nombrado consejero del Ayuntamiento por Blanqui; y elegido delegado de distrito


Combatz fue además, uno de los firmantes del cartel rojo publicado el 6 de enero de 1871, declaración en la que se denunciaba la traición del gobierno y que terminaba con la conocida proclama lanzada al pueblo de París.. Place au peuple! Place à la Commune!; pasando a desempeñar importantes cargos durante la insurrección parisina y combatiendo hasta el final de la semana sangrante.

..además de algunos forajidos, figuran multitud de aventureros extranjeros procedentes de la legión garibaldina. Esta gente desalmada parece que se bate con el coraje de la desesperación y con el aplomo de los soldados veteranos..”15

Tras la debacle comunera, Combatz permaneció en París, pero fue detenido el 1 de junio cuando portaba una bomba incendiaria -bajo su sombrero-; siendo juzgado en consejo de guerra el 16 de diciembre de ese año y condenado a deportación. Pero todo indica que consiguió evadirse a Londres, donde se hallaba al menos desde principios de octubre, ejerciendo como corresponsal y como secretario de la Sociedad de Refugiados constituida para el auxilio de los comuneros huidos; y probablemente fue entonces cuando se hizo miembro de La Internacional, ya que tomaría la palabra en diferentes actos -conmemoración de La Común- y se afilió en mayo a la logia revolucionaria La Federación; frecuentando de forma habitual en el llamado Café de París a sus camaradas Olivier Lissagaray o Charles Longuet, y junto a otros perseguidos políticos adscritos al ala marxista de la AIT como Federico Cournet, delegado de seguridad durante La Común de París, que en su huida había pasado por Madrid y ahora era uno de los miembros del Consejo General.

..He visto pasar en menos de una hora, no solo a los que acabo de hablar, sino también al general Eudes, el bello Johannard, Combatz, Vermesch, Landeck, Viard y al hijo de Fontaine..”16.

Tras anunciarle a Hermann Jung su renuncia al cargo de secretario de la Sociedad de Refugiados, su mala situación económica y la intención de reunirse con su familia en Madrid, Combatz regresaría a España pasando por Lisboa, llegando a la capital 25 de marzo de 1873 donde asistiría a algún acto público en calidad de corresponsal del New York Herald y llegaría a ofrecer sus conocimientos militares al gobierno republicano de Estanislao Figueras para enfrentarse a los carlistas, que se negó a darle el rango de coronel agregado al Estado Mayor General del Ejército del Norte, ante las críticas surgidas por ser extranjero y ex-comunero.

En el periodo en que Pierrad estaba en el ministerio de la guerra, se dio a su mismo el grado de comandante de un batallón de franco-tiradores que se organizó en Alcalá de Henares”17.

En las semanas siguientes se dijo que Combatz era uno de los redactores del polémico El Petróleo, y asistiría a mediados de mayo a un banquete celebrado en Madrid para defender la causa del gobierno junto a otros republicanos españoles como Paul y Angulo y ex-comuneros franceses como Félix Pyat, Oliver Lissagaray o Pablo Cluseret, llegados directamente desde Londres acompañados del marxista inglés Carlos Bradlaugh; acto del que Combatz pronunció un discurso ..regado de sangre y de petróleo.

Ha llegado á esta capital una comisión de la Asociación comunista de Londres, con el fin de armonizar los trabajos de los rojos de España con los de los demás países..”18.

Según cuentan, poco después perdería su trabajo de corresponsal del New York Herald y comenzó a atravesar serias dificultades económicas, pero con las insurrecciones internacionalistas de julio, le encontramos primero en Valencia junto al grupo comandado por la comunera Mina Puccinelli y Ganier d’Abin; y fracasada la intentona en esa pasaron a Cartagena desde el 2 de agosto, donde fueron llegando otros ex-comuneros con amplia experiencia militar; entre otros el comandante de artillería ¿Jacques? Bonaure, el capitán del 61º batallón federado Sabathier Berliac, o el pintor Federico Borgella, coronel de artillería que había sido ayudante de campo del general Rossel durante La Común.

..los refugiados de Alcoy forman un cuerpo, y otras cuatro compañías de bomberos á las órdenes de Combatz..”19

La función que asumió Combatz durante el cerco de Cartagena no esta clara, pero los testigos afirman que se ofreció a formar parte del ejercito federal en calidad de ex-oficial garibaldino y participante en la insurrección de 1869, y luego como periodista, en ambos casos sin conseguirlo; mostrándose en desacuerdo con los jefes cantonales, y permaneciendo allí como mero observador de los acontecimientos según sus propias palabras; aunque por contra sabemos que fue detenido en Murcia acusado de comunista el 11 de agosto de 1873 por orden de Tomás Valderrábano, miembro de la junta Revolucionaria.

“Sonó, por fin, las horas del bombardeo; y entonces infinidad de personajes oficiales del Cantón se eclipsaron por completo, y, las grutas y escondrijos del monte Galeras debieron sonrojarse al oír las confidencias arrancadas por el miedo a aquellos nombres..”20

Parece ser que como el resto de los sitiados, pasó hambre y privaciones en estas semanas de resistencia, y tras la rendición de la plaza el 12 de enero de 1874 Combatz se negó a embarcar rumbo a Orán con el resto de exiliados, y decidió volver a Cartagena donde fue arrestado a los pocos días; aprovechando estas semanas de encierro para escribir una serie de artículos sobre la insurrección cantonal que fueron publicados entre el 11 de febrero y el 28 de abril de 1874 en La Iberia con el título Hombres y cosas de Cartagena, reproducidos en numerosos periódicos peninsulares y extranjeros.

..Este desgraciado trató de suicidarse dándose dos puñaladas en su pecho; pero no lo había logrado, y le dejamos vivir. Su extradición no ofrece dudas, ni la de muchos de sus compañeros…”21

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

En estos artículos criticaba con dureza a los dirigentes cantonales y hacía una descripción bastante costumbrista de la vida de la ciudad durante el asedio, pero el caso es que sería indultado a finales de abril de 1874 pasando a actuar como ayudante de campo del general Serrano en la Campaña del Norte contra los carlistas, donde también había combatiendo en artillería otros republicanos franceses..

..El general Concha ha despedido del campamento á un corresponsal extranjero cuya conducta parece que hacia notable contraste con la que observan otros, como los Sres. Bourson, Coutouly, Magin, Austin y March..”22

Perdida la guerra en el norte, Combatz sería juzgado en consejo de guerra y condenado a deportación en las lejanas Islas Marianas, donde parece que llegó a comienzos de 1875 junto a centenares de cantonales y socialistas españoles, quienes fueron abandonados a su suerte, amontonados en un territorio inerme y obligados a tener que alimentarse de raíces y plantas silvestres; condiciones de vida atroces que degeneraron en una insurrección a finales de año contra las autoridades españolas en Filipinas tras negarse a ser usados como mercenarios contra los piratas de la zona, por los que fueron duramente castigados, incluyendo el fusilamiento de 5 socialistas de la Federación de San Lucar de Barrameda.

Aun en contacto con su familia por carta, sabemos que no volvió a España hasta el verano de 1877, y se establecería de nuevo en Madrid, desde donde enviaría su última carta a su familia el 6 de mayo de 1878, afirmando que estaba en la más absoluta pobreza y con mala salud; después de lo cual simplemente desaparece y los intentos de sus familiares por localizarlo a través de la Embajada de Francia no dieron ningún resultado, ni en 1889, ni en 1902.

Como pone de manifiesto la trayectoria de Luciano Combatz y otros soldados de la revolución que hemos citado aquí, la situación política y prerrevolucionaria en España fue objeto de la atención de los socialistas de toda Europa.

Si bien se había podido estudiar con detalle la extensión geográfica de la propaganda escrita llegada del extranjero antes y durante la I Revolución Española [1868-1874]; es decir, todo lo referido a canciones, discursos, textos, traducciones y en general todo el ámbito de la propaganda escrita de índole republicana o socialista, que vive un gran desarrollo en estos años. Podría llegar a dar la sensación de que los centenares de periódicos, folletos y libros extranjeros venían solos a España.

España es hoy el centro del gran club democrático universal, y a él han venido indudablemente representantes de todos los puntos de Europa para dirigir el movimiento, lo cual, entre otros males, podría poner en peligro nuestra independencia..”23

Después de abordar la incidencia en este primer periodo de la AIT española de grupos más o menos permeables entre ellos como el de los aliancistas, los carbonarios, los garibaldinos, los comuneros franceses o los federales catalanes de Madrid, podemos hacernos una idea más aproximada del grado de interacción entre los diversos actores sociales de la I revolución española [1868-1874]. Y todo indica, que el alto grado de movilidad de los proscritos europeos, resultó determinante para la circulación y fructificación de disidencias -ideas, discursos, textos, proclamas- en la segunda mitad del siglo XIX.

Aunque suene a tabú, terminamos por sostener la tesis de que la revolución siempre llega de fuera, y que el apellido nacional que suele darse a las revoluciones sociales de los últimos siglos resulta engañoso, aunque solo sea porque desprecia la incidencia de los factores externos.

NOTAS:

  • 1CARTA de Elías a Eliseo Reclus, 26 de octubre de 1868, en La Revista Blanca 01-03-1932. Esta opinión la corroboraron otros testigos cualificados como Alfred Naquet, Adolfo Royannez o el republicano francés Pascual Duprot, ex-miembro de las constituyentes de 1848 que llegó a España en noviembre de 1868. Ver, Fontana: Canvi econòmic i actituds polítiques. Reflexions sobre les causes de la Revolució de 1868.

  • 2La DISCUSIÓN 09-10-1868. Encabezando esta manifestación estaba el republicano francés Teodoro Reynal [1818-1896], llegado desde Barcelona donde estaba exiliado desde 1852 y trabajaba como consignatario marítimo hasta que pudo regresar a Narbona en septiembre de 1870, poniéndose a las órdenes de Gambetta y siendo nombrado prefecto de L’Aude, donde destacaría en su oposición a las insurrecciones comuneras. Aun volvería a Barcelona en varias ocasiones, y tras la restauración borbónica recibió la Legión de Honor por sus servicios a la colonia francesa en Barcelona.

  • 3NOTA del 24 de diciembre de 1868, en Reclus: Impresiones de un viaje por España en tiempos de Revolución. Pepitas de calabaza, Logroño, 2007, p. 172. Allí estaba casi seguro Enrique M. Stanley [1841-1904], aventurero anglo-norteamericano que llegó a Madrid en el otoño de 1868 para respaldar el derrocamiento de los Borbones; asistiendo al pacto federal rubricado en Córdoba en junio de 1869 junto a otro misterioso corresponsal de la prensa germana, Wilhem Lauser, médico y publicista, amigo de Garrido y los Reclus, a los que había conocido en París en 1867. Ver, La Correspondencia de España 05-12-1868; La Igualdad 15 y 30-06-1869.

  • 4IONESCU: Some Personals Impressions. New York, 1920, p. 223. Coutouly fue socio del banco cooperativo Credit au Treball, al igual que Elías Reclus o Alfredo Naquet. En España se reencontró con ellos; pero también mantuvo contactos con José Luis Pellicer durante la guerra del norte. Ver, La Igualdad 02-01-1869; Le XIX Siecle 27-04-1906; Le Temps 11-01-1910. También, Welschinger: La Guerre de 1870, causes et responsabilités. Librairie Plon, París, 1910, pp. 42 y ss.

  • 5La CORRESPONDENCIA de España 06-12-1868. Ricord pasaría de nuevo por Barcelona en septiembre de 1869. Ángel Vallejo-Miranda, periodista español exiliado en París desde 1866 por delitos de imprenta, llegó a Madrid para apoyar la revolución a comienzos de octubre de 1868, pero luego fue nombrado agregado de hacienda en París por su amistad con Prim, y luego secretario de Cánovas, ..“Un antiguo periodista francés, creyendo indispensable en las actuales circunstancias que sus compatriotas tengan un órgano propio en la prensa, desea encontrar á uno ó varios capitalistas que quieran coadyuvarla en su patriótico propósito de crear un periódico francés independiente..”, Diario de Avisos de Madrid 28-11-1868. También, El Imparcial 30-09-1869.

  • 6BELLET: Jules Vallès, journalisme & révolution: Documents. La presse du Second Empire, de la Commune et de la IIIe République (1852-1885). Volumen 2. Du Lérot, Paris, 1989, p. 153. Adepto a la corriente magnetista en 1868, y quizás al ocultismo, tras La Común trató de huir a Suiza junto a Felix Pyat, disfrazados de curas y llegando a dar misa por el camino. Encerrado en la prisión de Port-Louis de la Bretaña, en noviembre de 1872 conseguiría evadirse junto a otros camaradas excavando un túnel, y alcanzando Londres, donde integraría el grupo La Comuna Revolucionaria. Ver, La Igualdad 03-01-1869, Diario de Avisos de Madrid 02-09-1869.

  • 7Le REFUSE 21-11-1868. Uno de los primeros franceses que llegaron a Madrid fue Louis-James Blairet [1840-1897], director de L’Emancipatión de Toulouse y luego presidente de la sociedad de ex-combatientes de la guerra franco-prusiana, que sería detenido en Barcelona en mayo de 1871, falsamente acusado de ser miembro de la AIT según declaró el internacionalista Baldomero Lostau.

  • 8MORANDI: Da Corese a Tivoli. Tip. da C. Cobradetti, 1868, p. 28. Combatz -que sería corresponsal en España de Le Marseillaise, Le Reforme, Le Temps, Le Siecle y L’Illustration- colaboraba ya desde 1863 en el La Rive Gauche, dirigido por Henri Rochefort. A su vuelta a París en el otoño de 1867, los estudiantes ligados a La Rive Rouche, simpatizantes de la AIT, le habían dado un homenaje, ..au garibaldien Combatz, qu’une balle de chasse-pot avait émerveillé.

  • 9GIL BLAS 19-11-1868. Valles, que volvería en pocos días a Francia, no parece que hubiera pertenecido a la AIT a pesar de su cercanía a los Reclus, su asistencia al Congreso de la Paz y la Libertad de 1867, o su participación posterior en La Común parisina. Ver, Ferreti-Pelletier: Jules Vallès et Élisée Reclus. Communalisme et anarchisme dans la révolution sociale. Revue de lectures et d’études vallésiennes 2016, p. 67-96. También, Richepin: Les étapes d’un réfractaire: Jules Vallès. 1872. pp. 76-77.

  • 10La ÉPOCA 16-10-1868. Uno de los franceses que más tiempo llevaba en Madrid era Alfonso Gent [1813-1894], proscrito republicano que llegó a Madrid en 1863 después de recorrer varios países, ejerciendo de corresponsal de prensa y trabajando en obras públicas -ferrocarril, puertos-; quién no regresaría a Francia hasta 1870, como lugarteniente de Gambetta en Marsella. En enero de 1870, Luciano Combatz se alojaba con su familia en una buhardilla del nº 4 de la Calle de las Tres Cruces por la que pagaba 14 reales. Ver, Eco de Alicante 26-05-1871.

  • 11Le RAPPEL 15-10-1869. Con el nombre de Dumont aparece como colaborador de los periódicos de Henry Rochefort entre 1868 y 1869. A lo largo de esos meses, la prensa radical y los clubes republicanos españoles habían hecho diversos llamamientos a los republicanos franceses exiliados por la persecución del gobierno de Napoleón III, para que vinieran a España. Ver, El Cascabel 22-04-1869.

  • 12BULLETIN Municipal Officiel de la Ville de Paris 07-07-1912. Quizás estuviera en aquella asamblea disuelta por la policía el italo-lituano José Bonoldi-Jablonski [1821/1871], profesor de canto nacido en Barcelona que vivía exiliado en París desde mediados de la década de 1860, tras haber tomado parte el levantamiento de 1863-64 en Lituania, y quien también lucharía en las barricadas parisinas de la primavera de 1871, donde cayó por los disparos de las tropas del gobierno.

  • 13Le RADICAL 01-06-1912. Con este nombre se anunciaba junto al del docente francés Nicolás Oustalet [1832/1879], aunque solo durante un par de meses. Según se afirma Faillet, no volvió a Francia hasta 1881, y fue elegido concejal socialista de París en 1886, destacando en cuestiones asistenciales y educativas, cercano al Orfelinato de Prevost de Cempuis que dirigía Pablo Robin, en el que también colaboraría Arístides Rey.

  • 14CARTA de L. Combatz a Habeneck, fechada en Madrid el 2o de enero de 1870. Un día antes de escribirse esta carta, moriría el pintor francés Enrique Regnault en una de los primeras batalla de la guerra franco-prusiana -Buzenval-. Había llegado a España en noviembre de 1868 y en los meses siguientes pintó alguno de sus cuadros más famosos como el del General Prim, que se expone en el Museo de Orsay. También, Le Temps 15-06, 15-07-1870.

  • 15DIARIO de Córdoba 12-04-1871. Combatz sería elegido director de Telégrafos, pero dimitió pasando a ocupar la jefatura de la 6ª Legión y siendo nombrado coronel el 12 de abril; aunque relevado después por no haber obedecido la orden de disolución de sus batallones. Testigo directo de los acontecimientos de la primavera de 1871 fue el socialista gaditano Ramón de Cala, diputado federal y defensor de La Internacional, que ya había estado exiliado en París entre junio de 1866 y septiembre de 1868. Ver, Cala: Los comuneros de París: historia de la Revolución Federal de Francia en 1871. Madrid, 1872. También, Le Petit Journal 02-06-1871.

  • 16FIGARO 10-01-1873. El profesor de comercio y periodista blanquista Federico Cournet [1837-1885], gran amigo de Carlos Dacosta y del republicano español Antonio de la Calle, recibió en Madrid la visita solidaria de Fernando Garrido, a quien había conocido meses antes en París junto a Paul Angulo, cuando estaban allí refugiados tras las insurrecciones federales del otoño de 1869. Ver, Dossier: Le Livre noir de la Commune de Paris. L’Internationale dévoilée. París, 1871. pp. 187-188. También, La Igualdad 12-12-1869; Le Reveil Lyonnais 18-03-1882.

  • 17JOURNAL de Bruxelles 19-02-1874. Tras la insurrección comunal llegaron, entre otros, el jardinero Bautista Limouzy [1820-1901] presidente de La Común de Narbona; o el periodista y editor Mauricio Lachastre [1814-1900], viejo amigo de Proudhon que se instaló en San Sebastián y allí acabaría la traducción de la primera edición francesa de El Capital de Karl Marx. A este misma ciudad recaló Pedro Bardy [1830-1892], obrero cerámico y miembro de la Camara Sindical.

  • 18Los DESCAMISADOS 11-05-1873. Sin embargo Pyat negó poco después haber estado en España. Bradlaugh se entrevistó con Castelar y había tenido contacto con Fermín Salvochea cuando éste estudiara años atrás en Inglaterra. Algunos comuneros franceses, entre los que seguro estaba Combatz, también habían acudido para animar a secundar el movimiento insurreccional francés a una reunión celebrada el 29 de marzo en Madrid y convocada por la sección madrileña de la AIT. También, La Correspondencia de España 28-04-1873; La Independencia Española 30-06-1873.

  • 19ECO de Cartagena 28-09-1874. También se cita al internacionalista inglés Simon Price, que comandaba una fragata y quizás fuera el tal Peters que cita Combatz. A su vez, andaba por Cartagena Julio Guaitella, militante de la AIT de origen corso, pero llegado desde Boston con pasaporte norteamericano, ostentando el grado de comandante del ejército francés y quizás tras su participación en La Común. Se encuentran otros extranjeros en Cartagena -por identificar- como el portugués Rosas o el italiano Settani (o Seffain). Ver, El Bien Público 10-07-1873; La Correspondencia de España 20-07-1873; Le Figaró 12-08-1873; El Gobierno 04-10-1873.

  • 20COMBATZ: La Iberia 26-02-1874. A Combatz se le oyeron contar en algún café de Cartagena, anécdotas truculentas de su participación en La Común, como la del fusilamiento del arzobispo de París y de otros prisioneros de La Roquette, ..“¿Se reunirán por allí (barrio de las Pozas) algún club misterioso que se dedique a trabajos que necesitan de la oscuridad y del secreto? ¿Por qué paseará por aquellos solitarios lugares después de las dos de la madrugada un extranjero bastante conocido por el defecto físico que le obliga a servirse de dos muletas?..”, El Gobierno 17-11-1873. Ver, Rubio-Alcaraz: El Cantón Murciano a través de un epistolario inédito: quince cartas de Manuel Cárceles Sabater. Anales de Historia Contemporánea, Universidad de Murcia, 1987, T. 6, pp. 226-238.

  • 21L’ECHO Saumurois 04-02-1874. Combatz se negó a ir a Oran, en principio, por estar gobernada la plaza por autoridades francesas y tener causas pendientes. Ver, Sender: Mr. Witt en el Cantón. Madrid, 1935.

  • 22La CORRESPONDENCIA de España 28-06-1874. En la imagen, cedida por el portal obrero Maitron junto al grueso de su trayectoria, Combatz probablemente en París el de 27 de marzo de 1871, fecha de publicación de una carta en el Journal de La Commune, donde aportaba datos biográficos, ..“Ciudadano Lucien Combatz! Yo vi un poster suyo que le atribuía el liderazgo de la sexta legión, editado por el cuartel general de dicha legión..”, Figaro 01-09-1873. También, L’Univers 04-04-1874.

  • 23El ECO Segoviano 29-11-1868. Conocido es el esfuerzo de alfabetización desarrollado por los primeros socialistas, que se trasladó al uso de la estadística, la medicina o la química como ciencias revolucionarias; y por extensión al predominio de la propaganda escrita en este periodo. Ver, Luciano Casali: Avui 02-05-1993. También, Peyrou: ¿Hubo una cultura política democrática transnacional en la Europa del siglo XIX? Aproximación desde España. Veinte años de congresos de historia contemporánea (1997-2016), pp. 45-67.

————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————–

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir els comentaris brossa. Apreneu com es processen les dades dels comentaris.